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"Los cómplices se están preparando para evitar que Montanaro declare"

El político comunista, Ananías Maidana, a sus 85 años, lúcido y dinámico a pesar de contar con 24 años de prisión y tortura, exige hoy a la Justicia y a Sabino Augusto Montanaro que develen dónde están los cuerpos de los desaparecidos en la era stronista.

Por Roberto Irrazábal

rirrazabal@uhora.com.py

EL PRESIDENTE DEL PARTIDO COMUNISTA PARAGUAYO (PCP), SECRETARIO GENERAL DESDE 1989, ANANÍAS MAIDANA, VÍCTIMA DE TORTURAS DURANTE SUS 24 AÑOS DE PRESO POLÍTICO, NOS HABLÓ DE LA REPRESIÓN EJERCIDA POR LA DICTADURA DE ALFREDO STROESSNER Y EL BRAZO DESPIADADO DEL ENTONCES MINISTRO DEL INTERIOR, SABINO AUGUSTO MONTANARO. Esperanzado en poder saber dónde están los cuerpos de los más de 600 desaparecidos, dice que hay grupos de poder que buscan no develar el oscuro pasado de nuestro país.

-¿Qué representó la figura de Sabino Augusto Montanaro en la era stronista?

-Realmente Stroessner iba escogiendo a la gente que él conocía y sabía que podía aplicar de la manera más firme y fría las represiones más crueles a los patriotas paraguayos.

-¿Cómo se desarrolló esa época de represión?

-Hubo dos etapas en las represiones y desaparición física de los luchadores contra el régimen de Stroessner. Del ?60 a los ?70, y de los ?70 hasta final. En la primera estuvo Édgar L. Insfrán, cerebro de los planes represivos y asesinatos de luchadores de distintos partidos políticos. El que lo acompañaba de cerca en las torturas era el jefe de la Policía de entonces, Ramón Duarte Vera, y el otro era Juan Erasmo Candia. Cientos de civiles y militares murieron.

-¿Cómo fue la segunda?

-Esa parte ya fue desarrollada con la colaboración del Gobierno norteamericano. Más de 2.700 oficiales fueron a la escuela de Panamá para ser adiestrados bajo una ideología fascista y anticomunista. Ellos participaban en las represiones y desapariciones.

-¿Hubo influencia de EEUU?

-El Gobierno de Stroessner no era nacional, sino de agentes extranjeros, que defendía a la minorías de grandes estancieros, oligarcas y los intereses de EEUU. En 1955, se desenmascararon los pactos hechos en Perú, y después en el Chaco con los brasileños, paraguayos y norteamericanos. Allí, se trazó el plan para las represiones y la entrega de este país.

-¿Cuál fue el papel de Montanaro en esta estructura?

-Él, de 1966 para adelante, fue el que aplicó con toda rigurosidad el plan criminal de asesinatos y participó incluso de las torturas con Pastor Coronel. Fue uno de los hombres fuertes de la época y Stroessner le tenía plena confianza.

-¿Qué anécdota recuerda?

-En la represión de 1975 liquidaron prácticamente la dirección del Partido Comunista, a Miguel Ángel Soler, Derlis Villagra, Rubén González Acosta y muchos otros. Incluso trajeron de Argentina a Cástulo Vera Báez, Juan José Penayo, también los hermanos Ramírez, todos liquidados.

-¿Un caso específico?

-Por ejemplo en el caso de Mario Shaerer Prono tuvimos la versión directa de cómo lo torturaron aún estando herido. En el Departamento de Investigaciones, sale de la tortura caminando despacito y antes de acostarse lo vuelven a llevar para torturarlo hasta quedar tirado en el patio para morir. Después lo cubrieron con una sábana. Así mismo fue torturado nuestro compañero Rubén González Acosta, quien murió en la pileta. A Derlis Villagra le ataron de los pies y lo pegaron por la pared, y le reventaron la cabeza y el cerebro. Y todo, todo esto lo aplicó Montanaro.

-¿Y Montanaro con Pastor Coronel dirigían?

-Ellos dirigían. Pastor Coronel, por ejemplo, le mató personalmente a Miguel Ángel Soler. Le cortó las manos, todo. Hay testimonios a Amnistía Internacional de compañeros nuestros que estaban escuchando la tortura y muerte de nuestro secretario general del Partido. Tenemos incluso un documento donde el propio general Andrés Rodríguez informa de un encuentro de militares en Nicaragua donde dicen: "Terminamos con los comunistas", y hay un gran aplauso.

-¿Y cómo se desarrollaron las desapariciones?

-Hubo un preso político que estuvo ahí, que tenía la función de guardar en una bolsa los cadáveres decapitados de los torturados, para que después lleven a hacerlos desaparecer. Este tipo quedó loco y sigue un tratamiento con medicamentos por el trauma.

-¿Y conoció arrepentidos?

-Un sargento, Ovelar, entró una vez a mi celda y me dijo: "Maidana, yo no doy más con el general (Patricio) Colmán, le he visto cómo lo mató a Antonio Alonso Ramírez, con látigo. Muriendo explicó qué era lo que buscaba el Partido Comunista". Después otro conscripto en Francia que me contó la misma historia. En ese momento también ejecutaron a tres mujeres heroínas.

-¿Cómo fue su prisión bajo la dictadura stronista?

-En 1963 vino una delegación de Chile: seis senadores, seis diputados y un periodista de apellido González. Nosotros estábamos 15 hacía cinco años en la celda que bautizamos como el Panteón de los vivos, medía 1,70 por 4,20 metros. El comisario de la 3ª Metropolitana era Julio Rojas. El periodista insistió en ver la celda, pero solo entró el parlamentario del Partido Radical de Chile. Por el hedor que había, porque ahí hacíamos nuestras necesidades e incluso compañeros se desmayaban y perdían sangre por el oído y la nariz por la falta de aire y luz, él vio y preguntó las horas que estábamos, y cuando supo que eran cinco años dijo que, habiendo visto prisiones en Asia y África, nunca vio condiciones tan inhumanas.

-¿Qué vio y oyó allí?

-No podíamos dormir, toda la noche nos pegaban y oíamos las torturas alrededor nuestro, peleamos durante los 20 años que estuvimos preso defendiendo a la gente. Y escuchábamos los gritos de las criaturas de 9 ó 10 años que estaban siendo torturados, gritando "mamá, che salva, amanopotaite".

-¿Montanaro está lúcido?

-El propio director dijo "está lúcido" y después dijeron que tiene arterosclerósis; incluso habló. Están preparando para que no declare. Aquí hay muchos cómplices encubridores que van a aparecer, por eso hay que luchar por la verdad.

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