País

En homilía piden solución a crisis y hablan de políticos oportunistas

 

Sanar al país de la corrupción y buscar una salida institucional a la crisis política que vive la nación fueron algunos de los puntos tratados por el arzobispo de Asunción, monseñor Edmundo Valenzuela.

Las palabras fueron dichas durante la homilía en la misa de la festividad de Nuestra Señora de la Asunción.

“El país debe salir adelante, debemos recuperar la credibilidad y la confianza. La gente espera signos claros en los puestos de servicio público con personas competentes, honestas, sin un pasado judicial manchado y patrióticas, con entera entrega al desarrollo sustentable, al bien común y con amor a los ciudadanos y a los más pobres”.

Otro tema tratado por el religioso en la celebración litúrgica fue la recesión económica que crea sufrimiento en el pueblo, a lo que se suman el desempleo y el estado de la salud pública. Indicó que “falta atención a la administración autónoma de gestión en IPS antes que sea tarde de lamentar”. También se refirió a la falta de construcción de viviendas para habitantes de los bañados.

crítica. En su prédica, el arzobispo lanzó críticas hacia quienes, según dijo, buscan sacar provecho de la situación actual. “Ante la mecha de la pasión política, ante la lucha por el poder, ante los oportunistas cuyo objetivo podría interpretarse solo como un cambio de gobierno, seamos críticos a los que pretenden destruir la democracia con la manipulación de sus intereses partidarios. Recordemos que la honestidad y la transparencia se oponen a la manipulación”.

La tarea de cada ciudadano es recuperar la confianza en todos los sectores sociales, buscando poner a la patria en primer lugar, señaló Valenzuela. Agregó que esa confianza permitirá el diálogo institucional. “La solución a los graves problemas suscitados exige el encuentro entre los políticos beligerantes convocados en mesa de diálogo”.

POTENCIAL. El Paraguay tiene muchos recursos humanos y dispone de muchos bienes de producción agrícola-ganadera y de energía hidroeléctrica, expresó en otra parte de la homilía. Enfatizó que estos recursos deben beneficiar a toda la población, con leyes más justas y mediante una educación de las nuevas generaciones en valores, para que sean honestos ciudadanos y dignos hijos de Dios.

La Iglesia estará presente en medio de su pueblo, y su misión será anunciar la obra de amor de Dios mediante la evangelización, mencionó Valenzuela. “La Iglesia ilumina y acompaña la historia nacional desde sus orígenes, y mucho más hoy, cuando necesitamos que la orientación pastoral sea para el crecimiento de la fe cristiana, sea para la pacificación de nuestro pueblo”.

Hay deseo de superar la crisis y darle una salida institucional, que los políticos han aprovechado para sus intereses.

Debemos recuperar credibilidad y confianza; la gente espera signos claros. Edmundo Valenzuela, arzobispo.

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