Sucesos

Familia busca volver a la normalidad tras masacre en Capiatá

 

Isabel Caballero (35) no quiere recordar las trágicas escenas de aquel fatídico viernes 3 de julio, cuando el suboficial Isidro Casco Salinas (31) irrumpió en su casa y asesinó a cinco personas con un arma de fuego y luego se quitó la vida, en Capiatá. La mujer, con esperanza, dice que lentamente van saliendo adelante.

“De a poco estamos recuperándonos. Eestamos tratando de sobrellevar, pero no es nada fácil, porque en un día se fueron de nosotros cinco personas. De a poco, tanto mis hijos como mi familia estamos saliendo adelante”, comenta.

Así como su madre, la mayor de las hijas de Isabel tampoco quiere acordarse de ese día. La joven (16) tenía en brazos al bebé (1) que fue herido en la cabeza. “Ella está tratando de recuperarse, pero se aferra a no querer recordar ese momento”, dice.

VOLVER A EMPEZAR. La vivienda donde ocurrió la masacre ahora está totalmente reestructurada. “La casa estuvo en remodelación por todo lo que sucedió, para empezar de nuevo”, relata Isabel, quien con sus hijos vivió alrededor de dos meses en la vivienda de una vecina. Inclusive cuenta que el menor no quería siquiera ir hacia su casa.

Los primeros días fueron difíciles, pero hoy todos están recibiendo ayuda sicológica, que al inicio fue intermitente, por la pandemia.

También la ayuda de la Gobernación llegó para la familia, con víveres y acompañamiento, pero lo que más resalta Isabel es la buena voluntad de los vecinos. Ellos fueron los salvavidas para ese momento duro.

Isidro Casco era un personal activo de la Policía Nacional y el arma utilizada para acabar con las cinco vidas, además de la suya, sería la que usaba para estar en servicio; pese a eso, ningún funcionario policial se acercó a la familia para brindar apoyo, tras el hecho.

EL CASO. La pesadilla inició a las 03:20 de ese viernes 3 de julio, cuando el suboficial 2° llegó a la casa y asesinó a tiros a sus suegros de 53 y 50 años, a sus hijos de uno y dos años y a su cuñada (16). Todos eran familiares directos de la pareja de Casco, quien había viajado a España para trabajar.

A Isabel y a sus hijos les despertaron los disparos y tuvieron que rogar que el hombre no les mate. Tras el crimen, el hombre se quitó la vida.

El hecho les tomó por sorpresa y la sobreviviente recuerda que la convivencia antes era normal con el policía. El hombre sí ya tenía una denuncia de su anterior pareja. Por este motivo y porque quería ascender estaba haciendo terapia. Se conocía también que el hombre tenía problemas de comportamiento y solo era trasladado de Comisaría, sin sanciones.

”De un día para otro pasó todo. Nosotros pensamos que era producto de las drogas y el alcohol, pero él tenía también una enfermedad que era diabetes emocional. Pensamos que eso sumó más la ausencia de su pareja”, dice Isabel, quien ahora se recupera junto a sus tres hijos.


Un oficial de la Policía protagonizó un quíntuple homicidio hace tres meses. El hombre ya tenía antecedentes por violencia.

OFICIALES EN LA MIRA
27 de agosto. El militar Héctor Aguilera (22) habría matado a su pareja de 16 años en Capiatá.

8 de setiembre. El policía Rodrigo Cardozo fue imputado por violencia familiar.

8 de octubre. El oficial Ramiro Rodas fue imputado por feminicidio.

De a poco estamos tratando de sobrellevar, pero no es nada fácil, porque en un día se fueron de nosotros cinco personas. Estamos volviendo a empezar.
Isabel Caballero,
sobreviviente.

Otro susto
El miércoles pasado se entró a la casa de Isabel y le robaron 15 metros de tejido que tenían para cercar la casa. Además robaron los calzados de los chicos. El tejido no se había puesto porque faltaban algunos materiales y hacer la base. Vídeos de seguridad captaron la imagen del ladrón.

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