Economía

"En la microeconomía aún seguimos dependiendo de los países vecinos"

Comercio y servicios enviaron mensajes preocupantes al Gobierno, por la depresión en el ritmo. El titular de la Cámara de Comercio, Beltrán Macchi, habla al respecto y reclama control impositivo.

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La ralentización del ritmo económico, particularmente en lo que atañe al comercio y los servicios, movió a la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay (CNCSP) a pronunciarse en varias oportunidades en este último tiempo. El gremio, liderado por Beltrán Macchi, habló de incertidumbre respecto del escenario en el que el consumo se vino deprimiendo en el segundo semestre. ÚH conversó con el referente en torno al presente y las expectativas empresariales.

–¿Qué evolución experimentaron los sectores comercio y servicio este año?–Ambos sectores venían disfrutando en el primer semestre de un crecimiento importante, producto de la masiva llegada de argentinos y brasileños para comprar en la frontera. Sin embargo, en el segundo semestre se produjo una reversión de esta realidad, con la devaluación de ambas monedas (peso argentino y real brasileño), lo que frenó bruscamente la venida de compradores. Esto afectó fundamentalmente a los sectores que venden productos de consumo masivo.

–¿Qué otros factores contribuyeron a que se ralentizara el ritmo económico en esos segmentos?–Se dio justamente también una conjunción con otro proceso, que fue el político: entre abril y agosto se desarrolló la transición para que ascendiera una nueva administración. En ese periodo, siempre hay procesos que se demoran en torno a decisiones de inyectar capital, pago a proveedores del Estado, etc.; y que también este año terminaron afectando al consumo interno.

–Se perdió el ritmo con el que venía la economía…–Sí, y también hubo ajustes en algunos servicios y productos, que afectaron a los sectores de menores ingresos. Por ejemplo, el incremento en el precio de los combustibles hizo que el transporte de mercaderías y personas variara en sus costos, lo que restó capacidad de consumo en otros rubros. Y, como siempre, los segmentos menos favorecidos de la población experimentaron un mayor impacto.

–¿De qué manera se pudo paliar la situación adversa en el segundo semestre?–El sector esperaba un repunte importante hacia fines de año, producto del asentamiento del nuevo Gobierno y el pago del aguinaldo, que siempre permite un aumento en el consumo durante las fiestas. Si bien no en los niveles del año anterior, sí se vio algún dinamismo gracias a informes y comentarios de colegas del sector.

–¿ De qué manera puntual impacta la devaluación de las monedas vecinas?–Esto tiene que ver con lo mencionado insistentemente en toda la administración anterior: Nos hemos despegado de los vecinos a nivel macroeconómico, ya que si ellos (Argentina y Brasil) caen en su economía, nosotros seguimos creciendo. Hay que saber leer la conclusión de que si a nivel macro se da de esa manera; en la microeconomía aún seguimos dependiendo de la situación de los países vecinos. En medio de los procesos de desorden en lo macro, deben recurrir a devaluaciones significativas para devolver competitividad a sus economías.

–¿Cómo se posiciona el Mercosur en este sentido?–El bloque no puede avanzar más allá de lo estrictamente “aduanero”, y tenemos que buscar otras formas de asegurar una microeconomía con mayor estabilidad.–Hay mucha dependencia aún de esos fenómenos exógenos…–Es fácil llegar a esa conclusión, porque los compradores en frontera (brasileños en Ciudad del Este, argentinos en la misma ciudad, en el Sur y la capital) hacen que tengamos conexiones importantes, mismo con la cantidad de paraguayos que viven en la urbe rioplatense y que envían flujos de remesas mensualmente. Otros tantos compatriotas vienen desde Argentina a traer recursos monetarios o a comprar, cuando les conviene.

–¿De qué manera se pueden encontrar paliativos a esta situación?–La microeconomía no se despegó aún de los vecinos. Paraguay debe buscar su desarrollo más allá de la región para que algunos sectores se vean beneficiados, con generación de empleo de calidad, para conseguir el bienestar y la estabilidad a nivel de la economía real.

–¿Cómo se inserta el fenómeno del contrabando en el poco dinamismo económico?–Es la otra cara de la moneda: a la situación de que ya no se viniera a comprar desde los países vecinos, nos vemos inundados por productos de contrabando que ayudan a generar un doble impacto negativo a la formalidad, fruto de la asimetría cambiaria. El Estado nunca puede estar satisfecho en su lucha contra el ingreso irregular de productos. Si uno baja la guardia, los incentivos son grandes para que ingresen productos más baratos sin pagar impuestos. El Gobierno nunca puede dormirse sobre los laureles.

–¿Qué acciones gubernamentales se perciben y qué falta aún en ese aspecto?–La administración actual puso en su agenda la insistencia en torno a Aduanas, pero sabemos que por la frontera seca, ríos y hasta por aire siguen ingresando mercaderías. Paraguay debe revisar su estrategia de contención en la frontera porque al ingresar ya pueden circular fácilmente, pero eso también se debe controlar en esta última esfera.

–En torno al diálogo entre el estamento oficial y el sector privado, ¿qué puede mencionar?–No solo en el discurso el Gobierno actual sentó las bases para un diálogo, desde el principio. Hay acciones de mucha apertura, establecimiento de mesas de diálogo, tenemos el tema de la reforma fiscal, la calidad del gasto y otros. Este proceso tiene que conducirnos a acciones concretas y a resultados tangibles, porque si no, uno se cansa.

–Justamente, sobre la reforma fiscal, ¿qué propone el empresariado?–El planteamiento es que no suban las tasas impositivas, pero sí que se abra un espacio para revisar los sistemas que están por detrás de los tributos; estos procesos permiten muchas veces que ciertos sectores no paguen impuestos. La insistencia del sector empresarial es que paguemos todos y que realmente combatamos la informalidad con una estrategia impositiva revisada, no solo desde los impuestos, sino con el control de que verdaderamente se pague.

–¿Qué se visualiza para el 2019 en lo económico?–Tenemos factores de incertidumbre, en el plano político. Este sector debe simplificar los trámites y privilegiar la inversión. Las facciones deben ponerse de acuerdo. Siempre es un riesgo la gobernabilidad y no es bueno llenarse de proyectos de ley frente a los cuales la sociedad, finalmente, deba defenderse causando un estrés innecesario.

Perfil
Nombre: Beltrán Macchi Experiencia: Fue presidente de la Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco); actualmente preside la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay (CNCSP) y también es principal referente de Visión Banco. Es también representante del Fondo de Excelencia para la Educación y la Investigación (FEEI).

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