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Ex becarios afirman que Becal II promueve “inequidad y elitización”

 

Por más de que uno tenga un promedio alto al egresar de la universidad, puede perder la posibilidad de estudiar fuera del país frente a otro postulante que maneja el idioma inglés, por ejemplo, y que se candidata a una universidad mejor rankeada. Como el déficit de idiomas es una constante en el sistema educativo nacional, en todos sus niveles, esto da lugar a Programa de Becas Carlos Antonio López (Becal) “deje de ser equitativo y sea cada vez más elitizado”, según Alcides Ramírez, presidente de la Asociación de Ex Becarios.

Con la polémica por la hija de la ministra del Trabajo, Carla Bacigalupo, que ganó una beca para estudiar en Australia se fortalece la hipótesis: personas pudientes acceden a un subsidio del Estado para estudiar en una universidad de prestigio, sacando la oportunidad a otros –con buen promedio– a seguir estudios de posgrado afuera.

Considera que “por ética la hija de la ministra”, Carla Andrea Ribeiro Bacigalupo, “no se hubiese presentado a la convocatoria” de Becal.

Ramírez dijo que en setiembre pasado ya elevaron sus preocupaciones y propuestas al Consejo de Becal, pero no tuvieron retorno. Plantean que se debe “devolver la jerarquización de ránking específicos”, de modo que las universidades de habla hispana tengan el mismo peso a la hora de puntuar. “Hoy los seleccionados de maestría creo que el 100% van a Australia: ahí las universidades son muy caras y el monto bajó”, dice sobre la beca, que se redujo de USD 90.000 a USD 50.000.

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Como en las universidades angloparlantes una maestría cuesta USD 70.000, lo restante completa el becario. “Si no tenés cómo demostrar esos recursos, es imposible endeudarte por 20 años; encima la reinserción acá es muy insegura”, analiza.

Por eso, opina, se debe revisar el reglamento para que en lugar de dar beca completa a personas pudientes se otorgue media beca. En este caso, el programa excluye a personas que no hablan inglés.

“Queremos que se vuelvan a puntuar los ránkings específicos: hay universidades muy buenas de habla hispana que están dentro de los 50 en el ránking específico”, apunta al referir que, en contrapartida, están en el puesto 200 en el ránking general.

Excelencia. Federico Mora, coordinador general de Becal, explica a su vez que la intención del programa en su segunda fase “es ir subiendo la vara, buscando la excelencia”; por lo que, mayor puntaje tienen para el otorgamiento de este beneficio, las postulaciones a universidades mejor rankeadas. Y, por lo general, esas instituciones educativas son de habla extranjera.

“Becal es un programa de excelencia, una inversión pública con recursos del Estado para generar capital humano avanzado. Entonces, planteamos que nuestros estudiantes puedan ir a las mejores universidades a nivel mundial, donde está la frontera de la ciencia”, justifica el parámetro que termina inclinando la balanza: “las mejores universidades se desarrollan, por lo general, en un idioma diferente al español”, completa.

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