Política

FF. AA. informa que Lugo decidió prescindir de guardias militares

El expresidente Fernando Lugo ya no cuenta con la guardia armada del Regimiento Escolta Presidencial. Los militares comunicaron que el exmandatario resolvió no seguir más con este servicio, que le corresponde por ley.

Por Patricia Vargas

Oficialmente, el expresidente Fernando Lugo comunicó que prescindía de los servicios de seguridad brindados por el Regimiento Escolta Presidencial (REP).

ÚH publicó ayer que el expresidente estaba molesto con su seguridad y que les había pedido que no le sigan en sus desplazamientos. Esta medida solo podía ser aplicada si el expresidente firmaba una nota oficial al respecto. Precisamente, la Dirección de Comunicaciones de las FF. AA. dio a conocer que tal documento ya fue recibido por la milicia.

El exjefe de Estado firmó el lunes, por la noche, una nota enviada al comandante del REP, coronel Juan José Casaccia Furiasse, en la cual le informó su decisión de no contar más con el servicio de seguridad personal y domiciliaria.

Lugo llegó y se fue del local del Frente Guasu manejando su camioneta Rexton, blanca, solo en compañía de Marcial Congo, sin la camioneta que lo solía escoltar o guardias que solían estar cerca suyo. Esta vez, la parafernalia estuvo ausente.

El informativo de las FF. AA. número 37 recuerda que al exmandatario le corresponde, por ley, tener guardia militar.

Sin embargo, ante el pedido formal que este realizó, afirma que el Regimiento Escolta estará "siempre disponible" en caso de que el expresidente así lo requiera.

El viernes de la semana pasada, Lugo decidió "librarse" de los guardias militares y les ordenó que ya no lo acompañen en sus salidas, ya sean las que tengan que ver con sus actividades políticas o personales.

Los guardias comentaron de esta situación a las autoridades del Escolta y desde allí les ordenaron que no lo abandonen por nada del mundo a Lugo y que lo sigan a todos los lugares que este fuera.

Se les advirtió que de suceder algún incidente que involucre a la integridad física del expresidente, sería su responsabilidad.

El exobispo ignoró a los militares y dejó de dirigirles la palabra desde ese día, aunque estos últimos igualmente lo siguieron a todas sus actividades, en otra camioneta, desde una distancia prudencial. En estos últimos días, Lugo les volvió a dar muestras de que no los quería cerca.

Por este motivo, el comandante del REP llegó hasta su domicilio y le pidió que los guardias no tendrían problemas en dejar de acompañarlo, pero que para que ello necesitaba una nota oficial.

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