Deportes

Marcos Lazaga escribe una nueva historia

Por Lorenzo Villalba
lvillalba@uhora.com.py
A través de la historia muchos futbolistas provenientes del interior del país llegaron y triunfaron en la capital. En Alberdi lo recuerdan a Marcos Lazaga como un jugador que pintaba muy bien, pero díscolo.
El delantero jugó en el Sportivo Oliveño y luego en el Mariscal López de la Federación Alberdeña.
Líder Vargas, un recio defensor quien su compañero en el Mariscal, recuerda que Marcos "siempre se destacó por sus condiciones técnicas, pero tenía sus cosas. Quería llevarnos a todos por delante". Vargas recuerda que en una práctica se dio el gusto de darle una soberana cachetada tras los insultos de quien el martes fue la gran figura del Olimpia en la Copa Sudamericana, al marcar tres goles en apenas 25 minutos.
Lazaga es muy conocido por sus peleas con sus compañeros, algo que se hizo constante este año jugando en el Sportivo Luqueño, en que protagonizó escenas pugilísticas con Rober Servín, hoy en Cerro Porteño.
"Tiene condiciones, pero su conducta no era buena. Un tiempo ya no quería entrenar, aunque se lo quería mucho por Alberdi -del que nunca se acuerda, al igual que Roberto Cabañas"- apunta Vargas. Este también recordó que el hoy olimpista fue perseguido en una ocasión a punta de cuchillo, tras lo cual desapareció de esos fueros para nunca más volver.
SU CAMINO. Lazaga fue a parar al Sportivo San Lorenzo, donde tuvo como técnico a Carlos Báez. Cuando el DT fue a dirigir al 2 de Mayo en el 2006, se acordó de Lazaga y lo llevó al Norte, donde comenzó a destacarse con goles importantes. En el 2007 fue transferido al Belgrano de Córdoba, donde jugó muy poco. Ese mismo año tuvo un frustrado traspaso a Cerro Porteño, al no existir acuerdo entre los clubes. Él se declaró cerrista.
Nada hacía presumir en ese momento que su futuro daría un giro tan radical. Esta temporada fue contratado por Luqueño para el Apertura y la Libertadores. Marcó un solo tanto y fue en el evento internacional. Luego lo dejaron libre. Gustavo Costas, que estando en Cerro siempre lo quiso, confió en él y lo trajo a Para Uno, donde comenzó a explotar.
EL OTRO MARCOS. El viernes último, ante Pettirossi, Lazaga embocó su primer gol a 4? de pisar el campo, con una atropellada de cabeza. Ingresó a los 12 de la complementaria y a los 16 ya festejó. Ante Blooming fue letal. A los 2?, a los 7? y a los 25? se metió en el bolsillo a la hinchada franjeada. Despierto, decidido y técnico, Lazaga comenzó a escribir otra historia en su vida. Marcos nació en Clorinda el 26 de febrero de 1983. Su madre, quien vive en Puerto Elsa, debió trasladarse al vecino país para dar a luz así como es costumbre en la mayoría de los desprotegidos pueblos fronterizos de nuestro país.
NO HABLA. Marcos prefirió callarse y vivir íntimamente su gran actuación. Tras el partido ante Blooming no habló, argumentando dolor de garganta. Ayer tampoco dio nota. Aparentemente está disgustado con la prensa. Eso le importa poco al olimpista, que solo espera mantenga su producción al menos un 50%.

Dejá tu comentario