Política

“La Cámara de Diputados sancionó una ley de paridad, sin paridad”

Se trata de una "mutilación consciente" del proyecto original. Si el Ejecutivo la promulga así, sería una convalidación de la peor práctica legislativa, en la cual el contenido no tiene que ver con el objeto ni con el título de la ley, dice la experta.

El jueves pasado, la Cámara de Diputados se ratificó en su versión de primera vuelta del proyecto de ley de paridad democrática, que redujo a 3 artículos la propuesta legislativa original de 18 artículos. La ley sancionada solo plantea realizar campañas de concienciación para eliminar las actitudes discriminativas contra las mujeres y capacitar a estas en materia de liderazgo. De este modo, sufre un duro revés el proceso que llevó tres años de discusión interinstitucional que confluyó en el proyecto de ley presentado en el 2016 por 13 senadoras y senadores.

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–¿Qué lectura tiene de esta acción legislativa sobre una propuesta dirigida a garantizar la participación y la representación paritaria de mujeres y hombres en los cargos electivos?

–Leí con cuidado lo decidido por la Cámara de Senadores y su mayor problema es que la paridad democrática figura tanto en el nombre de la ley como en el objeto de la norma expuesto en el artículo 1: “Tiene por objeto implementar mecanismos de participación y representación paritaria de mujeres y hombres en los cargos de elección, de designación y en la selección del funcionariado público”.

Sin embargo, no hay ningún artículo que disponga los mecanismos para tal efecto, conscientemente los borraron, ya que esos mecanismos de igualdad sustantiva en la representación política, en los mandatos y en el servicio civil, estaban bien desarrollados en el proyecto sancionado por el Senado.

Es una mutilación consciente del proyecto. Diputados sancionó una ley de paridad sin paridad.

–Uno de los argumentos para rechazar la paridad es que es inconstitucional y antidemocrático, porque se pretende imponer obligatoriamente la participación de los varones y las mujeres no solo en la esfera política, sino en todos los ámbitos de la sociedad… ¿Es así?

–En primer lugar, no contar con mecanismos de representación igualitaria es una violación del artículo 48 de la Constitución Nacional.

Lo que hizo la Cámara de Diputados es impedir la existencia de mecanismos adecuados para la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres, constituyéndose en un obstáculo que impide la representación igualitaria y esto es muy serio, ya que no tenemos remedios cuando un órgano legislativo se convierte en obstáculo para cumplir la Constitución. Yo espero que no decaiga ese estupendo grupo que impulsó la iniciativa de la paridad, que es intersectorial, interpartidario e interinstitucional.

–Otro argumento es que la Constitución y el Código Electoral y la Ley de la Función Pública ya garantizan el concepto de igualdad ante la ley...

–Esa es una confusión importante. Pero lamentablemente se da con frecuencia. Creer que los principios no tienen ninguna relación con la realidad. ¿Qué garantía de representación política igualitaria puede ser la ley sancionada por Diputados? Ninguna. Aclaro que considero importante tanto la capacitación como que se destine un porcentaje del aporte estatal a los partidos políticos para la formación política de las mujeres, que quedaron en los artículos 2 y 3 aprobados por la Cámara Baja, solamente que no son mecanismos de igualdad.

–Dicen que no se puede obligar a la participación ni garantizar el resultado de las elecciones según un diseño demográfico impuesto.

–Es interesante. Pareciera que Diputados también se está proponiendo eliminar la representación departamental de su propia Cámara, cuyos escaños están concebidos por un diseño demográfico-administrativo, pues de otra manera amplias regiones del país no tendrían representación. Sin duda, es un criterio de representación que tiene que ver con la composición por sexo de la población paraguaya y también con criterios normativos, como el artículo 48 de la Constitución y el artículo 7 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW).

–Algunas legisladoras y dirigentes rechazan la paridad alegando que las mujeres tienen que trabajar y ganarse espacio, como ellas lo lograron. ¿Qué opina de esto?

–Es una fe absoluta en el mercado político, de gente que cree que en uno de los países más desiguales del mundo, todo lo que se precisa para estar en un cargo de elección popular es la capacidad individual. Giovanni Sartori nos enseñó claramente que para lograr igualdad de oportunidades es tan importante generar trato igual como la igualación de condiciones iniciales, de las condiciones de partida. En el caso de la paridad se busca igualdad de resultado, de manera tal que la democracia sea de hombres y mujeres. Las leyes de paridad determinan que las candidaturas deben ser 50% de cada sexo, de ahí en más, qué hombres y qué mujeres son electos/as tiene que ver ya con la competencia electoral, donde se debe trabajar para “ganarse espacio” como ellas lo lograron.

–Otro argumento es que con el planteamiento del 50/ 50%, se está poniendo techo o límite a la participación.

–Sí, se pone límite tanto a hombres como a mujeres, es cierto, y estoy de acuerdo. La democracia paritaria, aprobada por el Parlatino, nos habla de un Estado incluyente. El poder democrático siempre tiene límites y no he visto ninguna propuesta de poder absoluto de las mujeres. Si existiera, yo me opondría.

–Con la ley de paridad, ¿se perpetuaría el sistema de listas bloqueadas?

–Eso es un disparate, quizá por ignorancia lo dicen. Aunque hay tanta información, que es difícil pensar que es por desinformación. Bolivia fue el primer país en lograr paridad mediante un sistema mixto uninominal y plurinominal. Ecuador tiene sistema de listas abiertas. En México conviven las fórmulas de mayoría relativa con la representación proporcional que viene de candidaturas de un/a candidato/a titular y un/a suplente con otras de listas cerradas. En realidad, la paridad funciona con cualquier sistema de presentación de candidaturas.

–¿Bastaría con incorporar el sistema de listas abiertas para aumentar la participación de las mujeres en política?

–No lo creo. En el Paraguay se fue dejando el sistema de listas abiertas que tenía, por ejemplo, el Partido Liberal Radical Auténtico. Con ese sistema, el/la elector/a arma su propia lista de entre todas las listas presentadas. No conozco que haya ninguna propuesta en ese sentido en el país. Lo que vi es de listas cerradas y desbloqueadas, en que puede marcarse preferencia dentro de estas.

–¿Por qué los detractores vinculan la ley de paridad con legalización del aborto o matrimonio igualitario?

–La verdad es que no hice un estudio acerca de eso, pero supongo que son sectores que consideran que más mujeres con poder significa un riesgo a sus privilegios y que no creen que todos los seres humanos tienen derecho a tener derechos.

Se imaginan que tan felices vivían, por ejemplo, con las mujeres únicas responsables del cuidado de niñas, niños, personas enfermas, discapacitadas, ancianas, y ahora se está construyendo una política pública, donde tanto el Estado como las empresas y los varones también tienen corresponsabilidad en el cuidado.

A mayor poder de las mujeres, menor tolerancia a la pederastia, el incesto, y todos los abusos y violaciones a los derechos humanos.

–En su análisis, ¿por qué este tema no se discute en el interior de los partidos políticos?

–Es poco lo que se discute en los partidos políticos actualmente y esa es una pérdida. Tuvimos incluso caso en los que decisiones de convenciones partidarias fueron ignoradas por conveniencia política. Me encantaría que los partidos y todo tipo de organización política recupere el debate interno democrático.

–¿Recomendaría la promulgación de esta versión de ley de paridad sancionada?

–No. Sería una convalidación de la peor práctica legislativa en la cual el contenido no tiene que ver con el objeto y el título de la ley. A mí me da vergüenza pensar que pasaríamos una vez más a ser ejemplo de lo que no se debe hacer.

–¿Qué opinión tiene respecto al presidente Mario Abdo Benítez?

–Pienso que es una persona conservadora que hasta ahora parecería que se quiere distanciar de la impunidad y el vergonzoso manejo de la Justicia en el gobierno anterior. Espero que quiera contribuir a un país incluyente e igualitario, ya que gobierna uno de los más desiguales del mundo.

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