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La vida en un tablero

 

Había participado nueve veces en el mismo torneo, desde que tenía seis años. Axel Bachmann cerraba entonces quince, pero estaba más feliz todavía de lo que estaría en el futuro como exitoso jugador profesional de ajedrez. A pesar de haber ganado campeonatos más prestigiosos y competitivos que el Panamericano sub-16 disputado en Camboriú (Brasil) en 2005, aquel galardón supuso un envite definitivo de confianza para el ajedrecista paraguayo, nacido en Ciudad del Este en noviembre de 1989. De ahí en más saldría a asaltar el cielo.

Desde la ciudad nacional más sacudida por la pandemia, Axel conversa con ÚH luego de haber dado batalla hasta cuartos de final en el primer Campeonato Iberoamericano de Ajedrez digital, modalidad adoptada por la Federación Internacional ante la emergencia sanitaria global. Axel había sido campeón de este torneo en 2014, en la ciudad española de Linares.

Pero lo que ahora recuerda aquel encumbrado logro, sino el de hace quince años. Cuando por fin consiguió una medalla: “Para mí fue muy importante ganar ese torneo”, cuenta. “En las nueve anteriores participaciones no había logrado terminar entre los tres primeros. Fue una barrera grande (que sobrepasé)”, grafica.

–¿Es el título que más recordás?

–Obviamente, los títulos que fui cosechando en Europa también fueron importantes. Pero ninguno como ese.

Bachmann es, como se ve, fiel al espíritu de los orígenes de su carrera. Sus primeras memorias ajedrecísticas están relacionados a su familia. La imagen más lejana que guarda es la de su padre y sus hermanos agazapados y pensativos sobre un tablero, en su más remota niñez. El acto, el tablero y las piezas eran algo que llamaba poderosamente su atención. No es extraño, entonces, que su primer maestro haya sido su padre.

De aprender con su progenitor a salir puertas afuera de la casa esteña, para jugar los “primeros torneítos”, solo hubo un paso. Se trataba de partidas “con amigos, donde el premio eran golosinas”, rememora Axel y convoca al niño que no sospechaba entonces que su vida estaría marcada, para siempre, por el milenario juego de los trebejos.

Sus primeras prácticas serias fueron en el Club Área 1 de Ciudad del Este, con los maestros Julio Ingolotti y Luis Patriarca. El primero es Maestro Nacional (MN) y ex presidente de la Federación Paraguaya de Ajedrez, mientras Patriarca fue Master Fide (MF) y múltiple campeón local antes de fallecer en 2013. A ambos reconoce Axel, como orgulloso ex miembro de “una clase grupal que ellos hacían para los chicos locales que jugaban en esa época”.

Quien posee un título universitario en Ciencias Económicas por la Universidad de Bronxville, Texas, Estados Unidos, tiene todavía más nombres nacionales que sacar de la alforja si se trata de hablar de su aprendizaje y especialización. Gravitante fue, en ese sentido, saber “acerca del gran Zenón Franco, nuestro único Gran Maestro (GM) en esa época, quien vivía en el exterior”. El GM José Cubas también es otro referente suyo. Es, por otra parte, a quien tuvo más cerca en su desarrollo técnico y humano. “Poder ver cómo se lanzaba detrás de su sueño fue, sin lugar a dudas, inspirador”, confiesa. Franco y Cubas son, en última instancia, “dos grandes personas, ¡por sobre todo!”

Si hay un año en el que Bachmann compitió al más alto nivel, un año que cita como el mejor de su carrera hasta ahora, ese es 2014. Entonces ganó torneos en Francia, Rumania y Bulgaria. El más resonante: El citado V Iberoamericano, en las sierras andaluzas de Linares.

“En ese entonces”, rememora, “el formato era otro. Probablemente estaba en mi mejor forma desde que juego ajedrez. Había encarado ese torneo con el objetivo de luchar por el título”, asegura. Los números de aquella competencia le dan la razón: no perdió una sola de sus partidas y empató nada más que tres. Era el número 1 en la clasificación y confirmó su sitial. “Creo que fue uno de los torneos en que mejor jugué”, resume. “Es uno de los títulos que más orgullo me generan cuando me agarra la melancolía de los buenos tiempos”, concede entre risas.

Sin embargo, no son malos los tiempos de Bachmann. En Ushuaia, Argentina, la Noche más Larga, la del 20 al 21 de junio, es celebrada por todo lo alto. Este año le agregaron un torneo de ajedrez disputado en partidas rápidas durante las 17 horas de dicha noche. Después de 108 juegos-relámpago, manteniéndose despierto a base de café en la noche esteña, Bachmann fue el campeón. “¿Para qué mentirte? Un poco loco estoy. Más allá de que me dedico al ajedrez todos los días, no deja de apasionarme. Cuando terminé de jugar, me costaba hilvanar las palabras”, le contó al diario Clarín de Buenos Aires, días después de su victoria.A la par del torneo de Ushuaia, Axel venía compitiendo en el primer Iberoamericano disputado digitalmente. En octavos de final, el pasado 20 de junio, se enfrentó a un rival de fuste a quien había vencido antes: El hispano-ruso Alexei Shirov, ex subcampeón mundial, llamado por muchos “el Leonardo Da Vinci del ajedrez”. Bachmann ganó 7-6.

“El cruce reciente que tuve con Shirov fue muy diferente al que tuvimos hace tres años en Brasil. En esta ocasión se disputaba online y a un ritmo mucho más rápido”, relata. “En este tipo de ajedrez, la preparación es más relativa y, sin dudas, menos importante que una partida de torneo oficial. En pocas palabras, no hice una preparación muy específica, sino más bien traté de practicar bastante el ritmo de juego los días previos”. La clave del triunfo estuvo “en tener un control sobre mis emociones cuando él se acercó bastante en el resultado.

–¿La dimensión sicológica en estos cruces es fundamental?

–Sin dudas, la parte psicológica juega un papel preponderante en este tipo de formatos.

A pesar de haber caído en cuartos de final a principios de julio, contra quien sería a la postre subcampeón, el brasileño Luis Paulo Supi, Bachmann se despidió satisfecho con su actuación. “Honestamente, antes del torneo no tenía muchas expectativas más que jugar bien, porque mis últimos resultados prepandemia habían sido bastante malos”, se sincera. “Me dejó bastante contento poder sentir que puedo competir aún a un nivel alto”, se entusiasma el primer tablero del Paraguay.


Axel Bachmann fue campeón relámpago y compitió hasta cuartos en el primer Iberoamericano online.

SUS VICTORIAS
- Campeonato Panamericano de Ajedrez (2005)
- Torneo Magistral Mercosur (2007)
- Festival Internacional de Rochefort (2014)
- Torneo Abierto Cappelle-la-Grande Abierto (2014)
- Festival Internacional de Ajedrez de Iași (2014)
- Abierto Internacional Golden Sands (2014)
- Magistral Ciutat de Barcelona (2015)

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