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Joven hacker crítico a la política alemana confesó ciberataque

 

Un estudiante de 20 años sin preparación informática formal y enojado con la clase política es el autor confeso de uno de los mayores ciberataques perpetrados en Alemania, en el que se han visto afectados cientos de personajes públicos, como la canciller Angela Merkel.

El ministro del Interior, Horst Seehofer, reveló esta información tras la detención del que los investigadores consideran autor único de una filtración de 8,3 gigabites de datos personales de cerca de un millar de personas, desde números de teléfono y direcciones de correo electrónico a fotografías privadas y diálogos en aplicaciones para móviles. El joven, del que no ha trascendido su identidad, vive en el domicilio de sus padres en Hesse y no actuó por una motivación política, sino por un desencanto general con la política y con las declaraciones de artistas, actores y periodistas a los que hackeó, según el perfil que han trazado de él las fuerzas de seguridad. “El motivo parece ser su enfado general con la política”, explicó junto a Seehofer el presidente de la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA), Holger Münch, que agregó que no hay indicios de que el joven pertenezca a círculos ultraderechistas.

Esta hipótesis se barajó en un primer momento, al constatarse que entre los afectados había miembros de todos los partidos menos del ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Pese a no tener estudios específicos de informática, el joven logró piratear las cuentas de algunas de sus víctimas con un programa informático capaz de hacer saltar las contraseñas, pero no instaló software malicioso en los dispositivos informáticos de los afectados para espiarles, según el presidente de la BKA.

Los delitos de espionaje y publicación no autorizada de datos personales por los que se le investiga están penados en Alemania con hasta 3 años de cárcel, aunque el joven, considerado menor de edad a efectos legales, se enfrentará probablemente solo a medidas de tipo correctivo.

El autor confeso ofreció su colaboración a los investigadores y se mostró arrepentido, según Georg Ungefuk, de la Oficina Central para la lucha contra la Delincuencia en Internet (ZIT) de la Fiscalía de Fráncfort, que agregó que el joven quedó de forma provisional en libertad, ya que se considera que no hay peligro de fuga ni posibilidad de que destruya pruebas.

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