Antes del inicio del periodo legislativo, el cartismo busca consolidar de vuelta el poder en ambas cámaras del Congreso, en medio del intento de abroquelamiento del sector opositor y la crisis institucional por la expulsión de Kattya González.
El movimiento Honor Colorado buscará llevar a Basilio Núñez a la presidencia de la Cámara de Senadores y el rekutu en la Cámara de Diputados, de Raúl Latorre.
Es la carta a jugar de vuelta y opera el propio vicepresidente Pedro Alliana.
El 1 de marzo vuelven todos los legisladores al Congreso y se retoman las sesiones ordinarias. Tanto el cartismo como la oposición buscan tener una mayoría para escoger una mesa directiva que entrará a regir desde julio.
Las negociaciones comenzaron y cuando un sector logre la mayoría de votos, puede convocar a sesión a partir del 1 de marzo, para definir la mesa directiva.
Al respecto, Rocío Abed, quien lidera la bancada cartista en Diputados, mencionó que percibe “bastante consenso en todos los sectores respecto a que Latorre sea nuevamente el presidente de la Cámara”. Manifestó que será como un reconocimiento a los resultados legislativos obtenidos y su apertura y capacidad de diálogo.
Asimismo, precisó que hay un deseo que una de las vicepresidencias recaiga en una mujer, “pero obvio que no como un regalo u obligación, sino como un reconocimiento a la labor que desplegamos las mujeres en la Cámara”.
Al ser consultada sobre si buscarán establecer un acuerdo con los seis colorados disidentes, Abed manifestó que buscarán el diálogo. “El diálogo nunca se debe agotar y lo más saludable siempre son los consensos y acuerdos como en todos los parlamentos del mundo”, resaltó.
En tanto, en la Cámara de Senadores, Basilio Núñez apuesta a lograr la mayoría de votos, para ello espera contar con los cuatro liberales del bloque de Dionisio Amarilla y los votos de algunos colorados independientes.
Desde Fuerza Republicana, apelan a un acuerdo sellado con Santiago Peña y tener este periodo la presidencia de ambas cámaras.
No obstante, Núñez desconoce dicho acuerdo, señalando que “Fuerza Republicana desapareció”.
Mario Varela insta a la bancada cartista a respetar dicho pacto y espera que Peña muestre su postura al respecto.
Asimismo, Daniel Centurión dijo que buscará la presidencia de Diputados y espera que el pacto se cumpla.
No obstante, teniendo en cuenta que Honor Colorado apuesta por tener de vuelta el control, los cartistas pueden descartar hacer acuerdo con los disidentes.
En Diputados, la disidencia espera trabajar con la oposición toda vez que se logre armar un frente común con base en criterios y eligiendo las peleas que van a emprender.
“Somos los únicos que nos enfrentamos al cartismo siempre, sin arrodillarnos, tenemos posición, conducta y conciencia moral democrática”, destacó Mauricio Espínola.
En la Cámara de Senadores, los siete que no acompañaron la expulsión de Kattya González, trabajan juntos para buscar un acuerdo para la mesa directiva.
No descartan aliarse a la oposición y buscar ser mayoría.
41 votos debe tener como mínimo el próximo presidente de la Cámara Baja. Los cartistas tienen ese número.
23 votos debe contar como mínimo el próximo presidente de la Cámara Alta, donde los números fluctúan más.