Editorial

El diálogo que pide la Iglesia no debe olvidar a la Justicia

En su homilía durante el último día del novenario de la Virgen de Caacupé, el arzobispo de Asunción, monseñor Edmundo Valenzuela, convocó a que los dirigentes políticos actualmente enfrentados accedan a sentarse en "una mesa de diálogo, superando rivalidades e intereses parciales". Evitó mencionar, sin embargo, que una de las razones del conflicto pasa por los procesos judiciales y las investigaciones abiertas contra referentes del anterior gobierno de Horacio Cartes, incluyendo a altos ex funcionarios presos por delitos de corrupción. Ningún diálogo debe pasar por alto la acción de la Justicia y la necesidad de la transparencia, que es el reclamo de un amplio sector de la ciudadanía.

En las homilías de las principales celebraciones eucarísticas, antes de la misa central de este 8 de diciembre en el santuario de la Virgen de Caacupé, se han dado a conocer las posturas y exhortaciones de los principales obispos y sacerdotes de la Iglesia Católica paraguaya. Entre ellas, una de las que han tenido mayor resonancia es la convocatoria que hizo el arzobispo de Asunción, monseñor Edmundo Valenzuela, en el último día de la novena, para que los dirigentes políticos actualmente enfrentados –en una obvia referencia al actual presidente, Mario Abdo Benítez, y al anterior presidente, Horacio Cartes–, puedan sentarse en una mesa de diálogo a superar sus diferencias.

“Ante la actual situación de crispación entre los políticos y que pone en peligro la convivencia democrática y la gobernanza, es indispensable una mesa de diálogo, superando rivalidades e intereses parciales, aunque parezcan importantes”, dijo el arzobispo.

El prelado olvidó mencionar, sin embargo, que una de las razones del conflicto no obedece solamente a las posibles diferencias de postura entre el actual gobernante y su antecesor, sino a las molestias ante las acciones de la Fiscalía, la Justicia, la Contraloría, la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), la Secretaría de Prevención del Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) y otras instituciones que han iniciado procesos judiciales de investigación que afectan a varios referentes del anterior gobierno de Horacio Cartes, incluyendo a altos ex funcionarios que actualmente se encuentran presos por delitos de corrupción.

Aunque varios dirigentes políticos ligados al cartismo insistan en hablar de una “persecución política”, hay evidencias que han posibilitado la prisión del ex senador colorado Óscar González Daher por tráfico de influencias; del ex fiscal general del Estado Javier Díaz Verón; del ex presidente del Indert, Justo Cárdenas, imputado por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero, y hay procesos en marcha, como la actual intervención a la administración municipal de los Zacarías Irún en Ciudad del Este, que responde a denuncias de presuntos casos de corrupción, sin olvidar la investigación sobre el presunto caso de lavado de dinero que envuelve al prófugo Darío Messer, de relación muy cercana con el ex presidente.

El diálogo que reclama la Iglesia puede ser positivo y contribuir a crear un mejor ambiente político, pero no debe pasar por alto la acción de la Justicia y la necesidad de la transparencia, que es el reclamo de un amplio sector de la ciudadanía. La vigencia de la corrupción y la impunidad también ponen en peligro la convivencia democrática y la gobernanza.

Dejá tu comentario