Política

El resto de los integrantes del Cuatrinomio vive en la sombra

Aquejados por enfermedades o descansando, viven hoy Adán Godoy G., J. Eugenio Jacquet y Mario Abdo Benítez. Todos fueron procesados por enriquecimiento ilícito, pero no por crímenes de lesa humanidad.

Por Patricia Vargas Quiroz

El Cuatrinomio de oro era denominado el grupo con más influencia sobre el dictador Alfredo Stroessner. Estaba integrado por Adan Godoy Jiménez, ex ministro de Salud; Eugenio Jacquet, ex ministro de Justicia y Trabajo; Sabino Augusto Montanaro, ex ministro del Interior; y Mario Abdo Benítez, ex secretario privado del entonces presidente.

Hoy, la vejez y enfermedades de estos hombres los mantienen a la sombra de la vida pública, en donde antes eran amos y señores.

En 1987, Juan Ramón Chaves fue destituido de la Junta de Gobierno y Montanaro tomó su lugar hasta el golpe del 89. Este último encabezó el Cuatrinomio y desde ese grupo ejercían el poder junto con Stroessner.

¿QUÉ HACEN AHORA? Adán Godoy actualmente se encuentra con tratamiento médico, luego de haber sufrido un infarto cerebral. "Estoy enfermo", respondió a ÚH con una voz cansada y difícil de entender.

Sostuvo que las secuelas de su infarto son el constante mareo, la falta de equilibrio y bastante agotamiento. Parte de su tratamiento consiste también en fisioterapia y caminatas. Justamente esto último es lo que estaba realizando durante la entrevista.

Su vida política "está suspendida", ya que en este momento su objetivo es "tratar de llevar una vida sana". "Estoy bastante resentido, me refiero al tema de mi salud", aclaró el ex ministro de Salud, quien luego del golpe estuvo preso por enriquecimiento ilícito y malversación de fondos.

No quiso opinar sobre la llegada de Montanaro al Paraguay. "Prefiero no hablar de eso", respondió.

J. Eugenio Jacquet estuvo preso durante cinco años luego del golpe de 1989, también por enriquecimiento ilícito. Actualmente ejerce la abogacía y está alejado de la política. Jacquet, quien fue ministro de Justicia y Trabajo, manifestó a ÚH que respeta la decisión de Montanaro de llegar al país para enfrentar los procesos que tiene encima. Aclaró que no quiere poner la mano en el fuego por el ex ministro del Interior. "Al final de cuentas, él (Montanaro) es humano y pudo haber cometido errores", manifestó.

Refirió que su relación con Montanaro no era de amistad sino de compañerismo. "Era mi compañero de trabajo. Yo ni siquiera sabía en dónde él vivía cuando eso. Nunca me invitaba a su cumpleaños, que se festejaba en el Centenario, ni a jugar naipes", recordó.

Por su parte, Mario Abdo Benítez, quien fuera ex secretario privado de Stroessner, también sufre el mal de Parkinson, al igual que Montanaro, según relató su hijo, quien lleva el mismo nombre. Marito dijo que su padre se dedica a pasar la mayor parte del tiempo en el interior del país, adonde suele ir a visitar a sus amigos. Cuando está por Asunción sale poco o nada de su residencia, que está lindante a una de sus hijos.

Benítez sostuvo que su padre "seguramente irá a visitar a su amigo (Montanaro), pero no en este momento, a fin de no causar incidentes con las víctimas.

"Mi padre no lo negará como amigo", dijo. Mario Abdo (p) estuvo preso tres años también por enriquecimiento.

LESA HUMANIDAD. Godoy, Jacquet y Benítez no fueron procesados por crímenes de lesa humanidad a pesar de las investigaciones que se realizaron.

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