Arte y Espectáculos

"El guaraní sigue arrastrando el prejuicio de los paraguayos"

El lingüista Tadeo Zarratea cuestiona a la clase política por seguir ignorando que el Paraguay es un país bilingüe. Asegura que al no incluir el guaraní en los documentos oficiales se viola la Constitución de 1992.

Viernes 11/ENERO/2008

Por Rosalía Ciciolli

rcicioli@uhora.com.py

**

El 2008 fue instituido como el Año Internacional de las Lenguas por la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (Unesco), debido a que el 50% de los 6.000 idiomas que se hablan en el mundo está en peligro de extinción.

Esta iniciativa tiene el objetivo de preservar, defender y promover la diversidad de las lenguas y el multilingüismo en el mundo.

Según la Constitución Nacional de 1992, el castellano y el guaraní son idiomas oficiales del Paraguay. Sin embargo, a partir de esta declaración, poco o nada se hizo a nivel gubernamental por incluir al guaraní en los documentos oficiales, cédulas y pasaportes de los paraguayos. Ni siquiera las leyes aprobadas por el Parlamento Nacional están redactadas en ambos idiomas, como exige la Carta Magna.

Tadeo Zarratea, estudioso de la lengua guaraní y convencional constituyente de 1992, indicó que nuestro idioma vernáculo sufre la incoherencia de la clase política paraguaya, que sigue marcada por la mentalidad colonialista que aún prima entre sus miembros.

"Este es un país que tiene un bilingüismo diacrónico, histórico, pero nunca trabajado. Es decir, es un bilingüismo de mero hecho, no asumido a conciencia. Por eso, arrastramos una concepción del bilingüismo meramente folclórica, sin asumirlo de forma seria, científica y planificada", afirma.

PREJUICIO. Zarratea sostiene que el primer obstáculo que debemos vencer los paraguayos es el enorme prejuicio que sentimos hacia el guaraní. "Somos un pueblo profundamente acomplejado.

Despreciamos nuestra lengua materna nacional por excelencia, nos avergonzamos y no asumimos nuestro bilingüismo", asegura el lingüista.

Zarratea dice que la negación del guaraní se arrastra desde la Colonia española, cuando ya se catalogaba a este idioma como inferior al castellano.

También tacha a la educación impartida en las escuelas paraguayas como la principal promotora de todos los complejos idiomáticos que arrastran los paraguayos. Asegura que la educación siempre engañó y encubrió la realidad lingüística y cultural del país.

Zarratea subrayó que 200 años después de independencia de la corona española, el Estado paraguayo sigue expresándose solamente en castellano, ignorando el guaraní, como si el Paraguay fuera un país monolingüe.

Afirmó que el propio Parlamento Nacional viola la Constitución Nacional al dictar leyes en un solo idioma.

"La Justicia también sigue funcionando en castellano, en perjuicio de los paraguayos que solamente hablan guaraní. Los ciudadanos se deben someter a jueces que no hablan el idioma, mucho menos leen y escriben; son analfabetos en guaraní", concluyó.

CÉDULAS Y PASAPORTES EN AMBOS IDIOMAS

Joan Moles i Carrera, de la Organización por el Multilingüismo Ñe'êeta rekávo Aty (Grupo en busca de la palabra múltiple), de Cataluña (España), apoya la petición hecha por algunas instituciones nacionales de incluir el guaraní en los documentos de identidad paraguayos.

Moles i Carrera se pregunta qué hará el Paraguay a favor del guaraní, en este Año Internacional de las Lenguas, considerando que es el idioma nativo americano más viable, por ser hablado por unas 12 millones de personas en todo el continente.

"Que el Estado paraguayo no funcione en guaraní, además de castellano, es una muy grave, antigua y violenta violación de los más elementales derechos humanos de millones de personas. Esta situación puede ser calificada como un apartheid lingüístico contra el guaraní", sostiene el catalán.

Màs: <B><U>ARTE Y ESPECTACULOS</U></B>

Dejá tu comentario