Sucesos

Megaincautación desnuda fracaso de organismos de control, afirman

Para el investigador Juan Martens, la caída de las casi 3 toneladas de cocaína en el puerto de Villeta desnuda la connivencia entre las autoridades y las estructuras dedicadas al narcotráfico.

“La caída de droga en Villeta, más que un éxito de una operación, es una muestra de la penetración de las estructuras del narcotráfico. Es un gran fracaso de la Fuerza Aérea”, explicó el investigador Juan Martens, que está realizando un trabajo sobre la incidencia de la narcopolítica en nuestra sociedad.

Martens remarcó que la responsabilidad es tanto de los militares como de otras instituciones encargadas de la seguridad, en la persecución del tráfico de cocaína en territorio paraguayo, que es un lugar estratégico, para luego ser llevado a otros países.

De acuerdo con los datos que están recabando, una de las principales formas de introducir cocaína sigue siendo la vía aérea, aprovechando que hay un control casi nulo del espacio aéreo en nuestro territorio. “Habría que ver cuántas avionetas sospechosas ya se derribaron en los últimos tiempos”, se preguntó.

Según los datos que maneja, las aeronaves, que previamente hicieron un recorrido entre Colombia, Perú y Bolivia, los principales proveedores de cocaína en el mundo, llegan hasta el territorio paraguayo en pistas clandestinas ubicadas en el Chaco, el Departamento de Concepción e incluso en Central. “Manejamos un caso de una avioneta que bajó en Luque, descargó y desde ahí transportaron la droga hasta Salto del Guairá”, indicó.

En menor escala, utilizan también la ruta terrestre, pasando la frontera para llegar a lugares claves como Mariscal Estigarribia, Pozo Hondo y otras localidades chaqueñas, donde este año se hicieron las mayores incautaciones.

El nulo control de las autoridades permite un tráfico insospechado de la droga, que es difícil de calcular, según precisó el experto.

VIAJES. El comisario Osvaldo Ávalos, jefe del Departamento de Antinarcóticos de la Policía, indicó que una avioneta tipo Cessna, especialmente acondicionada, puede transportar hasta 400 kilos de cocaína en su interior.

Para el jefe policial, el Chaco sigue siendo la principal puerta de entrada de la cocaína que llega de tránsito a nuestro país. ”El Chaco es el punto de entrada, porque Bolivia es nuestro país vecino y por allí pasan casi siempre estos cargamentos de droga”, señaló.

Un punto importante que destacó Ávalos es que en esa zona no se cuenta con radares para detectar vuelos sospechosos, por lo que las estructuras dedicadas al negocio ilícito tienen mucha libertad para moverse en cielo paraguayo.

Destacó que no se puede precisar cuál de las organizaciones tiene el control de las pistas y de la ruta de la cocaína en esa zona, aunque se manejen varios nombres.

El de Jorge Teófilo Samudio, alias Samura, es uno de los que más suenan entre los investigadores.

El hombre, prófugo de la Justicia tras ser rescatado de un móvil de traslado de reos, tendría el control de la mayoría de las pistas clandestinas que operan en el país.


Los detenidos
Cristian Turrini y Alberto Ayala Jacquet son los únicos detenidos por la incautación de los casi 3.000 kilos de cocaína que pretendían hacer llegar a Europa entre bolsas de carbón. El primero se encuentra en la Agrupación Especializada y el segundo, en Tacumbú. Ambos están imputados por tráfico de drogas, y en el caso de Turrini, también por tenencia. El comisario Blas Vera, jefe de la Agrupación, reveló que se reforzó la cantidad de efectivos tácticos para la seguridad interna y externa de la sede policial.

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