Así lo declaró al recibir en el Vaticano a la asociación Pro Petri Sede (Defensa de la Santa Sede), con motivo de su peregrinación a Roma, y a quienes recordó que son los sucesores de los soldados papales que se comprometieron incondicionalmente, incluso hasta dar su vida, para defender la libertad del pontífice, en otros tiempos amenazada.
“Las condiciones sociohistóricas han cambiado, y hoy ya no se trata de luchar con armas ni de ejercer ningún tipo de violencia”, dijo el pontífice estadounidense, pero les pidió “que perseveren en su importante misión de apoyar a la Sede Apostólica, e incluso que la extiendan —si es posible—, una misión que conserva su pleno significado hoy”.
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“La proclamación del Reino se ve obstaculizada en muchos lugares del mundo y de muchas maneras. Cuán importante es, por tanto, en estos tiempos difíciles, que ‘Pedro’ conserve su plena libertad para decir la verdad, denunciar la injusticia, defender los derechos de los más vulnerables, promover la paz y, sobre todo, proclamar a Jesucristo, muerto y resucitado, el único horizonte posible de una humanidad reconciliada”, agregó Robert Prevost.
El papa también agradeció a la asociación la creación de un centro de formación para los más necesitados en Chiclayo, Perú, donde Prevost fue obispo.
Fuente: EFE.