Arte y Espectáculos

“Intento que cada nota sea un rezo al alma humana, una inspiración”

 

Vivir por aquello que a uno realmente le apasiona no es algo muy frecuente. Y dar un giro al descubrirlo, tampoco. Es la experiencia del médico y músico Gustavo Sánchez Haase, un apasionado del blues, quien lleva adelante su proyecto Haase One Man Band, con el que él mismo se acompaña, a modo de “hombre orquesta”. Si bien todavía sigue ligado a la actividad médica en un centro asistencial, el 95% de su tiempo lo dedica a la música.

“La decisión fue producto de un largo proceso que comenzó allá por el año 1987. Ese año comenzamos con Los Matasanos, la primera banda de rock de Villarrica. Cuando me vi tocando en los escenarios, ensayando, componiendo, y respirando música, me di cuenta de que esa era mi verdadera vocación, lo que realmente amo hacer, y en el que me siento en mi hábitat natural, en mi casa; es decir, con la música soy yo mismo. Y un día tomé la decisión de dedicarme profesionalmente a ese arte”, comenta el músico guaireño, quien además forma parte del proyecto La Posadas Jug Band, un cuarteto que lo comparte con Tito Agulla, Pili Gonzalvez y Elvis Yachuk, de Posadas, Argentina.

“El blues definnitivamente cambió mi percepción del arte musical y de la vida misma. Aprendí que la verdadera música es aquella que produce emociones, que sacude tu cuerpo y alma; que el verdadero músico es aquel que sabe transmitirlas e incluso sabe hacerlo con muy pocas notas, no aquel que hace una exhibición técnica... Todo eso constituye inspiración para mí, me enseñan a ser yo mismo, dentro y fuera del escenario, así que intento que cada nota que toco sea un rezo al alma humana... una transmisión de experiencia energética, una inspiración para la gente”, remarca Gustavo, quien con la Haase One Man Band ya realizó giras por ciudades de nuestro país, Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Ecuador.

Sánchez Haase recuerda que descubrió el blues en 1989, viendo a John Lee Hooker por TV. “Me quedé impresionado con la energía, el hipnotismo de su música; esos ‘matadores’ yeites y riffs de guitarra que son sellos suyos, y esa voz incomparable de alguien que dice su verdad sin maquillaje”, apunta.

Gustavo reconoce que el blues, “como un estilo musical no comercial” no vende mucho”, incluso en el país de origen, EEUU. “Por tanto, en cualquier parte del mundo es un enorme desafío dedicarse al blues”, indica.

No obstante, asegura que es tan apasionante y con tanta variedad que sobran motivaciones para seguir. “Y cuando las cosas no van muy bien, nos apoyamos entre todos los hermanos del blues del mundo que, sin distinción de razas, credo o nacionalidad, están ahí. Gracias a Dios, la escena va en franco aumento, en todo el mundo”, añade.

Hombre orquesta. Llegar a concretar la Haase One Man Band fue resultado de un “largo proceso”. Cuando se dedicaba solo a la guitarra necesitaba de un acompañante o una banda para que los temas sonaran sólidos. “Y en los ensayos siempre suele faltar alguno, y es frustrante. Entonces me puse a buscar alternativas”, recuerda.

“En los primeros tiempos de internet, bajaba backing tracks y tocaba sobre esa base. Y allá por el 2004 vi un video del guitarrista de Jazz Joe Pass y me quedé impresionado con todo lo que este hombre tocaba, y me puse a estudiar su técnica. Después de muchos años de tocar en solitario decidí incorporar la batería para así convertirme en Hombre Banda”, explica.

La Haase One Man Band implica desafíos. Se deben practicar la guitarra, la percusión y la coordinación entre ambos. Y como todo apasionado, Gustavo no para. “En este tiempo he hecho conciertos lives streams para festivales de Asunción, Villarrica, Posadas, México, Lima, Nepal, Francia, entre otros. También he dado una entrevista sesión para la Blues Radio International, de Florida”, comenta.


Médico, músico y hombre orquesta con su proyecto Haase One Man Band. Gustavo Sánchez Haase, un apasionado del blues, afirma que este cambió su percepción del arte musical y de la vida misma.

Proyectos
Gustavo Sánchez Haase planea grabar un documental sobre su historia musical, así como un disco y videoclip con La Posadas Jug Band, además de presentar el disco de Los Matasanos del Rock, con quienes se reencontró a fifinales del 2018, después de 26 años, y que está en proceso de masterización. “Al finalizar la pandemia, espero volver a los escenarios y seguir uno de mis sueños: recorrer el mundo con cualquiera de mis proyectos”, dice.

Dejá tu comentario