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El río baja, pero pronóstico de otra crecida ataja retorno de evacuados

Una nueva inundación se daría a partir del próximo mes de febrero, según informaron desde la Dirección de Riesgos de la Comuna capitalina. Instan a damnificados a mantenerse en los refugios.

Casi la totalidad de las zonas ribereñas que hasta hace poco estaban bajo agua se encuentran actualmente libres de los efectos de la inusual inundación debido a una marcada bajante del río Paraguay en Asunción.

Tras haberse colocado a una altura de 5,87 metros en la capital, superando el nivel de alerta amarilla que es de 5,50 metros, ayer se colocó a 4,20 metros, 10 centímetros por debajo del día anterior.

Canoas que quedaron varadas en medio de delgadas y contaminadas corrientes de arroyos o canales, calles minadas de hundimientos en medio de nauseabundos charcos de barro o gran cantidad de basura esparcida en la vía pública o en los patios de viviendas, conforman el sombrío panorama que se tiene en los bañados asuncenos.

Un ambiente de insalubridad se tiene en todos estos puntos de la ciudad, donde los pobladores que quedaron en las áreas menos afectadas urgen la presencia de cuadrillas de limpieza de la institución municipal e incluso de la Essap o de la ANDE para reponer los servicios de provisión del vital líquido o de energía eléctrica.

PRONÓSTICO. El director general de Gestión de Riesgos y Desastres de la Comuna capitalina, Víctor Hugo Julio, explicó que semanalmente reciben boletines informativos de la Dirección de Meteorología, donde el principal dato refiere que se tendrá una importante crecida en el próxi-mo mes de febrero.

Asimismo, indicó que sería muy irresponsable determinar la dimensión que tendrá esa nueva inundación, pero sostuvo que por de pronto la recomendación que se da a las familias instaladas en los refugios habilitados en la capital es que no retornen a sus hogares en la ribera.

Agregó que aquellos damnificados que decidan volver a sus lugares de vivienda en las costas de Asunción lo harán bajo su entera responsabilidad, ya que a todas ellas se les informó acabadamente sobre el panorama de creciente que se tendrá en un mes más.

“Sabemos que muchos lo hacen por la inseguridad que tienen en los refugios o el excesivo calor, pero si retornan deberán salir de nuevo hacia zonas altas, porque habrá una nueva inundación. Además, los sitios que estaban inundados quedaron en malas condiciones y no están aptos de ser habitados en la actualidad”, dijo.

Informó, finalmente, que todavía tienen más de 100 campamentos de familias evacuadas en diferentes puntos de la capital, los cuales son atendidos por el personal de la dirección a su cargo, apoyada por la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) con tareas de limpieza, asistencia sanitaria y otros.

Bajó bastante el río, pero nos advirtieron que subirá otra vez. Y se gasta mucho con cada mudanza. Cecilia Salgueiro, damnificada.

Las calles quedan destruidas y el ambiente es insalubre. Exigimos arreglos y limpieza en las zonas afectadas. Laura Sánchez, afectada

4,20 metros es el nivel al que descendió actualmente el río Paraguay en todas las zonas ribereñas de Asunción

7.000 son las familias que fueron afectadas por la inusual inundación que alcanzó a los bañados de la capital.

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