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Gobierno aclara que Pacto Migratorio no va en contra ni de Constitución ni de soberanía

El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado este viernes sobre la participación de Paraguay en el Pacto Global de Migraciones. Aclara que este instrumento no es vinculante y no sobrepasa ni la Constitución Nacional ni la soberanía.

Un comunicado sobre la adopción del Pacto Global de Migraciones, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), fue emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores, para exponer la postura del Gobierno luego de que grupos provida y profamilia pidieran al presidente de la República, Mario Abdo Benítez, que Paraguay no participe de la firma del acuerdo.

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El escrito aclara que el Pacto Mundial Migratorio no es vinculante y no va en contra ni de la Constitución Nacional ni de la soberanía.

"La implementación interna de los compromisos asumidos en virtud de este pacto, en lo que hubiere lugar, se efectuará estrictamente según la Constitución Nacional y el marco jurídico vigente de la República del Paraguay, no quedando comprometida ni socavada en modo alguno la soberanía nacional, al no tratarse de un acuerdo vinculante para los estados", expresa.

Además, indica que el Paraguay no está obligado a cambiar sus normas y que la ONU no tendrá facultad de interferir en las leyes nacionales.

"El pacto no constituye un tratado ni un acuerdo internacional. En otras palabras, no obliga a los estados a recibir migrantes ni a darles nada fuera de lo contemplado en sus propias leyes. Tampoco da a la Organización de las Naciones Unidas la potestad de determinar qué reglas ha de aplicar cada país a los migrantes, ni a establecer obligaciones en cuanto a la recepción de extranjeros", expresa.

Para el Ministerio de Relaciones Exteriores, la adopción del pacto se efectúa de conformidad con el artículo 143 de la Carta Magna, que menciona que "la República del Paraguay, en sus relaciones internacionales, acepta el derecho internacional y se ajusta a los siguientes principios: (…) 4. La solidaridad y la cooperación internacional".

En el comunicado se consigna además la posición de la iglesia Católica sobre la preocupación hacia el irrespeto de los derechos del migrante y el deber de acogerlos. Igualmente, señala que “Paraguay se suma aquellos países que quieren la promoción de reglas claras a las migraciones y la protección de los derechos humanos de quienes se ven obligados por distintas circunstancias a abandonar su tierra, ya que tradicionalmente el Paraguay ha sido un país emisor de migrantes”.

Actualmente, existen un millón de paraguayos en el exterior, por lo que, según Cancillería, es importante apoyar un pacto que beneficie a estas familias y evitar que “sean sometidos a tratos denigrantes o a situaciones de irrespeto a sus derechos”, como la esclavitud, trata de personas o abusos por el solo hecho de ser migrantes.

El pasado mes de septiembre, en la Asamblea de la ONU, Abdo Benítez se había comprometido con firmar el Pacto Global de Migraciones durante la Conferencia Intergubernamental que se realizará el lunes y martes de la próxima semana en la ciudad de Marrakech, Marruecos.

El canciller Luis Alberto Castiglioni encabezará la delegación paraguaya por invitación del secretario general de las Naciones Unidas.

El Frente Nacional Provida y Profamilia Paraguay solicitó oficialmente al primer mandatario que no firme el acuerdo porque considera que las implicancias de dicho compromiso son “atentatorias a las disposiciones constitucionales”. Temen además que entre los migrantes ingresen al país defensores de lo que consideran la "ideología de género".

Puntos de la posición de Paraguay recogidos en el pacto:

  • La protección de los derechos humanos de los migrantes debe darse en todo momento, independientemente de su estatus legal.
  • El reconocimiento del aporte sustantivo y positivo de los movimientos migratorios a los países de destino y origen.
  • El rechazo a políticas o medidas que busquen criminalizar los movimientos migratorios.
  • La necesidad de crear canales seguros y dignos para la movilidad humana.
  • La promoción de la regularización de los migrantes.
  • La asunción del compromiso de nunca detener a niños migrantes con el objetivo de definir su estatus migratorio.
  • La condena de la xenofobia, racismo, discriminación y otras formas conexas de intolerancia en materia migratoria.
  • La importancia de la inclusión e integración de migrantes en los países de destino.
  • El reconocimiento de la responsabilidad común y compartida para el manejo de grandes movimientos de migrantes.

El comunicado aclara también que en concordancia con la posición de la Santa Sede, el Paraguay se guarda el derecho de hacer las reservas pertinentes al pacto en lo que se refiera al uso de una terminología, principios y directrices que no contiene un lenguaje acordado en la comunidad internacional, ni están en línea con los principios y valores contemplados en la Constitución Nacional, la legislación vigente y nuestra cultura.

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