Política

Fazendeiros avanzan sobre bosques de la franja de protección de Itaipú

Una de las zonas afectadas por invasiones de agroganaderas brasileñas en las áreas protegidas de la binacional es Santa Fe del Paraná, donde la deforestación da paso a cultivos mecanizados.

En el distrito de Santa Fe del Paraná, en el Departamento de Alto Paraná, se registran varias invasiones de fazendeiros brasileños a la franja de bosques de protección de la Itaipú Binacional. Cientos de hectáreas de esta área protegida son deforestadas para convertirse en cultivos mecanizados o pasturas para ganado, y comercializados los rollos de madera.

Los casos más alevosos se dan en las inmediaciones de la Reserva Itabó de la Itaipú, donde las ocupaciones suman unas 300 hectáreas por lo menos. Los vecinos de Itaipú en esta zona son mayoritariamente brasileños dedicados al rubro del cultivo mecanizado y la ganadería a gran escala.

Estas áreas de bosques nativos que fueron dañados y aprovechados por este sector de la agroganadería se encuentran hasta hoy con presencia de ganado o cultivos mecanizados de soja, trigo, maíz (según el ciclo de cultivo).

También se observan senderos que atraviesan los bosques de Itaipú hasta llegar a las costas del río Paraná (Lago Itaipú), frontera con el Brasil, donde presumiblemente también se instalan puertos clandestinos para el tráfico ilícito.

Según pobladores del lugar, el tráfico intenso de camiones de contrabando que van rumbo a los puertos clandestinos se da principalmente durante la noche, horario en que se torna peligroso circular por los caminos de tierra rodeados de cultivos mecanizados.

Santa Fé del Paraná es un distrito netamente agroproductor que cuenta con 77.000 hectáreas, de las cuales 55.000 es superficie de cultivo. Cuenta con un total de 20 silos y unos 7.500 habitantes, la mayoría familias de inmigrantes brasileños (4.257 en el área rural y 3.627 en el área urbana).

PROGRAMA. Algunas áreas boscosas dañadas se encuentran en proceso de reforestación con dinero de un programa iniciado en el 2014, “Itaipú Preserva”, que logró la aprobación de un préstamo de USD11,5 millones que pidió la binacional al Banco Continental, durante el tiempo en que James Spalding era director paraguayo, en la era del gobierno de Horacio Cartes.

Si bien este programa es muy promocionado por la Itaipú como un polo de desarrollo ambiental, la realidad es que la misma dista mucho de haber logrado su objetivo de reforestar el 100% de las áreas protegidas de la poligonal envolvente de la represa, franja de bosques de 1.524 kilómetros que va desde Hernandarias hasta Salto del Guairá.

Lo más curioso de todo este círculo vicioso que va destruyendo el medioambiente responsable de proteger las aguas del embalse de Itaipú, es que el grueso de la deforestación es cometida por empresarios de la agroganadería, quienes deberían ser mínimamente los responsables de reforestar.

Sin embargo, es la Itaipú la que vuelve a pagar con dinero prestado de un banco vinculado a la agroindustria y al diputado cartista Walter Harms, accionista de dicha entidad, según él mismo.

A su vez, la Itaipú contrató a empresas vinculadas también a la agroindustria para reforestar estas áreas degradadas, que fueron Triple A, Agra Forest SA, H & H Consultores SRL, y New Land SRL.

La binacional realizó acciones judiciales intensas entre los años 2008 y 2013 contra los deforestadores, pero no contamos con registros posteriores pese a la solicitud hecha a la entidad binacional.

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