Opinión

El Parlasur, apenas el inicio

Estela Ruíz Díaz En TW: @Estelaruizdiaz

Cuando el lunes, el horario laboral apenas había arrancado, una sorpresiva conferencia de prensa del canciller Luis Castiglioni anunciaba el principio del fin del Parlamento del Mercosur, Parlasur, creado en el 2006, pero que desde la elección directa de sus representantes solo ha generado críticas por el alto costo y la escasa efectividad institucional.

Paraguay fue el primero de los países del bloque en elegir parlamentarios en 2008, no por su espíritu de integración sino por su política prebendaria y clientelar. Las 18 bancas regionales vinieron a resolver pleitos en la disputa intestina de los partidos por los cupos en Senado y Diputados. Fue la válvula de escape. Un exilio dorado para muchos dirigentes que así se aseguraban 5 años de mandato, buen salario (Gs. 33 millones), cupo de combustible (G. 4 millones), una reunión mensual en la coqueta Montevideo, un ejército de funcionarios (clientela) y, por supuesto, fueros. Esto último, clave para algunos que deben responder a la Justicia por casos de corrupción.

Argentina se sumó recién en el 2015, eligiendo a 43 representantes, pero el presidente Mauricio Macri los mató de inanición. No les dio presupuesto.

Uruguay tenía previsto elegir en el 2020 y Brasil también, pero el proceso se interrumpió abruptamente por decisión de los ejecutivos de la región. Los cuatro países firmantes del Mercosur, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay acordaron suspender la elección directa del Parlasur, argumentando la necesidad de optimizar recursos.

Al Estado paraguayo le cuesta alrededor de 4 millones de dólares anuales el Parlasur y es lo que ahorrará a partir del 2023, porque, valga la aclaración, la medida no afecta a los actuales, con mandato en curso. Es una medida a futuro, que afectará a otro presidente y no el mandato de Marito. A no ser que el año que viene reduzca el presupuesto, lo cual es improbable, porque le generará enojo de todas las bancadas.

GOLPE SECO. La decisión presidencial, que recibió amplio apoyo, no solamente sorprendió a la población sino a su misma bancada. Los parlasurianos de Añetete quedaron descolocados y los diputados con malestar político porque no hubo comunicación ni coordinación. Los dejó con peor imagen de la que tienen, ya que días antes nomás habían maniobrado ladinamente para archivar el proyecto. Pero inmune a las críticas y ratificando que viven en una burbuja cada vez más alejada de la realidad, los diputados blanquearon la sesión mau en la que archivaron el proyecto.

PRESIÓN CIUDADANA. La indignación ciudadana está cada vez menos paciente. Y aunque el Congreso siga en su ceguera necia, acusa recibo e intenta dar algunas señales tratando de esquivar los escándalos de corrupción directa o robo descarado del dinero público a través de su política clientelar.

De esta manera y a pesar de algunos dinosaurios que se opusieron a la medida, la Cámara aprobó el proyecto para derivar a la administración del Ministerio de Salud la miniclínica que operaba en sus laberínticas oficinas. Bueno, en realidad, cobraban porque no tenían las condiciones mínimas para trabajar, porque el objetivo no era el servicio sino el planillerismo. Cuando las urgencias de la salud pública claman por más profesionales, en Diputados vegetan 6 odontólogos, 4 sicólogos, 5 nutricionistas, 2 obstetras, 5 enfermeros y 7 médicos, que ahora sabrán los rigores del trabajo si Senado no boicotea el proyecto y si al ministro de Salud no le tiembla el pulso para derivarlos en zonas donde la necesidad es acuciante.

Otra señal de acuse de recibo es la aceptación de varias bancadas del postergado proyecto de desbloqueo de listas parlamentarias. El 25 se trata y hay una convocatoria nacional de protestas para que los partidos apoyen el fin de la lista sábana. De hecho, el PLRA (efrainismo) ya anunció su voto a favor, al igual que Honor Colorado, Patria Querida y otros sectores. La corruptela y el despilfarro del dinero público dejaron sin argumentos a los políticos para oponerse al proyecto.

El bochorno liberal en el Senado protagonizado por Salyn Buzarquis y Dionisio Amarilla no es sino la prueba de la decadencia partidaria. La mutua acusación de ladrón no es sino la confirmación de la degradación de un partido quebrado moralmente. El incidente frustró la sesión donde debía definirse la vacancia del suspendido Paraguayo Cubas, donde el llanismo iba a prestar sus votos para que un cartista asuma en vez de un liberal. El escándalo dejó por ahora en aguas de borraja la maniobra y muchos ya prefieren mantener la vacancia para evitar más cuestionamientos a sus pactos inmorales.

No es fácil desmontar la mafia que se apoderó del Estado, pero la sociedad es otra y sus niveles de reclamo están subiendo de tono.

La mayoría de los congresistas y los dirigentes de los tres poderes no están comprendiendo los mensajes cada vez menos cifrados que los ciudadanos reclaman cada día. Ya no bastarán las cortinas de humo. El nivel de corrupción y el despilfarro se da en todos los poderes. El Legislativo es más notorio porque, más allá de las críticas, es el más transparente de todos. ¿O creen que no existen secretarias vip, parentelas y amantes en cada oficina pública? Aquí la tijera debe cortar ya, no plantear remedios para el 2023 como el Parlasur.

Porque si no cambian los de arriba, serán cambiados por los de abajo.

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