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El Panteón abre sus puertas al público con el retorno de restos de los héroes

 Tras toda la pompa militar que repuso a la Virgen y a las urnas de los héroes dentro del monumento, la gente no ocultó su fascinación al ver –en alta definición– el arte que brota en cada rincón de este edificio.

El zumbido de los aviones Tucano –que volaban raudos sobre el cortejo– y el estruendo de la salva de cañones acompañaron la restitución de las urnas con restos de los héroes patrios al interior del Panteón Nacional y Oratorio Nuestra Señora de la Asunción.

La ceremonia se hizo con todos los honores en presencia del presidente Horacio Cartes, algunos ministros y otras autoridades del Gobierno.

Una discreta cantidad de ciudadanos de a pie siguió de cerca el acto, donde se puso de manifiesto el valor que reviste haber restaurado el Panteón que ahora exhibe, adentro como afuera, su piel original.

La imagen de la Santa Patrona del Paraguay y del Ejército paraguayo fue la primera en ser ingresada a su morada. Al hombro de cadetes, vestidos con el atuendo de soldado del Chaco, la Virgen subió los peldaños del monumento que estuvo cerrado por la restauración desde abril de 2015.

La urna del Mcal. Francisco Solano López fue la primera en ser devuelta al mausoleo de entre los próceres. Le siguió el de su padre, Don Carlos Antonio López, quien fuera el primer presidente constitucional del Paraguay y considerado el “constructor” del país.

La restitución de cada una de las diez urnas, ataviadas de la bandera patria, se hacía también al compás de la música de rigor por parte de la banda de músicos del Ejército.

Al momento del ingreso de las cenizas de los niños mártires de la batalla de Acosta Ñu subió el volumen de los aplausos de los presentes, entre ellos del público que flanqueaba –no de forma masiva– el acto.

Lo propio sucedió cuando se anunciaba por los parlantes que el próximo cofre en volver a su aposento contenía los restos del célebre cantautor Emiliano R. Fernández.

También recibieron un cerrado aplauso cuando eran llevados al interior del Panteón, los restos del Dr. José Eligio Ayala, admirado por su capacidad de estadista, y del Gral. José Eduvigis Díaz, héroe de la batalla de Curupayty donde dirigió al triunfo a 5.000 paraguayos frente a 20.000 invasores de la Triple Alianza.

Boquiabiertos. Al término del acto se hizo masiva la presencia de curiosos, quienes se agolparon en la entrada al monumento. Asombro, admiración y emoción, esas eran las palabras de la gente. Las visitas al restaurado edificio se pueden realizar hasta las 18.00. El único inconveniente es que, por ahora, no hay guías dentro que puedan explicar los detalles artísticos que se aprecian, luego del retiro de once capas de pintura y otros materiales ajenos a su estructura original.

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