Arte y Espectáculos

Las Rossi: Madre e hijas, unidas por la pasión de las artes plásticas

Como tributo a las madres, ÚH comparte la historia de Las Rossi, un clan liderado por Rossi Schubert, artista plástica y orgullosa mamá de Diana y Vannessa Rossi, a quienes legó su pasión por el arte.

Sergio Noe
sergionoe@gmail.com

Hoy se celebra el Día de las Madres, una de las tareas humanas más nobles de la tierra, y Rossi Schubert (64) es una de ellas. Esta artista plástica comparte su pasión por el arte con otra pasión, la ser madre de dos hijas: Diana Mercedes Rossi (37) y Vanessa Nalerio Rossi (28), a quienes legó su amor por la pintura.

"Ella (Rossi) es nuestra maestra en la vida y en el arte", coinciden tanto Diana como Vanessa sobre su progenitora. Ambas veían pintar a su madre en su atelier, y con la inquietud e impaciencia de la niñez, no dudaron en imitar la actividad creadora de su querida progenitora.

"Estamos muy contentas de poder estar juntas y compartir mucho tiempo. Participamos juntas (las tres) en eventos, exposiciones o en el mismo trabajo. Cuando nos invitan para exponer, nos vamos juntas y ya nos conocen como Las Rossi", comenta sonriendo Vanessa.

Por su parte, Diana confirma esa gratitud hacia su madre, en especial por haberle legado la misma profesión. "No es fácil que los padres logren que sus hijos amen su profesión. Pero estoy agradecida porque nos legó su arte, un oficio muy bello", expresa la joven artista.

"Cuando mis hijas eran pequeñas, me hacían compañía y aprendían conmigo", revela Rossi, cuya gran satisfacción junto a dos hijas figura el haber expuesto todas en el Carrousel Shopping del Louvre, en el corazón de París, Francia.

PASIÓN. Rossi Schubert, cuyo nombre real es Gricelda Rossi Schubert, optó por llevar sus apellidos como identificatorio artístico, y sus dos hijas también eligieron portar su apellido, porque según explican, "es más fácil y corto".

"Les enseñé el arte. Siempre me acompañaban cuando pintaba. Luego, ambas siguieron sus carreras universitarias, una en Bellas Artes (Vanessa) y la otra en educación (Diana). Siempre procuré transmitirles mi pasión por la pintura y ahora, les gusta mucho a las dos", dice Rossi.

Ya con cuatro décadas en las artes plásticas, desde joven ingresó a Bellas Artes, para luego estudiar en el exterior. Repartiendo su tiempo entre diversas actividades lucrativas, nunca dejó del todo el oficio de la pintura.

"Cuando le tuve a Diana seguí en el arte y también hacía otras cosas. Opté por el arte, pese a que es muy difícil vivir de este oficio", se sincera la madre de Diana y Vanessa.

Además de la pintura, también se dedicó a la enseñanza privada de este oficio, ya que tenía alumnos particulares, de los cuales, las mejores fueron sus dos hijas.

"Como trabajaba más bien sola en la pintura, mis hijas me veían, y poco a poco ellas iban pintando. Aprendieron más por una cuestión de imitación", cuenta la titular del clan de Las Rossi.

En tanto, Diana recuerda que durante su niñez le contemplaba a su madre y le entraban las ganas de pintar. "Tocábamos todas sus cosas, tanto sus pinturas como sus pinceles. Y como mamá se ponía un poco impaciente, nos decía que nos iba a comprar para nuestros artículos. Sin embargo, no dejábamos de tocar sus pinturas (pomos de óleo) carísimas y nos retaba", rememora entre risas.

Es así que doña Rossi les dio materiales para el efecto, más apropiados para su edad, y así se iniciaron lentamente en la plástica.

"Recuerdo una vez que a una de ellas, a sus nueve años, le puse sobre la mesa algunos colores y le mostré cómo usarlos y combinarlos. Así empezó a pintar y plasmó algo muy lindo y moderno. Me enteré de un concurso llamado Buscando el pincel, organizado por el entonces Hotel Condovac de San Bernardino, y Diana ganó el premio", recuerda con orgullo la artista y madre.

Rossi aclara que a sus pequeñas les mostraba la acuarela, la tiza papel y otras técnicas más inocuas, y evitaba el óleo que cuenta con componentes más tóxicos para los chicos. Sin embargo, Diana sostiene que "pintar al óleo era lo más codiciado para nosotras (cuando éramos niñas), pero no podíamos tocarlo".

Tras activar en diversos talleres privados, hoy día Las Rossi cuentan con un atelier público, donde enseñan y comercializan sus pinturas, ubicado sobre Mariscal Estigarribia casi Iturbe.

Vanessa, la menor de las Rossi, reconoce que el arte también las une aún más, ya que pueden compartir más tiempo juntas. "Cuando pintamos, siempre nos corregimos entre nosotras. 'Falta añadir esto o cambiar aquello', nos decimos. Creo que los ojos de otros ayudan siempre. Ven nuestro proceso artístico y así ayudan. El público también es muy crítico. En el arte y en la vida, uno nunca deja de aprender", aclara Vannesa, enfatizando que su madre "siempre les impulsa y les encamina en la vida".

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