Opinión

El Estado debe fomentar la incorporación de las TIC en la educación paraguaya

La introducción de nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) en las escuelas es necesaria y hasta urgente en nuestro país. El Estado debe impulsar este proceso de cambio y, además, velar para que los docentes asuman un rol protagónico en el mismo. Es una tarea que debe comprometer a sectores públicos y privados.

Hace unos días, el Ministro de Educación anunció la realización del Encuentro Virtual Educa Cono Sur, que tendrá lugar en Asunción en el mes de noviembre de este año. Se trata de una conferencia internacional sobre la incorporación de nuevas tecnologías en la educación.

Es innegable la importancia de entablar en nuestra sociedad estas y otras reflexiones y acciones conjuntas para la apertura de las escuelas paraguayas al uso de las nuevas tecnologías, tales como la computadora e internet, en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

En un mundo globalizado e intercomunicado, ellas constituyen un medio de reducir las brechas socioeconómicas y potenciar la inclusión de nuestros niños y jóvenes en la sociedad del conocimiento, considerando el nivel competitivo que se adquiere con la aplicación bien orientada de las tecnologías en todos los ámbitos.

Este es un proceso en el que ya existen varias experiencias exitosas en otros países, las cuales hay que adaptar y/o replantear de acuerdo a nuestra realidad de país plurilingüe y pluricultural, equilibrando en lo posible el flujo informativo y cultural que se da en este nuevo contexto, con la esencia del ser nacional manifestada en su historia, tradición y costumbres.

Es irremplazable el rol que deben asumir los docentes en este proceso, quienes, en representación de la sociedad, no solo acercarán a los estudiantes a nuevas y multiplicadas formas de conocimiento y comunicación, sino que deben ayudarles a establecer criterios maduros de uso, de acuerdo con los valores familiares y autóctonos, teniendo en cuenta que, a la postre, las TIC no son un fin en sí mismas, sino tan solo herramientas y medios que pueden y deben potenciar el desarrollo cultural del país.

Es impostergable la puesta en marcha de sistemas de capacitación flexibles, creativos y sostenidos en el tiempo - que traspasen los periodos actuales de gobierno- , los cuales estimulen el pensamiento, fortalezcan la personalidad colectiva, planteen soluciones innovadoras a los problemas transversales de nuestra sociedad: familia, democracia, cuidado del medio ambiente, con un compromiso operante hacia las capas más desfavorecidas de nuestras comunidades.

Es de esperarse que no solo el Ejecutivo emplee conscientemente los fondos asignados a este rubro, sino que también el Congreso Nacional, con visión de futuro y progreso, realice gestos concretos de apoyo a estas iniciativas, aprobando inversiones del Presupuesto General de Gastos de la Nación en este campo: tanto para la capacitación docente como para la investigación tecnológica, y la incorporación gradual y efectiva de las TIC en las escuelas.

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