País

Extiende la mano

 

Hoy meditamos el Evangelio según San Lucas 6, 6-11.Entró Jesús un sábado en la sinagoga, donde había un hombre que tenía una mano seca. San Lucas precisa que era la derecha.

Y Jesús, mirando a su alrededor, fijando su vista en todos ellos, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y este hombre, a pesar de sus experiencias anteriores, se esforzó en lo que decía el Señor, y su mano quedó curada. Aquel enfermo sanó ante todo gracias a la fuerza divina de las palabras de Cristo, pero también por su docilidad en llevar a cabo el esfuerzo que se le pedía.

Así son los milagros de la gracia: ante defectos que nos parecen insuperables, frente a metas apostólicas que se ven excesivamente altas o difíciles, el Señor pide esta misma actitud: confianza en él, manifestada en el recurso a los medios sobrenaturales, y en poner por obra aquello que está a nuestro alcance.

“El papa Francisco a propósito del pasaje de hoy dijo: En el Evangelio del día, Jesús pregunta a los fariseos si es lícito o no sanar en sábado, pero no responden. Él, entonces, toma de la mano a un enfermo y lo sana. Los fariseos confrontados con la verdad, callaban, pero luego chismorreaban por detrás... y trataban de hacerle caer”.

“Jesús reprende a esta gente que estaba tan apegada a la ley, que se había olvidado de la justicia e incluso negaba la ayuda a los padres ancianos con el pretexto de haber regalado todo al templo. Pero ¿quién es más importante? ¿El cuarto mandamiento o el templo?”.

“Esta forma de vivir apegados a la ley, les alejaba del amor y de la justicia. Cuidaban la ley, descuidaban la justicia. Cuidaban la ley, descuidaban el amor. Eran modelos: eran los modelos”.

“Y Jesús para estas personas solo encuentra una palabra: hipócritas. Por un lado, van por todo el mundo buscando partidarios. ¿Y luego? Cierran la puerta. Hombres de la cerrazón, hombres tan apegados a la ley, a la letra de la ley, no a la ley, porque la ley es amor; sino a la letra de la ley, que siempre cerraban las puertas de la esperanza, del amor, de la salvación... Hombres que solo sabían cerrar”.

(Frases extractadas de http://www.homiletica.org/francisfernandez/franciscofernandez0699.htm y http://es.catholic.net/op/articulos/6223/cat/337/extiende-tu-mano-y-estaras-sano.html#modal)

P. Víctor Urrestarazupadrevictoru@gmail.com

Dejá tu comentario