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El general Valenzuela es nuevo obispo de Villarrica

El hombre de Iglesia monseñor Ricardo Jorge Valenzuela Ríos, fiel a la disposición del papa Benedicto XVI, recibió ayer con agrado su nombramiento como nuevo obispo de la diócesis de Villarrica del Espíritu Santo.

Alegre y consciente de su nuevo compromiso, el obispo considera que esta designación como responsable del obispado de Villarrica es en primer lugar "una voluntad de Dios" y, en segundo plano, valora "la confianza del santo padre Benedicto XVI hacia su labor como pastor de la Iglesia".

Valenzuela tiene el rango de general de Brigada, pues hasta ayer se desempeñaba como Ordinario Militar del Paraguay (guía espiritual de militares y policías). Desde ayer, ese cargo se encuentra vacante. Al dejar de ser obispo militar, Valenzuela perderá su actual rango de general de Brigada en servicio activo y pasará a retiro.

El religioso presume que asumirá como obispo de Villarrica recién a finales de agosto, luego de un consenso con las autoridades eclesiales.

Aunque reconoce que lo ideal es la promoción de un sacerdote a la condición de obispo, sostiene que en este caso, por alguna particularidad, el Vaticano dispuso el traslado de un obispo a otro obispado.

Graduado en Ciencias Pastorales y con más de 27 años de vida religiosa, de cuales 11 los vivió como sacerdote y 16 como obispo, confiesa que su pasión es el pastoreo.

El cambio radical entre un estetoscopio y un rosario le marcó la vida. Si bien descubrió su vocación sacerdotal cuando se preparaba para ser médico en Corrientes, Argentina, entre los años 1974 y 1975, nunca olvida el día en que fue ordenado por el recientemente fallecido monseñor Ismael Rolón, en 1982.

DESAFÍO. "Recorrer y ver cómo está la feligresía es mi pasión, como lo hace un pastor con su rebaño, que se interesa por las ovejas y que trabaja para guiarlas y fortalecerlas", es la imagen que quiere proyectar en esa ciudad, asegura.

"Estaré en Villarrica con mucho gusto", expresa el ahora ex obispo castrense de conocido protagonismo entre los jóvenes a nivel nacional, quien ya piensa en su nueva responsabilidad al frente de una comunidad de más de 310.900 fieles católicos. Asimismo, reconoce que la cercanía con los jóvenes villarriqueños permitirá que sea más activa su participación como guía a partir de este momento.

El religioso asumirá el cargo dejado por el monseñor Sebelio Peralta, quien en diciembre del 2008 fue trasladado desde Villarrica para ser obispo de San Lorenzo.

Consciente de su misión, Valenzuela reconoce como todo un desafío asumir esta nueva experiencia en una de las diócesis más tradicionales del Paraguay, a la que "uno tiene que estar siempre dispuesto".

A pesar de asumir que no conoce mucho sobre la tierra de los gua'i, el flamante obispo de Villarrica del Espíritu Santo no cree que esta sea diferente a otras ciudades. "Creo que ha de ser parecido, no veo mayores diferencias", asegura.

Sostenido a su experiencia como hombre de Iglesia, Valenzuela resalta que trabajará en su nueva diócesis manteniendo siempre vigentes las palabras de San Pablo: "Para mí vivir es Cristo", con el afán de trabajar siempre por el reino de Cristo.

HOJA DE VIDA

Asunceno de cuna, nació el 13 de diciembre de 1954. 22 años después, descubre su vocación sacerdotal. A su regreso, acude al Seminario de la Congregación de los Sagrados Corazones y culmina sus estudios de Ciencias Pastorales.

En 1982 fue ordenado sacerdote. En 1988, estudia en el Vaticano Derecho Canónico. Hasta que en 1993 Juan Pablo II lo nombra obispo titular de Casa Calane, y diez años más tarde asume como obispo de las Fuerzas Armadas de la Nación y la Policía Nacional. Ayer fue nombrado obispo de Villarrica.

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