Fue condenado a 5 años de prisión Dalton Alejandro Eijo Ferreira acusado de haber ultimado a el médico umbandista Reni Dos Santos Motta.
El hecho ocurrió el 17 de marzo del año pasado, en una vivienda en la Zona Sur de Fernando de la Mora. Los jueces Andrés Casati, Miguel Said Bobadilla y Mesalina Fernández llegaron a la conclusión que el homicidio fue provocado “puesto que el joven se defendió para no ser abusado sexualmente. Ello fue corroborado con la versión del procesado y un testigo que fue víctima de los mismos hechos”, según el fallo.
Ayer se produjeron varias declaraciones testificales ante el Tribunal de Sentencia, ocasión en que uno de los que testimonió, afirmó haber sido víctima también de abuso sexual por parte de Dos Santos Motta y que a raíz de ello se formuló una denuncia ante la Fiscalía de Fernando de la Mora.
El Tribunal, ante el testimonio brindado por el compareciente (cuya identidad se mantuvo en reserva) ordenó la suspensión del juicio y se traiga a la vista la denuncia que fue formulada ante la Fiscalía. Posteriormente, los integrantes del Tribunal verificaron lo afirmado por el testigo y al final, al dictar sentencia, tuvieron como ciertos los hechos alegados por el acusado.
El joven Dalton Javier señaló que el crimen se produjo por una excitación emotiva, es decir, ante la amenaza de ser abusado sexualmente. El médico ubandista tenía consigo un cuchillo, con el que amenazó de muerte al hoy detenido.
“Actué de esa forma porque me vi obligado. Reni me invitó a pasar a su pieza, luego a tomar incluso a fumar y luego quiso abusar de mi persona. Cuchillo en mano, me amenazó y me defendí”, agregó.
Sin embargo, la Fiscalía reclama una sentencia condenatoria por la comisión del hecho punible de homicidio doloso, cuya pena podría alcanzar hasta los 25 años de prisión.
Los defensores desde un principio destacaron que el acusado “No actuó en forma alevosa, puesto que el arma era del fallecido. La víctima se aprovechó del estado de indefensión. El fallecido era maestro de magia, ritos; practicante de la religión umbanda y atemorizó a Dalton con hacerle brujería, hechizos, incluso a su novia que estaba embarazada.