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Goiburú investigará hallazgo de huesos en tierras indígenas

En la tierra ancestral de un pueblo indígena silvícola, los ayoreos totobiegosode, se hallaron restos óseos, hecho que fue denunciado ante la Fiscalía. Una comitiva de investigación se constituyó en el lugar para recolectar elementos, pero al final se acordó que lo hiciera Rogelio Goiburú.

Los ayoreos totobiegosode son un pueblo indígena silvícola que vive aislado del contacto con la civilización, y sus tierras están situadas en la jurisdicción de Puerto Casado, en Alto Paraguay, entre montes de difícil acceso en el Chaco. En uno de sus territorios ancestrales se hallaron restos óseos hace una semana, cuya denuncia se radicó ante el Ministerio Público.

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Por ello, una comitiva encabezada por el agente fiscal Andrés Arriola se constituyó en el remoto lugar, con el propósito de recolectar elementos para una investigación. Sin embargo, al final no se levantaron evidencias, porque se pidió la presencia de un experto.

El fiscal acudió al lugar acompañado de agentes de las direcciones de Grupos Étnicos y Derechos Humanos del Ministerio Público, representantes de comunidades indígenas en la Cámara Legislativa, líderes y miembros nativos de las comunidades ayoreo Chaidi y Aocojnadi.

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Según lo que mencionó a Última Hora Juan Bautista Rivarola, el representante legal de la Organizacion Payipie Ichadie Totobiegosode (OPIT), se exige que las investigaciones pertinentes sean realizadas por el director de Reparación y Memoria Histórica, Rogelio Goiburú, quien tiene experiencia en antropología forense.

En este sentido, el representante del Ministerio Público explicó que durante la constitución en el sitio se dialogó con miembros de las comunidades, quienes decidieron que no se hiciera ningún levantamiento, porque “ellos querían un antropólogo”. Citó que incluso en el lugar había vasijas, y que los nativos tampoco permitieron que se tomaran partes de ellas.

“Estamos esperando a que nos indique su disposición de tiempo (Rogelio Goiburú), y nos dijo que luego de 15 días va a poder hacer el levantamiento”. “Lo que ahora hicimos fue ir a aislar el lugar, a tapar todo, labrar acta y tomar testifical a la gente que entró en ese lugar”, siguió. Las fosas fueron cercadas y cubiertas con una carpa negra.

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Aun así, el hallazgo no deja de ser preocupante para el abogado Rivarola, quien insiste en que se lleve adelante el levantamiento. “Se tiene que abrir una carpeta fiscal e iniciar una investigación, porque podríamos estar ante un crimen de lesa humanidad”, indicó.

Andrés Arriola incluso comentó que a simple vista se alcanzó a ver un cráneo, parte de huesos y dientes, y afirmó que puede tratarse de un antiguo cementerio, una tumba, o restos de nativos. A la vez, expuso que en el sitio hay una laguna, y que al bajar las aguas es que quedó la fosa a la vista.

De acuerdo con el relato de Tagüide Picanerai, un ayoreo activista de la OPIT, la denuncia se radicó ante la Fiscalía, en Asunción, tras un consenso de líderes ayoreo debido a la preocupación que causó el descubrimiento de los huesos.

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El sábado pasado un paraguayo, de nombre Tomás Chamorro, que ocupó el territorio ancestral hace más de 10 años, brindó la información del hallazgo durante una discusión con indígenas ayoreo, lo cual les resultó también llamativo, debido a los años que dejó pasar sin mencionar anteriormente el hecho.

Picanerai expresó que el propio ocupante manifestó abiertamente que quiere adquirir las tierras ancestrales. “Pero las propiedades no se pueden alquilar o vender, por lo que esta persona tiene que salir. Era territorio de mis padres y mis abuelos”, acotó. También cuestionó que el fiscal no haya dispuesto una orden de resguardo del lugar, ya que “cualquier manipulación podría alterar el estado de los restos”.

El lugar queda a unos 80 kilómetros de las comunidades ayoreas Chaidi y Aocojnadi, y a escasos kilómetros de la estancia Yaguareté Porã, donde se suele realizar desmonte de un bosque natural que forma parte del patrimonio de los indígenas en aislamiento voluntario no contactados, para lo cual existen mecanismos de protección.

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