“La sesión será larga, la lista de oradores es extensa y seguramente se seguirá hasta la madrugada o primeras horas de la mañana del miércoles”, señalaron a Efe integrantes de la secretaría de la Cámara de Diputados.
“Tras la revisión de los especialistas se llegó a la conclusión que fue una falsa alarma y los legisladores volvieron a sus bancas”, señalaron a Efe fuentes del parlamento. EFE | Ampliar imagen
Por la tarde el debate legislativo se vio interrumpido en dos ocasiones.
Al recibirse una llamada que avisaba de la colocación de una bomba, los diputados y el público debieron abandonar el recinto legislativo, mientras el personal policial realizaba una inspección de las instalaciones en la que no se encontró nada anormal.
Una hora después se reanudó la sesión pero tuvo que ser interrumpida nuevamente, en esta ocasión debido a que algunos diputados recibieron insultos de los presentes en las tribunas tras argumentar en contra de la despenalización del aborto.
Las autoridades de la Cámara de Diputados dispusieron entonces que las tribunas fueran desalojadas y tras el retiro de los presentes continuó el debate.
El tema genera una división no solo en los partidos políticos uruguayos, sino también en la sociedad.
La Iglesia católica ha advertido de que los legisladores que voten a favor del aborto serán excomulgados.
En las afueras del Palacio Legislativo (Parlamento) se congregaron hoy representantes de varias organizaciones no gubernamentales para manifestarse a favor y en contra de la despenalización del aborto.
También se hicieron presentes líderes religiosos que defendieron la vida y se declararon contra el aborto en cualquier circunstancia.
Los diputados deben votar un proyecto de ley sobre salud sexual y reproductiva que establece una despenalización del aborto durante los primeros tres meses de embarazo, por riesgo para la madre y penurias económicas.
Ayer, lunes, cerca de 3.000 personas marcharon por el centro de Montevideo lideradas por la organización Pro Vida.
La gobernante coalición de izquierda Frente Amplio defiende la propuesta de ley, pero hay diputados en sus filas que se han mostrado contrarios y por lo menos uno ha anunciado que votará en forma negativa.
En la oposición, el Partido Nacional o Blanco se opone a la ley, pero en el Partido Colorado hay diputados que sí son partidarios de esta despenalización.
El proyecto de ley fue impulsado por legisladores oficialistas, en especial del Partido Socialista, el mismo al que pertenece el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, médico oncólogo de profesión.
Sin embargo, el jefe de Estado ha señalado en varias oportunidades que se opone a la despenalización del aborto y que vetará la ley en caso de que se apruebe.
De ser así, comenzará otro proceso porque el Parlamento necesita mayorías especiales para, eventualmente, levantar ese veto y dejar firme la ley.
Igualmente legisladores del Frente Amplio confían en que si la ley es aprobada, como parece muy probable de acuerdo a la correlación de fuerzas en la Cámara de Diputados, finalmente el presidente no la vete.
El proyecto de ley fue aprobado previamente en el Senado, también en medio de fuerte polémica.
El arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, arrimó más leña al fuego y, en el país con fama de ser el más laico de América Latina, afirmó que los legisladores que voten a favor del aborto quedarán excomulgados “ipso facto”.
Varios diputados reaccionaron contra el líder de la Iglesia Católica en Uruguay y calificaron sus declaraciones como “una presión inadmisible”.