Economía

La mejora se puede revertir en los próximos meses, advierten

 

La economista Patricia Goto, de la consultora CPA Ferrere, coincide con el BCP en que las ventas mostraron una leve mejora desde mayo pasado, pero considera que la tendencia puede revertirse en los próximos meses, según los resultados de las elecciones presidenciales en Argentina.

Reconoce que los sectores más expuestos a los vaivenes económicos del país vecino son las ventas de combustibles, prendas de vestir, equipamiento del hogar y supermercados; “que son los más susceptibles de ser reemplazados por las compras en frontera”, relata. Recuerda que el 2019 ha sido un año “muy difícil” para estos segmentos y considera que probablemente lo seguirá siendo, atendiendo a la dinámica argentina y el creciente deterioro.

“El canal comercial estimamos que es el que siente el mayor efecto (de la situación económica en Argentina), debido a su importancia en la economía paraguaya. Hoy, los paraguayos también están yendo a hacer sus compras en las ciudades fronterizas, reemplazando lo que es el consumo interno; entonces, el efecto es doble: la no venida de argentinos y la huida de paraguayos a hacer sus compras en las ciudades fronterizas con Argentina”, explica.

Goto estima que a la hora de hacer compras, Paraguay está más caro que Argentina en un nivel aproximado de 23%. Esto, debido a la depreciación que viene experimentando el peso argentino respecto al dólar, en una intensidad que no es acompañada en su totalidad por el guaraní.

La casa de bolsa Basa Capital calcula, por su parte, que el guaraní es la tercera moneda de la región con la mayor devaluación en lo que va del año, detrás del peso argentino y el peso uruguayo.

La ventaja que demostró la dupla Alberto Fernández-Cristina Fernández de Kirchner frente al actual presidente Mauricio Macri, en las primarias presidenciales de Argentina de agosto pasado, llevó a los mercados a reaccionar con un desplome de acciones argentinas en Wall Street y de la bolsa de Buenos Aires, factores que repercutieron en una depreciación de alrededor de 20% del peso, en ese momento. La alta inflación que sufre el mercado vecino, con niveles que rondan el 50%, contrarresta a su vez los efectos de la devaluación del peso en el precio de sus productos. El futuro de los indicadores macroeconómicos del vecino país dependerá en gran medida de los resultados de las elecciones presidenciales de octubre próximo.

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