Opinión

El turismo es una potencial fuente de progreso nacional

La presencia en el Paraguay de una delegación de la Organización Mundial de Turismo (OMT) sirvió para apuntalar la idea de que los viajes y el turismo constituyen factores sumamente importantes para el crecimiento y el desarrollo del mundo. Esta es una actividad que requiere todo el apoyo estatal para que existan las condiciones óptimas de inversión del sector privado, en aras del despliegue de infraestructura y de estructura con el fin de atraer a los visitantes del exterior. En nuestro país, los ingresos por esta actividad han venido creciendo anualmente en el orden del 6 al 9 por ciento y hay una meta, la de superar los 520 millones de dólares por año, lo que contribuirá enormemente con la dinamización de nuestra economía y, por ende, con el progreso nacional.

De acuerdo con un análisis hecho recientemente por la ministra de Turismo, Liz Cramer, la proyección económica positiva que se pronosticó para el año 2013 incluía también al sector turístico, ya que la bonanza en la economía repercute directamente en el flujo de visitantes de negocios.

Indicaba además la alta funcionaria otros aspectos que nos favorecerían, como el buen año del Brasil, lo que siempre se proyecta al Paraguay, y el retorno de American Airlines, que abre la conectividad aérea de nuestro país y posibilita la venida de más visitantes el norte del continente.

Hay que tener en cuenta, asimismo, que el turismo viene creciendo en el Paraguay a un promedio de 6 a 9 por ciento anual. El 2009 fue un año bajo para el sector en toda la región, pero en el Paraguay el turismo creció 3%. En el 2010 ese crecimiento fue de 8%, mientras que en el 2011 fue de 12%. En el 2012 se anotó un aumento del flujo turístico de alrededor del 10%.

Son porcentajes importantes para un país que carece aún de la infraestructura suficiente como para arrogarse el título de país turístico. Dicha infraestructura es todavía un déficit fuerte que soporta el Paraguay y que nos impide despegar definitivamente como un territorio atractivo para los grandes contingentes de visitantes que año tras año buscan destinos exóticos y que les ofrezcan las comodidades a las que están acostumbrados.

El turismo debe pasar a formar parte de una política de Estado que se proyecte más allá de los Gobiernos, dada la gran capacidad dinamizadora del sector en lo económico. Moviliza a muchos estamentos: transporte, gastronomía, hotelería, comercio, servicios de distinta índole, arte, cultura. Crea nexos cuya prolongación no tiene límites si se saben utilizar las relaciones que se van sumando.

En estos momentos, sin que existan todos los aditamentos que requiere el turismo de mediana y alta gama, este ya es un negocio positivo para nuestro país. El año pasado ingresaron 24 millones de dólares más con respecto al año 2011. Y esto está aún muy por debajo del potencial que posee el Paraguay y que espera una optimización en su proceso de explotación.

De hecho, existe ya un Plan Maestro de Planificación en turismo, que plantea el mejoramiento sustancial de las condiciones para atraer a los extranjeros, como la accesibilidad al país, las facilidades para venir, la capacitación del capital humano existente, el incremento de la calidad del producto turístico en su totalidad.

Otro aspecto fundamental que debe coronar todo el esfuerzo por perfeccionar el caudal de atracciones del país es la promoción a escala internacional, tal como lo hacen los demás países de la región. Esto no representa gasto alguno, sino, por el contrario, una inversión necesaria y finalmente rentable.

Debemos tener en cuenta que todo lo que se haga en beneficio de la mejora sustancial de las condiciones del país para el turismo se hace en beneficio directo de la ciudadanía, porque el turismo significa trabajo para miles de personas y progreso integral para todos.

Dejá tu comentario