Economía

“Encontré a la INC en quiebra técnica, en cuanto a la situación financiera”

El presidente de la cementera estatal cuenta que encontró problemas y desafíos en la empresa. Afirma que es posible superarlos y que está garantizada la provisión de cemento al mercado.

En su despacho del viejo edificio de la INC sobre la avenida Fernando de la Mora de la capital, el ingeniero Javier Rodríguez confesó que al asumir el cargo encontró financieramente en quiebra técnica a la empresa. Respondió a las críticas y reclamos por la falta de resultados efectivos con la inversión de USD 80 millones de los bonos soberanos que se realizó durante la administración anterior. Habló sobre cómo piensa superar los problemas, entre ellos, completar las inversiones, pagar la deuda histórica que arrastra y lograr un nivel máximo de producción diaria de bolsas.

–¿Cómo encontró a la INC?

–Vamos a hablar de varias aristas. La primera es la situación financiera. Y es una situación de quiebra técnica. No hay otro nombre que yo te pueda decir cuando tus disponibilidades a corto (plazo) son insuficientes para honrar las obligaciones. Basándome en esa definición te digo, 16.000 millones de guaraníes en caja y 22.000 millones de guaraníes en cheques diferidos que hemos aguantado para no pagar la tasa de descuento y eso quede en la industria. A partir de ahí se recalzó, se recalendarizó, se hizo el análisis y la estrategia para seguir operando la industria. Lo más importante que detecto en la industria es que siempre tuvo el desafío y la problemática de manejo de la caja, el manejo del flujo de la liquidez.

–¿Cómo piensa revertir esa quiebra técnica?

–Cuando uno entra en quiebra técnica puede fácilmente superar si la industria es sólida y tiene capital, fortaleza y que económicamente se encuentre bien. Que quiere decir eso, con capacidad no solamente económica, sino capital humano, industrial, de conocimiento, mercado, posicionamiento en el mercado. La INC tiene condiciones de costo de producción bajo y buena calidad. O sea que tiene todas las condiciones para salvar y te diría con cierta velocidad esa situación porque es un problema de caja. Y eso se tiene que estudiar, analizar, reorganizar los flujos de ingresos y egresos, estrategias de capitalización, bajar costos, mejorar el mantenimiento predictivo y preventivo y eso va a generar la capitalización y el fortalecimiento de la industria.

–Se invirtieron 80 millones de dólares de bonos en mejoras de la línea de producción. ¿Qué es lo que pudo verificar hasta ahora de la inversión?

–Bueno, los ochenta millones de dólares tuvieron varias aplicaciones de inversión. No solamente se usó en el cambio de combustible, se gastó también en un molino, en un secador, en el molino de pepcoke, en maquinarias pesadas. De todas las inversiones puedo ir mencionando que el secador funciona, el molino que está en Villeta está puesta a punto todavía, no tiene recepción definitiva aún y estamos trabajando en su puesta a punto y debería funcionar. El sistema de inyección de combustible pepcoke funciona, la trituradora funciona, los camiones pesados fuera de ruta funcionan, la enfriadora de clínker también. El tema está en que también hay otras cosas que hacer. La INC cumple 50 años y esta es la tercera línea. Imaginate que se hizo la primera línea, luego la segunda y ahora la tercera línea con su modificación de combustible. Hay muchísimas otras partes de la planta que tienen treinta años y las capacidades han ido creciendo y hay que adecuarlas a una inversión complementaria.

–En la planta de Vallemí hay preocupación y críticas porque dicen que no funciona el nuevo sistema de combustión y, supuestamente, ya debía estar produciendo 90.000 bolsas por día, pero esto no está ocurriendo…

–Bueno, exactamente. Vamos por parte porque las incidencias son de distintos tipos. Hay incidencias de carácter de calidad de corriente eléctrica. Esa es una realidad que tenemos en el país. A la INC llega una línea de alta tensión, hay una subestática. Con cualquier oscilación de alta tensión, inclusive, a nosotros nos genera un paro y cuando esto se produce, depende del tiempo que dure y si fue una oscilación o una interrupción en la corriente eléctrica. Eso genera una pérdida gigantesca a la industria. También afecta en el rendimiento. Cuando uno computa la cantidad de toneladas que sacó en el año y divide por los días el rendimiento de la producción baja porque, obviamente, cualquier incidencia te saca disponibilidad de producción. Entonces, hay que tener en cuenta que después vienen los problemas de índole industrial. Una placa que tenía diez años que puede trabajar a veces 15 o 30, la vez pasada que se quemó, fueron cuatro días sin producción y se trajo la placa, también hay que tener ciertos elementos de reserva que no sean muy costosos. La industria tiene incidencias propias y después están las incidencias por desidia, que no se hicieron los mantenimientos en tiempo, que no se hicieron las reparaciones en forma. Eso sí corresponde a lo que uno puede evitar y administrar.

–¿Igual creen que podrán sacar adelante a la INC con todos esos problemas financieros y de producción?

–Sí. De hecho estaba mostrando que vamos hacia un repunte en la liquidez que estamos administrando. De 16.000 millones pasamos a 45.000 millones, tenemos pago de salarios a fin de mes, lo estamos haciendo con recursos propios. O sea, la empresa está girando y lo que se necesita es aumentar la eficiencia a través de las gestiones correspondientes, tanto en el área financiera como en la industrial y de adquisiciones.

–¿Cómo está el pasivo de la empresa y los pagos correspondientes?

–Los bonos soberanos se empezaron a pagar en el 2015. Tiene un plazo de 30 años. Hay tres cuotas, en total al año son aproximadamente 4,5 millones de dólares al año. También hay una deuda histórica que estamos en proceso de renegociar. Qué quiere decir eso, hacer el pago responsable acorde a las posibilidades financieras de la industria. Es honrar las deudas, pero de acuerdo a las posibilidades de pago y no hacer un pago irresponsable que deje a la industria sin capital operativo, por ejemplo. Eso es importante entender. Creo que la deuda con ANDE está en 90.000 millones de guaraníes y aproximadamente 60.000 millones de guaraníes a Petropar. Estos son nuestros acreedores principales.

–¿Encontró alguna irregularidad de la administración anterior que podrían denunciar o lo dejarán todo a la Contraloría?

–Nosotros no somos un órgano que tenga la competencia de juzgar, sí de hacer las auditorías correspondientes para poder producir información, que el manejo de dicha información sí le corresponde a la Contraloría, la Fiscalía o los órganos del Estado competentes que administran esa información y dictaminan. Tenemos la auditoría interna que es la que recaba los datos, procesa todo, y eso está a disposición de cualquier instancia del Estado que así lo disponga y también está la auditoría de la Contraloría que vendrá a hacer su trabajo y nosotros le seremos totalmente proactivos.

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