Política

“Gobierno debe defender, proteger y ampliar el programa Tekoporã”

Tras realizar un trabajo de investigación, el académico británico manifestó que el presidente electo, Mario Abdo Benítez, debe aumentar los beneficiarios y asistentes sociales, para paliar la situación de pobreza que hay en el país.

Roberto Irrazábal

roberto-irrazabal@uhora.com.py

El experto británico en Gestión Pública y Desarrollo Andrew Nickson realizó un trabajo de investigación sobre el programa Tekoporã que desarrolla en el país la Secretaría de Acción Social (SAS), donde concluyó que el programa creció, pero que debe aumentar aún más, y no solo en el número de beneficiarios, sino de asistentes sociales, por lo que instó al nuevo gobierno de Mario Abdo Benítez a impulsar estas acciones. Nickson tiene una amplia experiencia mundial de enseñanza, investigación y consultoría sobre la reforma de la administración pública, la gobernanza local, la descentralización y la regulación de servicios públicos privatizados, y trabajó entre los años 1999 y 2000 en un proyecto de la Unión Europea para la Reforma de Estado en Paraguay.

–¿En qué consistió el trabajo que realizó sobre el sistema Tekoporã?

–Estoy haciendo un estudio académico sobre el programa de seguridad alimentaria Tekoporã. Vine al Paraguay a realizar el trabajo de campo y a mi regreso al Reino Unido voy a escribir un artículo sobre el programa. Esto no es una consultoría. El que facilitó los fondos para el trabajo fue la FAO, entidad de las Naciones Unidos, pero evidentemente para realizar el estudio tuvimos un contacto estrecho con la Secretaría de Acción Social (SAS); me brindaron mucha información y me abrieron las puertas.

–¿En qué etapa se encuentra su investigación?

–Acabo de terminar el trabajo de campo, di una pequeña presentación a la SAS, tengo una reunión con la FAO, donde di solamente observaciones iniciales, regreso al Reino Unido y voy a escribir el artículo en la Universidad de Birmingham, en Inglaterra.

–¿Qué observaciones podría compartir con nosotros sobre el trabajo?

–A estas alturas no puedo dar aún observaciones muy profundas, pero sí puedo decir que Tekoporã es un programa muy importante en Paraguay porque está dando la base de un sistema de protección social para las familias más necesitadas en el país. Está bien focalizado y la gestión actual es diferente a lo que se suele ver en el sector público paraguayo.

–¿En qué sentido es diferente la gestión?

–Esta es una dirigencia muy comprometida y me consta que es un programa que sí o sí hay que defender, proteger y ampliar, porque por más que el número de beneficiarios aumentó de 80.000 a casi 160.000, todavía hay muchas familias en extrema pobreza que no están cubiertas por el programa, y hay una explicación fundamental, es por falta de presupuesto.

–¿Qué otros problemas observó respecto al presupuesto del programa?

–Esa falta de presupuesto está influyendo también otro aspecto del programa. Este programa ofrece una cuota, una mensualidad a las familias necesitadas a cambio de dos corresponsabilidades. Es una mecánica que se da ahora en muchos países del mundo. Empezó en América Latina con Nossa Familia y ahora hay en toda la región. Yo vine a Paraguay porque Tekoporã es poco conocido en el resto del mundo. Hay mucho trabajo sobre la experiencia en países como Chile, Brasil, pero todavía no hay un trabajo académico en inglés sobre la experiencia del programa en Paraguay. Entonces, es fundamental en la implementación del programa el proceso de acompañamiento a las familias, para que ellas cumplan con esas dos condiciones, educación y salud, y también darle una mano en cuanto a mejorar su calidad de vida en otros aspectos, y ese trabajo lo realizan los llamados guías familiares, que son funcionarios de la SAS que trabajan a nivel distrital, y es un trabajo muy importante.

–¿Existe problema de presupuesto para aumentar el número de estos guías familiares?

–Evidentemente que hay que reforzar ese nivel, porque por más que se haya duplicado el número de beneficiarios, no se ha duplicado el número de guías familiares, o sea, aumentó el trabajo para estos funcionarios de la SAS. Para peor, estos guías ganan el sueldo mínimo y tienen que pagar el costo de mantenimiento y combustible de sus motos con dinero de su propio bolsillo, y eso sucede en todo el país, por eso hay que reforzar el aspecto presupuestario a ese nivel, porque ese nivel es crucial para mejorar aún más la implementación del programa. Es un buen programa, pero podría ser aún mejor si tuviera un presupuesto más fuerte.

–¿Cómo ve el futuro del proyecto considerando que asumirá en agosto de este año un nuevo gobierno?

–Ojalá que el nuevo gobierno, entrante en agosto, lo mantenga y refuerce todo lo que tiene que ver con este programa que es muy importante para el desarrollo de las familias en extrema pobreza.

–¿Cuál es su opinión respecto a la supuesta politización que se suele dar sobre estos recursos?

–Esa es una crítica que indudablemente existe y no hay duda, pero esa es casi una tradición en Paraguay de ese tipo de implementación, y en muchos otros programas todavía se da eso, pero me consta que en Tekoporã, la filtración, término que utilizamos para referirnos a personas que no son merecedoras o que entraron por amiguismo político, es bien baja en este programa, justamente porque es una gestión totalmente diferente. Es otro tipo y estilo, con un equipo muy comprometido, hubo casos aislados pero no es la norma, como pasa en muchas otras partes de la administración pública.

–¿Cómo juzga las críticas hacia el programa o los intentos de politizar?

–Hay intentos de políticos de aprovechar eso, sobre todo, en épocas electorales, pero te doy un dato, yo no recibí, en toda mi gira, estuve en 12 distritos, en 6 departamentos, con entrevistas con un montón de personas, y personalmente no recibí ninguna queja, acusación o denuncia de que hubo filtraciones de ese tipo, de personas que ingresen al programa sin merecerlo, pueden haber casos, pero yo no recibí ninguna denuncia.

–¿Por qué cree que haya gente que desmerite el programa?

–Yo creo honestamente que hay mucha gente de cierto nivel económico que usa ese argumento (la politización de recursos) de una manera muy hábil y cómoda para deshacerse de su responsabilidad social, diciendo que la ayuda a los pobres es solo parte del sistema político, y con eso se lavan las manos de la responsabilidad que tiene la sociedad, cualquier sociedad, de dar la mano a las familias más necesitadas. Si realmente piensan eso, deben tener en cuenta que los montos son muy pequeños, un promedio de G. 350.000, que no es mucho pero da una mano a esas familias, que deben cumplir condiciones para poder seguir recibiendo ese beneficio.

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