Política

González Daher minimiza los escraches de manifestantes

 

Luego de su permanente huida de los periodistas, finalmente, el senador luqueño Óscar González Daher accedió ayer a hablar, pero solamente de lo que él quería.

Nuevamente, el parlamentario, quien se moviliza rodeado de funcionarios de seguridad y con alerta para no cruzarse con la prensa, incurrió en varias evasivas.

Además de minimizar las movilizaciones frente a una de sus residencias en Luque, alegó tener la conciencia tranquila, y que su caso está en manos de la Justicia.

Anoche el grupo de manifestantes volvió a realizar el escrache para exigir al legislador que renuncie a su banca en el Senado.

González Daher había perdido su investidura en diciembre pasado por audios que lo involucran en casos de tráfico de influencia, estando en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM).

“Volví. Voy a responder solo lo que yo quiero”, refirió a los periodistas, a quienes minutos antes no quiso hablar, alegando que tenía que ir a una consulta odontológica.

“Vamos nomás, yo les voy a hablar de lo que yo quiero, ¿entendés?”, volvió a insistir, sin dejar de movilizarse y acompañado de guardias.

“Me preguntaron recién cómo estoy; yo estoy con la conciencia tranquila”, dijo.

Consultado sobre la serie de manifestaciones en su contra, se limitó a señalar que es normal. “La verdad que no he visto ninguna manifestación porque no estoy luego por Luque, pero son normales”, consideró el parlamentario.

Ante la pregunta si terminaría renunciando como el diputado José María Ibáñez, alegó que era distinto.

“Lo de Ibáñez, creo que es una cosa distinta, pero en política ustedes saben que la política es cambiante, como dije la última vez”, refirió.

“Lo único que puedo decir es que estoy tranquilo y estamos siendo investigados. Vamos a esperar primero el resultado de la investigación”, alegó, mientras ingresaba al ascensor para evitar seguir en contacto con la prensa.

Los funcionarios de seguridad intentaban impedir que siga la nota, pero González Daher refirió que no tenía guardias y que uno de ellos era su primo, pero que al otro no lo conocía.

El legislador es escrachado desde el pasado martes por ciudadanos que le exigen que renuncie a la banca, tal como hizo el ex diputado José María Ibáñez.

Los manifestantes le emplazaron hasta el 15 de agosto al legislador para presentar su dimisión, de lo contrario, amenazan con bloquear el aeropuerto Silvio Pettirossi el día de la asunción presidencial.

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