Correo Semanal

Grandes entrevistas de Antonio V. Pecci

 

Pedro Gamarra Doldán

El Paraguay es un país que ha dado grandes escritores y artistas. Dentro de sus fronteras o fuera de ellas. Sí, es cierto, el nativo del país es un poco trashumante. Lo fue y lo sigue siendo.

Antonio Pecci es un hombre que toda su vida se dedicó a sostener valores dentro de un sólido pluralismo, para sí y para los suyos, y en este último plural señalo a su familia y a la sociedad en la que Antonio es una valiosa persona de servicio, vocación y arte, donde utiliza la palabra escrita como herramienta tangencial del pensamiento.

Antonio, con sólida formación y actualización, lleva cuatro décadas de mantener su mente alerta y en constante actitud observadora y constructiva.

Sus ojos, más que mirar, escudriñan y analizan. Su mirada trasciende la pura observancia. Su percepción de los hechos se convierte en palabra y pensamiento, desde donde transmite con maestría el resultado de su observancia. Utiliza la palabra escrita como herramienta de comunicación, y desde allí abre nuevas miradas a través de ese perfil definido que caracteriza todo lo suyo.

SU ÉTICA

Antonio, con un andar firme y sólido, nunca se torció ni dobló. Privaciones, renuncias, sacrificios y sufrimientos fueron compañeros inseparables de su ruta, por mantener la militancia de sus valores éticos de vida.

Como actor, periodista o escritor, ha dado a la sociedad testimonio de coherencia y compromiso, asociados a una escala de vibraciones muy altas. Pudo conseguir “lo mucho” tomando el camino fácil de doblarse servilmente en gesto oportunista; mas eligió un camino epicúreo de renuncias, por ser fiel a sí mismo y a su ética. Vivió y vive dedicado a su formación y crecimiento cultural, a su dación artística y a vivir conforme a sus valores.

Ello parece una recta fácil, mas no lo fue bajo el duro orden, ni lo es bajo el legado político de entonces, signado por la anemia cultural y las deserciones de compañeros.

Antonio viajó lo necesario para ensanchar horizontes y conocimientos, mas permanece en el país para conocer mejor a los paraguayos y hacer más por el país.

La ética personal, autoral y artística del mismo lo tornan un modelo y un ejemplo para todos, aún para los mayores, quienes –a veces– no pueden atrapar al tiempo, sino más bien sucede que la tiranía del mismo y los aconteceres los atrapa con sus imperfecciones y claudicaciones.

SU ESTÉTICA

Su estética es sinónimo de buen arte, buen periodismo, de buena formación y de porte inclusivo, es decir, de aceptar opiniones disímiles, de oír con paciencia y de contestar con prudencia.

Supo ser, en su tiempo, buen alumno (que no es fácil) y supo ser después buen maestro (tarea menos fácil aún). Vive la vida con fe en valores humanos y con absorción de valores intelectuales.

Estas aseveraciones, en torno a Antonio V. Pecci, son producto de conocerlo desde hace varias décadas. De presenciar su crecimiento como él lo ha realizado: construyendo. Sí, él es un hacedor de la vida, por actos testimoniales y su manera de vivir

Nuevo aporte

Para suerte nuestra, Antonio comienza a dejar sus memorias de obra y trayecto con el libro Grandes entrevistas a gente de Arte y Cultura (2019, Fausto Cultural). Libro de casi 200 páginas, en este primer tomo contiene 34 entrevistas a productores de arte nacionales y extranjeros, que van desde poetas, músicos, historiadores, hasta políticos, críticos literarios y personajes que dan la tónica de la concepción, de dónde está la búsqueda, del rescate de memorias y luchas, desde el criterio de la selección de nuestro autor. Pude constatar lo positivo y útil que es este material, pues rescata espacios poco conocidos de los entrevistados. Así, la inclusión del Dr. Miguel Ángel Bestard, político, hombre público, alto funcionario del Ministerio del Interior cuando sus superiores resuelven la expulsión del país de Augusto Roa Bastos. Pequeña, pero gran historia, bien entresacada. También la entrevista a Amelia Nassi Hannois, que fuera pareja por varios años de Roa Bastos, permite ver cómo era la vida íntima del escritor y su rutina para producir parte de su tiempo autoral.

Las otras entrevistas son más técnicas, académicas, pero contienen momentos de la cultura y pensamiento nacional, que van de 1950 en adelante, según los tiempos de vivencia y producción de los escritores. Así aparecen Augusto Roa Bastos, Oscar Cardozo Ocampo, Bartomeu Meliá, Antonio Skármeta, Abel Carlevaro, Adolfo Bioy Casares, Carlos Villagra Marsal, Carlos Noguera, Renée Ferrer, Arturo Fleytas, Esteban Cabañas, Jacobo Rauskin, Luisa Valenzuela, Mempo Giardinelli, Solano López, Berta Rojas y Paquito D’e Rivera, Mario Benedetti, Laura Restrepo, Ramiro Domínguez, Tomás Eloy Martínez, Teresa Méndez-Faith, Jorge Canese, Ben Molar, Zulema de Mirkin, Rubén Bareiro Saguier, Claudia Amengual, Elvio Romero, Helio Vera, Jhon Williams, Oscar Nelson Safuán y Luis Bordón, Carlos Abente y Ticio Escobar.

Antonio V. Pecci, entrevistando, ha reunido en un libro a grandes personas del arte y de la cultura, formando así el testimonio de una parte de su valiosa producción y, por qué no, el testimonio directo, espontáneo y revelador de tan importantes artistas nacionales que el autor escogió con habilidad y acierto.

Como toda obra de Antonio V. Pecci, este libro se suma a una producción reveladora, cuya adquisición y lectura se recomiendan tanto por la pluma y criterio del entrevistador como por el quilate de los entrevistados.

Se trata de un aporte muy valioso de una trayectoria de cuatro décadas a la cultura nacional.

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