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Gobierno argentino flexibiliza cepo cambiario acosado por el dólar blue

REUTERS, EFE y AFP

BUENOS AIRES - ARGENTINA.

El Gobierno argentino decidió sorpresivamente ayer flexibilizar su estricto control de cambios, presionado por el desplome de la moneda local tanto frente al dólar oficial como al paralelo, conocido como dólar blue, y una aceleración de la inflación en momentos en que se acentúa la sangría de reservas internacionales del Banco Central

La administración de la presidenta Cristina Fernández dijo que tomó la medida porque el peso cayó a niveles que considera de “equilibrio”, pero políticos opositores y economistas opinaron que el cambio de estrategia muestra una desorientación del equipo económico ante la crisis cambiaria.

A partir del lunes, se levantará la prohibición para la compra de dólares para ahorro y se reducirá al 20 por ciento desde el 35% el impuesto que los argentinos deben pagar para adquirirlos.

DEVALUACIÓN. La medida puede profundizar la debilidad de la moneda, alimentando la ya alta inflación y generando malestar social justo cuando se inician las negociaciones salariales anuales.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, aseguró que el Gobierno no permitirá una mayor devaluación del peso. en referencia a un supuesto complot para desestabilizar al Gobierno.

La moneda cerró con una leve baja del 0,06% a 8,005 tras llegar a caer hasta a 8,120, acumulando una pérdida superior al 20% este año. El jueves se había derrumbado un 11%, su mayor caída en casi 12 años. Por su parte, el dólar blue llegó a cotizarse a 13,10 pesos para terminar cerrando al 11,70. Los bonos también perdían terreno, disparando el riesgo país por encima de los 1.000 puntos básicos medidos por el índice EMBI+ del banco JP Morgan.

Los economistas aseguran que no hay suficientes dólares para saciar el apetito de los ahorristas argentinos, que por décadas se han refugiado en el billete verde contra la volatilidad de la economía local.

Los dólares son escasos en Argentina por la debilidad de sus exportaciones, un pobre nivel de inversión externa ante la desconfianza en su economía y por la falta de acceso a los mercados de crédito internacional desde su enorme cesación de pagos del 2002.

CONTROL MÁS LEVE. De todas maneras, los argentinos deberán seguir pidiendo autorización a la agencia impositiva antes de adquirir divisas, lo que puede ser utilizado por el Gobierno como un filtro para frenar la demanda y evitar una corrida sobre el dólar.

“Esta decisión obedece a que en el marco de la política cambiaria de flotación administrada del tipo de cambio, el Gobierno considera que el precio del dólar ha alcanzado un nivel de convergencia aceptable para los objetivos de la política económica”, dijo el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.

Economistas y políticos de la oposición creen que la nueva jugada del oficialismo puede provocar una estampida sobre el dólar, acelerar la ya elevada inflación y profundizar el drenaje de reservas internacionales y muestra el fracaso de la política económica.

Con la flexibilización del control de cambios, las posibilidades de una corrida sobre el dólar son altas porque los ahorristas están ansiosos por comprar divisas.

En el año 2011, el Gobierno de los Kirchner prohibió vender dólares para ahorro y creó impuestos al turismo en el extranjero, entre otras baterías de medidas que trabaron las importaciones para evitar la fuga de capitales.

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