Con una orden judicial y apoyo policial, el Ministerio de Obras Públicas (MOPC), la Secretaría del Ambiente (Seam) y la Fiscalía del Ambiente iniciaron ayer los trabajos de limpieza del cauce Catán, a la altura de Puente de Hierro, actualmente colmatado por los llamados “palos bobos”.
El objetivo del MOPC y la Seam es llevar la mayor cantidad de agua del Pilcomayo hasta el Estero Patiño, actualmente casi seco, y a la mayor cantidad de productores que se encuentran aguas abajo de Gral. Díaz, localidad distante a 490 kilómetros por tierra de Asunción.
Las aguas del cauce Catán llegan a Gral. Díaz y en su escurrimiento hacia el Estero Patiño se encuentra represado en varios establecimientos ganaderos de la cuenca norte del Pilcomayo.
Los primeros trabajos se realizaron en la estancia San Jorge, del ganadero Líder González, uno de los productores cuestionados por las autoridades, pero en cuya propiedad no se divisan represas y sí miles de hectáreas anegadas por los sedimentos del Pilcomayo.
Las autoridades de la Seam hasta el momento no pudieron dilucidar las causas de la inusual colmatación con los “palos bobos”. En principio se creyó que sería por la canalización de los bañados Mistolar y Solitario, pero Ulises Lovera, director de Gestión y Control de la Seam, informó que no hallaron trabajos en ese sentido y que seguirán investigando.
Una delegación compuesta por los ministros Efraín Alegre (MOPC) y Óscar Rivas (Seam); el fiscal del ambiente José Luis Casaccia; Lucio Amarilla, de la Comisión del Pilcomayo, y el gobernador de Boquerón, Walter Stoeckl, se hizo presente en el lugar para el inicio de los trabajos, que ayer se realizaron sin inconvenientes.
Las tareas más duras y que se prevén tendrán resistencia de los propietarios continuarán hoy con el desmantelamiento de las represas ubicadas en las estancias de los productores Antonio Brusquetti, Francisco Brusquetti, María Elsa Brusquetti, Jorge Dacak y Marta Riquelme.
EN MEDIO DE TENSO ENCUENTRO PROMETEN COLABORACIÓN
Un momento de tensión se vivió ayer cuando Líder González, propietario de la estancia San Jorge, donde se realizan los trabajos de limpieza del cauce Catán, encaró al ministro Efraín Alegre por las declaraciones de este en su contra y en contra de los estancieros que represan las aguas del Pilcomayo.
Alegre trató de antipatriota a González, porque supuestamente este impedía que las aguas llegaran a más productores de la zona baja de la cuenca norte.
La Comisión del Pilcomayo, a cargo de Lucio Amarilla, acusa a González de no haber permitido el año pasado la ampliación del llamado Puente de Hierro, lo que motivó la colmatación del cauce Catán con “palos bobos”.
González rechazó la acusación y, en todo momento, aseguró que había autorizado los trabajos, pero que la concesionaria llegó cuando ya las aguas habían desbordado, por lo que tuvo que retirarse sin realizar la limpieza y ampliación del puente.
Sin apearse de sus posiciones, el ministro Alegre y el estanciero González prometieron colaborar para encontrar una solución definitiva al problema de represamiento de las aguas del Pilcomayo.
Alegre señaló que si seguía el impase, el “diálogo” iba a involucrar a la Fiscalía y la Justicia.
El conflicto enfrenta a los estancieros de la zona alta y baja de la cuenca norte del Pilcomayo, todos ellos miembros de la Asociación Rural del Paraguay (ARP). El presidente de la organización, Tito Núñez, terció por los segundos, generando un fuerte enfrentamiento entre los mencionados productores.