Economía

El BCP facilita al agro la refinanciación de sus deudas

La banca matriz dispuso medidas transitorias para afrontar los efectos de la última sequía. Busca así generar un alivio financiero, pues las pérdidas no resultarán en una reducción de la calificación como deudor.

La actividad agrícola del país recibe una mano por parte del Banco Central del Paraguay (BCP) para afrontar con mayor holgura los efectos de la última sequía. A través de la Resolución N° 5 del Acta N° 24, el Directorio de la entidad dispuso medidas transitorias de apoyo a los sectores vinculados a la actividad agrícola, en respuesta a lo que considera una coyuntura climática desfavorable por el fuerte déficit hídrico.

En el mencionado documento, el BCP estableció que hasta el 30 de setiembre de 2019, las entidades financieras podrán dejar de considerar las pérdidas comprobables derivadas de la sequía como “debilidades financieras transitorias” o como “dudas razonables sobre el reembolso del crédito”, al efecto de la clasificación del riesgo que correspondiere.

Mediante la aplicación de esta medida, los clientes del sistema financiero afectados por la pasada escasez de lluvias no sufrirán reducciones en sus calificaciones como deudores y podrán, en consecuencia, acceder al refinanciamiento en condiciones más favorables, explicó Carlos Fernández Valdovinos, ex presidente del BCP.

“Al no ser castigados en su calificación, va a ser más fácil el repago de todos los deudores y también va a ser posible que accedan en iguales condiciones a algún tipo de refinanciamiento. (En el BCP) vieron ya los primeros efectos de aquella sequía que había afectado al país y que hizo caer casi el 15% de la producción de soja”, aseveró.

Teniendo en cuenta solamente las pérdidas de la soja tempranera, se habla de 1.300.000 toneladas, de acuerdo a técnicos de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco). Es decir, esa es la cantidad que se dejó de cosechar en comparación con lo alcanzado a esta altura en la anterior campaña.

Se espera cosechar poco más de 8 millones de toneladas de soja para el final de la zafra, un número muy lejano a las cifras que superaban las 10 millones de toneladas, en campañas anteriores.

La esperanza ahora está puesta en las últimas parcelas de soja tardía a desarrollarse y en la zafriña. Pero lo que es definitivo es que los resultados al cierre de la campaña serán menores que los años anteriores.

El BCP considera que la sequía ha provocado una significativa reducción de los márgenes de los productores, que pueden trasladarse a los diferentes agentes de la cadena agrícola, como los agricultores, acopiadores, cooperativas, proveedores de insumos y maquinarias, y servicios financieros. Reconoce que estos hechos, originados en factores exógenos a su gestión, escapan a todo control de los agentes económicos involucrados.

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