Política

Indi pidió a la Itaipú que indígenas no sean alejados de sus territorios

Ya en el año 1982, el Instituto Paraguayo del Indígena pidió a la binacional que revea su postura, que indemnice a los Ava Guaraní afectados y que sean relocalizados “dentro del área de su hábitat”.

El 15 de enero de 1982, año en que se realizó la inauguración simbólica de la represa hidroeléctrica paraguayo-brasileña Itaipú, el entonces presidente del Consejo del Instituto Paraguayo del Indígena (Indi), general de división en situación de retiro Marcial Samaniego, remitió una segunda nota dirigida al director adjunto paraguayo de la binacional de ese entonces, Enzo Debernardi. Allí, le solicitó reconsiderar su postura de no indemnizar a los indígenas afectados por la suba del embalse, ya que estos no tenían títulos de propiedad, y le pidió que los mismos sean relocalizados dentro del área de su hábitat natural.

La primera nota de Samaniego a Debernardi había sido remitida el 22 de diciembre de 1981, donde el Indi formuló algunas consideraciones respecto a la situación de las comunidades Ava Guaraní Paranaenses (Ava Chiripá), quienes serían desplazados de sus tierras por la suba de las aguas del embalse de la represa, y no tendrían indemnización por la falta de títulos de propiedad.

En ese entonces, el Indi era de reciente creación junto a la Ley 904/81, encargada de “establecer y ejecutar la política indigenista del Gobierno Nacional”, mientras que la Itaipú argumentaba que tanto el Tratado como la Ley 752/79 de expropiación de tierras no establecían responsabilidades para con quienes no tenían títulos de tierra.

POSTURA. “No somos ajenos al hecho de que el Tratado suscrito entre el Paraguay y el Brasil no contienen cláusulas que impongan a las partes contratantes obligaciones relacionadas a la reubicación de los pobladores afectados por la futura represa, limitándolas a hacer efectivo el monto de las indemnizaciones por las posesiones, las expropiaciones y las mejoras introducidas en los mismos”, expresa la nota.

“Empero, dada la circunstancia de que la mayoría de estos nativos afectados por la obra no poseen los títulos dominiales de las tierras por ellos habitadas, y que la indemnización que pudieran percibir por sus mejoras o posesiones no les permitiría adquirir otras tierras dentro del área de su hábitat tradicional, por su elevado costo actual, consideramos que la Entidad Binacional Itaipú podría asumir, conjuntamente con el Indi, el importante compromiso de participar en programas de ayuda a estas comunidades brindándoles los medios para su relocalización dentro del área de su hábitat”, señalaba Samaniego a Debernardi.

La nota, en tono casi de ruego, apelaba a que el director paraguayo de la binacional demuestre su “proverbial sensibilidad y espíritu humano”, para solucionar el problema de carencia de tierras de los indígenas afectados por la represa.

REACCIÓN. Finalmente, la Itaipú accedió a responsabilizarse por la relocalización de las comunidades indígenas Ava Guaraní Paranaenses, pero las mismas no fueron reasentadas en tierras dentro del área de su hábitat, sino que cayeron en tierras de otras comunidades indígenas, iniciando su proceso de éxodo y diáspora que continúa hasta la fecha.

Actualmente, la Itaipú demandó a la comunidad Sauce para que abandone las tierras, donde acampan desde el 2016 frente a la reserva Limoy, exigiendo una justa reparación histórica por todo el daño sufrido desde hace 40 años.


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