Sucesos

MJ y Policía intervienen Cereso e incautan puñales, móviles y drogas

En enorme operativo realizado en el penal de Itapúa descartaron existencia de armas de fuego y explosivos. Movilizaron a cerca de 90 miembros del PCC a un pabellón recientemente terminado.

Con anuencia del Ministerio de Justicia, un enorme contingente policial de distintas dependencias (Departamento de Investigación de Hechos Punibles, Grupo Especial de Operaciones GEO y personal de comisarías) realizó una verificación y requisa dentro del reclusorio Centro de Rehabilitación Social (Cereso) de Itapúa.

Según las autoridades policiales, existía sospechas de que en el interior del centro penitenciario itapuense había armas de fuego en poder de miembros del Primer Comando Capital (PCC). Incluso se tenía que descartar la existencia también de explosivos que habían amenazado con explosionar los reclusos que secuestraron al jefe de seguridad el pasado jueves.

Este procedimiento se inició aproximadamente a las 15:20 de ayer, y la fila de agentes que ingresaron al penal era interminable.

Tras finalizar el operativo, las autoridades confirmaron que los miembros del PCC, que fueron agrupados de urgencia en una nueva sección recién terminada, no tenían armas de fuego y que tampoco encontraron en el recinto penitenciario algún tipo de explosivo que los secuestradores de Medina dijeron tener en el penal.

Lo que sí encontraron dentro fueron armas blancas, drogas y teléfonos celulares. El reporte final del operativo fue el secuestro de aproximadamente cien puñales de distintos elementos, formas y tamaños; además, se incautaron 1,9 kilogramos de marihuana y poco más de 200 gramos de cocaína, informó Carlos Figueredo, director de Establecimientos Penitenciarios del Ministerio de Justicia.

Durante la requisa, que duró hasta entrada la noche, se escucharon varios disparos. El director dijo que fue un procedimiento estandar, y que movilizar a un pabellón entero genera inconvenientes.

Explicó que aunque el nuevo pabellón no esté terminado con las medidas de seguridad necesarias, se tuvo que tomar la determinación de trasladar a aproximadamente 90 miembros del PCC a esa sección para evitar otros incidentes.

El director Figueredo mencionó que hace aproximadamente 15 días que el sistema penitenciario está en alerta máxima con acompañamiento policial, pero que tras los sucesos del jueves se realizará un sumario para investigar dónde estuvo la falla de seguridad.

Recordemos que los criminales, miembros del PCC, Vicente Antonio Leiva Piatti, Walter Darío Ayala y el brasileño Jacson Da Silva, que se fugaron secuestrado al jefe de seguridad, tenían pistolas en su poder.

Da Silva de Paula es uno de los brasileños recientemente trasladados a Cereso luego de estar involucrado en el sangriento motín que dejó 10 fallecidos y 12 heridos en la cárcel de San Pedro.

Ayala, cuando estuvo en Tacumbú cumpliendo una condena de tres años por robo, fue bautizado como miembro del PCC. Al quedar en libertad, en agosto del 2016 asesinó al guardiacarcel de Tacumbú Mario Lezcano Mereles (48), y a su hijo Mario Alberto Lezcano (26), por orden, supuestamente de Jarvis Chimenes Pavão.

Por su parte, Leiva, en el 2015 protagonizó una fuga de reclusos de la Penitenciaría Industrial Esperanza.

Preparados. Un gran contingente de uniformados policiales ingresaron ayer al Cereso.A. RolínAl piso. Agentes de GEO vigilan a los reclusos en el patio.

Dejá tu comentario