Revista Vida

Escuela de Barrios

Berta Rojas se dispone a cerrar una década de llevar a los jóvenes la música y el ejemplo de vida de Agustín Barrios Mangoré. En esta entrevista hace un balance de esta inspiradora experiencia, y cuenta sobre sus proyectos y expectativas que, asegura, siempre tienen a Paraguay en el centro.

Por: Carlos Darío Torres

Fotos: Fernando Franceschelli

Nacida en 2009, la gira Con Berta Rojas hoy toca Mangoré cumple su décima edición, que también será la última. En esta década, 48.500 jóvenes y 154 colegios tomaron parte de la iniciativa, que tiene como objetivo que los estudiantes encuentren en Agustín Pío Barrios la inspiración necesaria para perseguir sus sueños y contribuir a la construcción de un país mejor. El pasado 12 comenzó el trayecto hacia la parada final de este viaje, que culmina el próximo 20 de junio.

- ¿Cómo nació el proyecto Con Berta Rojas hoy toca Mangoré?

- No fue planificado. En 2009, los jóvenes del colegio Goethe me invitaron y me pidieron que llevara la guitarra. No tenía idea de lo que surgiría. Fui tocando algunas músicas, conversando con ellos y fue tan lindo ese encuentro que dije: “Esto tenemos que seguir haciéndolo en todo el país”. Y así empezó esta gira. Tampoco teníamos idea de que sería algo que continuaría, pero cada año era más y más linda. Siento que esta va a ser la más hermosa de todas.

- ¿Por qué es esta la última gira?

- Creo que hay que pasarle la posta a las nuevas generaciones, a ver qué hacen ellas a partir de lo que hemos trabajado. En algún momento, los proyectos tienen que llegar a un punto en el cual uno puede decantar todo lo vivido, bajar a tierra de esa esfera de emociones vividas a las emociones que se pueden compartir, quizás en la forma de un blog, un libro. Todavía no sé. Realmente esta gira fue creciendo y tomando su forma en la medida que la fuimos haciendo.

- ¿Pensás mostrar lo que es este proyecto desde adentro?

- Este año, con los chicos que nos acompañan desde hace tanto tiempo (tengo un equipo de los profesionales más maravillosos que te puedas imaginar), decidimos que queremos tomar imágenes de la experiencia como para hacer un documental sobre este trabajo. Hasta que no lo ves desde adentro, no te imaginás lo que es esta gira, el encuentro con los jóvenes. Hay que vivirlo para darse cuenta de cuánto potencial hay. Me imagino lo que sería este Paraguay si siempre les das calidad a los jóvenes, contenidos de excelencia. Por alguna razón que no logro entender no cuidamos a nuestra juventud como se debe. Así que yo espero y le pido a la gente que va a marcar nuestra educación y nuestra cultura que amen al país con hechos, con políticas públicas que permitan que la educación sea solamente de excelencia y no menos que eso.

- ¿Qué encontraste en estos 10 años de gira?

- Encontramos una característica común en los jóvenes, que es que cuando se topan con algún referente, como Agustín Barrios –que es fruto de su propio esfuerzo, sacrificio y deseo de superación–, se ven reflejados en él. Hay una luz especial en sus ojos cuando escuchan que ellos también pueden escribir una historia de vida para sí mismos, y que esa historia será el resultado del propio esfuerzo y no de a quién conocen o de qué amigos tienen o qué recomendación traen. Es un mensaje muy lindo que Agustín Barrios nos deja con su vida y nos toca a nosotros ser portavoces de eso para los jóvenes.

- ¿Por qué elegiste a Barrios?

- La BBC hace un programa que se llama Great lives, en el cual los artistas invitados hablan de un personaje de la historia que les cambió la vida. Cuando John Williams –el más grande guitarrista del mundo– fue invitado al programa, él eligió a Agustín Barrios. Tonta sería yo si no lo eligiera también. Mangoré es un ejemplo de a dónde puede llegar un joven paraguayo que se abrazó a su sueño, le puso todo lo que podía –coraje, convicción–, llevó su arte a lo más alto. Imaginate lo que es convertirse en el más grande compositor y guitarrista de todos los tiempos.

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Lejos de casa

Berta Rojas es una luchadora constante. Hace un par de años tuvo que pelear contra una grave enfermedad y lo hizo sin dejar de tocar en público ni renunciar a sus proyectos. En la actualidad, enseña en la prestigiosa Berklee College of Music, de Boston, Estados Unidos. Reside en esa emblemática ciudad de Nueva Inglaterra desde hace un año, por lo que su presencia anual en Paraguay se limita a algunas semanas, tiempo en el que realiza sus giras y vuelve a estar en contacto con parientes, amigos y raíces.

- ¿Cómo estás de salud?

- Me siento bien. Además, hace un año que estoy viviendo en Boston como profesora en Berklee. La oportunidad de vivir allí me llevó a una vida más enfocada en las caminatas, hacia la paz, el encuentro con la naturaleza, tiempo de calidad para dedicarles a mis alumnos y a escuchar más mi voz interior. Ese tiempo que tengo, gracias a mi trabajo de profesora en una escuela como Berklee, es algo que agradezco mucho. Todo eso me da más fuerza también, porque creo que un encuentro con la naturaleza te da más espacio para parar un poquitito, bajar un poco las revoluciones y escucharte más. Aprecio mucho eso. Le doy gracias a la vida por esa oportunidad.

- ¿Cómo te recibieron en Berklee?

- No te puedo explicar lo agradecida que me siento de cómo me dieron la bienvenida mis colegas. Cuando llegué, me recibieron con abrazos, guitarristas que son monstruos del jazz, del rock, del metal, de cualquier género que te puedas imaginar. Y cuando un monstruo de la guitarra clásica te dice: “Me muero con Un sueño en la floresta, ¿me lo podés enseñar?”, es para morirse de la alegría. Y todo eso lo estoy viviendo. Me siento muy feliz.

- ¿Qué viene después de la gira con Barrios?

- Ahora tengo este proyecto, que es el ensamble Pu Rory, que me apasiona. Lo que quiero es que vaya a todo el país, una orquesta de guitarras donde los miembros fueron elegidos por concurso y en la que hay jóvenes de distintas ciudades. En este proyecto trabajamos para potenciar las voces de los chicos en un ejercicio de vida democrática, sobre valores de respeto enormes. Me gustaría que quienes vivieron esa experiencia sean embajadores de Pu Rory y viajen a formar nuevas orquestas de guitarra en distintos lugares del país. Ese es uno de los sueños que tengo.

- ¿Tenés otros proyectos?

- Y tengo muchos otros sueños. Me gustaría mucho que Berklee College of Music venga a Paraguay. Es otro proyecto en el que estamos trabajando. Y muchas otras cosas. Algunas las vamos a ver pronto y otras van a llevar más tiempo. Pero quiero que tengan la certeza de que todos los sueños que tengo tienen a Paraguay como centro.

- ¿La música es tu motor?

- Lo que hago es simplemente seguir mis sueños y mi pasión que, definitivamente, es la música. Muchas veces es difícil levantarse cada día. Pero si sé que al levantarme me voy a encontrar con la música, con los proyectos que tanto amo, con el trabajo con los jóvenes, con el ensamble Pu Rory, con tantas cosas positivas y llenas de ilusión, es más fácil enfrentar el día. Entonces, lo que tengo para ofrecerles a los jóvenes es eso, el compromiso con sus sueños y con su pasión.

- ¿Cuál es el balance de estos años?

- Lo que me doy cuenta es que el potencial más grande que tiene nuestro país está en su juventud. Pero hay que darle herramientas para que se formen de la mejor manera posible, porque hoy el mercado no es solo Paraguay, sino el mundo, que está a un clic, al alcance. Entonces hay que potenciar la voz de la juventud paraguaya y darles las mejores herramientas para que ellos primero confíen en sí mismos. Segundo, que usen todas las herramientas tecnológicas que están a su alcance. Que a partir del orgullo de la pertenencia, con una voz que los identifique como paraguayos y orgullosos del suelo que los vio nacer, se potencien en un mensaje que les distinga. Lo fundamental es trabajar en la formación y la confianza. Ellos tienen una voz cuya fuerza todavía no conocen.

- ¿Hay paraguayos que pueden darle al país eso que vos soñás?

- Lo importante es que cada paraguayo logre posicionarse en un lugar desde donde pueda hacer un cambio. Porque para cambiar las cosas, hay que tocarlas. En Berklee hay otros músicos paraguayos con doctorados en musicología, como Alfredo Colmán, que nadie conoce en el país; está enseñando en Baylor University, en Texas. Hay otro señor, nacido en Paraguay pero de padres estadounidenses, enseñando en otra universidad de Texas. Hay una chica, Romy Martínez, que tiene una maestría y ahora va a estudiar etnomusicología en el Royal Holloway de Londres. Hay compatriotas que se están ubicando en lugares que antes no imaginábamos. Hace unos días me encontré con todos los paraguayos que estudian en Harvard, son alrededor de 10. Ellos van a lograr hacer todo esto que estamos soñando. Me parece que cada paraguayo que logra ubicarse en algún lugar crucial, no debe olvidarse de esta tierra que lo vio nacer. Y con la fuerza que nos da eso, aportar al crecimiento de Paraguay.

Con Berta Rojas hoy toca Mangoré cumple su décima edición. En esta década, 48.500 jóvenes y 154 colegios tomaron parte de la iniciativa.

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