Correo Semanal

La Guerra Grande en debate

 

Ronald * León

Cuál fue el contenido esencial de la colonización europea en América, que se inició en el siglo XVI? ¿Cuáles fueron las bases objetivas de la crisis y posterior desintegración de los reinos ibéricos a inicios del siglo XIX? ¿Por qué estallaron las revoluciones de independencia en nuestro continente? ¿Fueron o no revoluciones? Si se acepta que fueron revoluciones, ¿cuál fue su carácter de clase?, ¿cuáles fueron sus sujetos en lo social y político?, ¿cuál fue el programa o los programas en disputa dentro del amplio movimiento emancipador?, ¿qué papel cupo a las clases explotadas en ese proceso?

Si nos enfocamos en el Río de la Plata después de 1810, ¿cuál fue el papel de Buenos Aires?, ¿cuál fue la particularidad del caso paraguayo?, ¿fue correcto enfrentar el ejército de Belgrano en suelo paraguayo?, ¿fue correcto proclamar la independencia y crear el Estado nacional paraguayo, o esa medida fue reaccionaria porque habría contribuido a la desunión de los pueblos ante la entonces causa comúncontra España?, ¿fue un acto de autodeterminación nacional o fue una secesiónmezquina?, ¿cómo reaccionó Buenos Aires ante la proclamación de la independencia del Paraguay?, ¿por qué la nueva República no participó de la campaña militar continental contra los intentos españoles de reconquista de América?

A propósito, el estudio del proceso de conformación de los Estados nacionales nos llevará inevitablemente a la discusión sobre la pertinencia y sobre las posibilidades, en el siglo XIX, de un único Estado americano, la conocida idea de la Patria Grande. De la misma forma ese asunto hizo obligatorio tocar el áspero tema del o de los nacionalismos; de sus orígenes y su dinámica durante el proceso de ruptura con la metrópoli, y de conformación de los Estados nacionales en la antigua región constituida en 1776 como Virreinato del Río de la Plata, y, así, hasta definir las cuestiones determinantes: ¿Los nacionalismos son todos iguales?, ¿cumplen el mismo rol en cualquier circunstancia histórica?

En el Paraguay, luego de la proclamación de la República en el célebre congreso de los mil diputados de 1813, ¿cuál fue el carácter de clase y el sentido histórico de las medidas adoptadas por José Gaspar Rodríguez de Francia?, ¿su obra fue dictada por un programa político que el antiguo abogado tenía predeterminado o fue una suma de respuestas a los peligros que provenían del exterior y de la oposición interna?; de cualquier manera, ¿su régimen fue una tiranía bárbara, basada en el terror, que aisló al Paraguay del progreso económico y de las luces que emanaban del libre comercio reinante en el resto de la Cuenca del Plata, como defiende el liberalismo, o fue un régimen igualitario, casi socialista, como sostienen algunos nacionalistas o revisionistas de izquierda?, ¿fue una dictadura para la oligarquía y un reino de libertad y prosperidad para los pobres? En suma: ¿Cuáles fueron las contradicciones y los límites históricos de ?

Luego de 1840, ¿cuál fue el régimen de sus sucesores, los López? ¿Fueron continuadores de la obra del doctor Francia o una especie de Termidor que, en dinámica, liquidaría lo esencial de aquel modelo económico y social?

Luego de Caseros, en 1852, ¿el Paraguay de los López se transformó en una gran potencia industrial, como sugieren ciertos autores revisionistas, o al menos en una nación en vías de serlo?, ¿realmente estaba en condiciones de competir o amenazar la industria y el comercio británicos en la región?, ¿era superior en algún sentido al desarrollo de Buenos Aires o del Imperio del Brasil? En otros términos, ¿cuál era el grado de desarrollo de las fuerzas productivas del Paraguay en 1864?, ¿sobre qué relaciones de producción se establecieron los regímenes políticos de Francia y de los dos López?, ¿cómo se extraía el sobretrabajo de las clases explotadas? Sintetizando: ¿Cuál fue la estrategia económica y política de los Gobiernos y regímenes que controlaron el Estado nacional paraguayo entre 1813 y 1870?

Las respuestas a los problemas anteriores son indispensables para analizar y comprender cabalmente aquel fatídico año 1864: ¿Por qué estalla la Guerra?, ¿cuál es el hecho detonante: La agresión al Uruguay por parte del Imperio del Brasil –con la completa venia de Mitre, o el apresamiento, en aguas del río Paraguay, del buque brasileño, por parte de Solano López?, ¿fue el Paraguay el país agresor?, ¿es posible conjeturar sobre qué análisis, qué pronósticos, o cuáles eran las pretensiones o los intereses del presidente López cuando tomó la decisión de declarar la guerra a las dos principales potencias regionales?, ¿qué esperaba obtener Solano López cuando ordenó las expediciones ofensivas que penetraron en Mato Grosso, en Corrientes y que llegaron hasta Rio Grande do Sul?

Sin embargo, independientemente de quien dio el primer tiro, es necesario reflexionar y definir lo más importante: ¿Cuál fue el carácter de la Guerra?, ¿con qué criterio determinar esa cuestión crucial, es decir, si el conflicto fue progresivo y civilizador o si fue una empresa reaccionaria y de destrucción de una vía de desarrollo capitalista independiente, contradictoria al laissez fairereinante en la región, y, en su propia dinámica, de exterminio de todo un pueblo?

Y esto, que está ligado a lo anterior, nos lleva a referirnos a un tema recurrente: ¿Qué llevó al pueblo paraguayo a presentar una resistencia tan descomunal, tan desesperada que sorprendió hasta a los más curtidos jefes de la Alianza?

Adentrándonos más en el problema: ¿Fue una guerra meramente regional, como sostiene el grueso de los trabajos publicados en medios académicos? O, planteando la cuestión sin rodeos: ¿Hubo o no participación de los diplomáticos y capitalistas ingleses en el conflicto? Si la respuesta es sí, ¿a qué bando beligerante favorecieron con sus acciones u omisiones, y en qué medida? Y lo más espinoso: La actuación de los representantes diplomáticos británicos en la región y el accionar de las casas bancarias londinenses –hechos estos sólidamente documentados–, ¿fue algo ajeno o, como sostiene la autodenominada , incluso contrapuesto a los intereses y a la política general del Gobierno británico?

Por último, un asunto que bien podría dejar pasmos a la lectora o el lector paraguayos pero que no debe ni puede eludirse: ¿Hubo o no genocidio del pueblo paraguayo? Digo que no se puede esquivar el problema porque, aunque en el Paraguay el simple planteo de la pregunta pueda resultar absurdo, en el Brasil y en otros países de la región existe una cruzada –principalmente de un sector de académicos– para negar o atenuar las atrocidades y el genocidio cometidos por las armas de los aliados durante su invasión en territorio paraguayo.

Ante tantos y tan complejos problemas, debo insistir en que mi objetivo no es responder definitivamente las cuestiones ni dirimir las discrepancias que señalo. Por supuesto, en esta obra existen asuntos más trabajados y resueltos y otros más abiertos, menos elaborados. Pero si el libro, sin esconder su enfoque político-ideológico marxista, logra plantear algunas conclusiones, aunque algunas puedan ser todavía parciales, o bien plantear nuevos problemas o sugerir hipótesis que estimulen algún trabajo futuro, en cierta medida su propósito –y el mío– podrá considerarse alcanzado.

Aún más si esta obra logra contribuir a la elaboración o actualización de un programa político, socialista revolucionario para el Paraguay y, si se me permite algo más de ambición, abarcar a más lectores o activistas, por lo menos de los demás países involucrados en aquel baño de sangre sudamericano.

Si seguimos al viejo Trotsky, que planteaba que en las naciones coloniales o semicoloniales las principales tareas son la independencia nacional y la resolución del problema agrario, estoy convencido de que para enfrentar la lucha continental por nuestra segunda y definitiva independencia es indispensable estudiar profundamente, comprender, y extraer las principales conclusiones teórico-políticas de la primera independenciadurante el siglo XIX, tanto de la paraguaya como de la emancipación latinoamericana en general, entendiendo esta última como la totalidad que condicionó a la primera.

(…)

Porque no debemos engañarnos. No todo está dicho. Hace falta más investigación, más estudio, más debates. Secreta o no, es posible que incluso exista documentación inexplorada. Debo insistir que, en el Paraguay, esta necesidad puede no ser evidente a priori, puesto que en lo que respecta a la Guerra Grande existe mucho que en general damos por sentado. Pero no debemos olvidar que estamos abordando un hecho que afectó a dos tercios del continente, y en cada país existen interpretaciones y matices diferentes que están relacionados además de la lucha ideológica entre las clases, con sus propios procesos históricos, políticos y culturales.

Opino que es momento de encarar, con rigor y firmeza, las polémicas que parten aguas en la interpretación de los vaivenes sociopolíticos en el Cono Sur americano durante el siglo XIX y de la Guerra como tal.

Es hora de socializar los análisis y las controversias, de apropiarse de ellos y sacarlos del restricto ámbito universitario; hacer que el conocimiento sobre el tema deje de ser algo casi exclusivo de unos pocosespecialistas en otras palabras, es tiempo de propiciar la discusión en el terreno político y en el seno del activismo obrero y social en el Paraguay, el Brasil, la Argentina, el Uruguay y, por qué no, en el resto de Latinoamérica.

Es de vital importancia extraer las lecciones de la historia, valiéndonos de ellas como punto de apoyo para comprender y revolucionar el presente, a través de un programa y una política acertados. Ese es el camino que este trabajo pretende recorrer. Serán los lectores, luego de formarse su propia opinión, quienes juzgarán hasta qué punto he conseguido avanzar en la interpretación marxista de este capítulo decisivo e ineludible de la historia de Sudamérica.

Fragmento del libro (Ediciones Marxismo Vivo), presentado recentemente em Asunción.


Es hora de socializar los análisis y las controversias, de apropiarse de ellos y sacarlos del restricto ámbito universitario, afirma el autor de este texto.

Historia

Es indispensable estudiar, comprender, y extraer las principales conclusiones teórico-políticas de la primera independencia.

Dejá tu comentario