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Mirar a Cristo, vida de piedad

 

Hoy meditamos el Evangelio según San Juan 8, 21-30.

El Señor quiere a los cristianos corrientes metidos en la entraña de la sociedad, laboriosos en sus tareas, en un trabajo que de ordinario ocupará de la mañana a la noche. Jesús espera de nosotros que, además de mirarle y tratarle en los ratos dedicados expresamente a la oración, no nos olvidemos de él mientras trabajamos, de la misma manera que no nos olvidamos de las personas que queremos ni de las cosas importantes de nuestra vida.

El papa Francisco a propósito del Evangelio de hoy dijo: “Al Padre, sólo el Hijo lo conoce: Jesús conoce al Padre... En efecto, es muy grande la unión entre ellos: Él es la imagen del Padre; es la cercanía de la ternura del Padre a nosotros. Y el Padre se acerca a nosotros en Jesús.

Jesús repitió muchas veces: “Padre, que todos sean uno, como tú en mí y yo en ti”. Y prometió el Espíritu Santo, porque precisamente el Espíritu Santo es quien hace esta unidad, como la hace entre el Padre y el Hijo.

El Padre, por lo tanto, fue revelado por Jesús, Él nos hace conocer al Padre; nos hace conocer esta vida interior que Él tiene. Y ¿a quién revela esto el Padre?, ¿a quién da esta gracia?

La respuesta la da Jesús mismo, como dice san Lucas en su Evangelio: “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños”.

Solo quienes tienen el corazón como los pequeños son capaces de recibir esta revelación. Solo el corazón humilde, manso, que siente la necesidad de rezar, de abrirse a Dios, que se siente pobre. En una palabra, solo quien camina con la primera bienaventuranza, es decir, los pobres de espíritu.

Pidamos la gracia al Señor de acercarnos más, más y más a su misterio, y de hacerlo por el camino que él quiere que recorramos: la senda de la humildad, la senda de la mansedumbre, la senda de la pobreza, la senda de sentirnos pecadores porque es así, concluyó, él viene a salvarnos, a liberarnos”.

(Frases extractadas de http://www.homiletica.org/francisfernandez/franciscofernandez0148.htm y https://www.pildorasdefe.net/liturgia/evangelio-juan-8-21-30-yo-no-soy-de-este-mundo-no-hago-nada-por-mi-cuenta)

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