Economía

El 2020 no será un año de fuerte recuperación a la retracción actual

Al bajón del dinamismo del 2019 seguirá una recuperación de alrededor de 4% en el 2020, según las proyecciones. Atrás quedaron las fuertes subas del PIB de más de 10% vistas en 2010 y 2013.

Paraguay vive un fenómeno al que varios analistas coinciden en denominar “la tormenta perfecta”: Un mix de fenómenos climáticos adversos, caída de precios internacionales de commodities, deterioro de mercados vecinos y una reciente crisis política sumieron a la economía en una fuerte caída de la actividad, que arrastró a casi todos los sectores, con la única excepción de los servicios.

Este menor dinamismo desembocó en una contracción de 2,8% al cierre del primer semestre de 2019, y lleva a considerar la posibilidad de que se haya generado una recesión, al contar con dos trimestres consecutivos de reducción del producto interno bruto (PIB).

A diferencia de varias instituciones y consultoras privadas que ya corrigieron sus pronósticos de variación del PIB a alrededor de 1%, sin descartar el cierre del año en números negativos, el Banco Central del Paraguay mantiene su estimación de crecimiento económico de 1,5% para el presente año y espera una expansión de 4% para el 2020.

De esta manera, los pronósticos no muestran señales de repetir los espectaculares saltos de 13,1% y 14%, que en 2010 y 2013 siguieron a las caídas del 4% y 1,2% del PIB registradas en 2009 y 2012 (ver infografía). En aquel entonces, la diferencia entre la variación de un año malo y el rebote del siguiente estaba en torno a los 10 puntos porcentuales, mientras que el año venidero la distancia sería apenas de 2,5 puntos.

Este cambio en la evolución del PIB se relaciona con la mayor diversificación que está adquiriendo la economía, pues el sector agropecuario va teniendo menos incidencia, mientras que se incrementa la importancia de la industria y la construcción, según el economista César Barreto, ex ministro de Hacienda y miembro de la Fundación Desarrollo en Democracia.

En cuanto a los elementos que generan los años difíciles, recuerda que en 2012 la producción de soja en cantidad había caído más de 30%, mientras que la campaña 2018/2019 resultó en una merma de solo 15%. Sin embargo, si bien el mejoramiento del clima prácticamente asegura el repunte de la producción agrícola y de energía eléctrica para el 2020, otros sectores como el comercio no tienen una expectativa positiva tan sólida debido a su exposición a factores regionales.

INCIDENCIA DE LOS VECINOS. Al respecto, el también ex ministro de Hacienda Germán Rojas reconoce que el deterioro de la economía no es un problema exclusivo de Paraguay, pues a nivel global se enfrentan incesantes incertidumbres alrededor de la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Los países de la región también experimentan bajos niveles de crecimiento, con un promedio de expansión de apenas 0,6% esperado para este año, agrega.

“Obviamente que dentro de ese contexto nosotros no estamos ajenos, se da por volatilidad de los commodities y fundamentalmente por los fenómenos climáticos que no terminan de hacer su aparición, como en el caso los últimos incendios del Amazonas. Es un contexto mundial complejo, cada vez más complicado por todas las tensiones comerciales, y cualquier movimiento negativo que tengan nuestros vecinos a nosotros nos impacta de forma directa”, asevera.

Entre las alternativas que tiene el país para lograr una mayor estabilidad en su dinamismo económico, Rojas sugiere cuidar los mercados de exportación como los de la carne, sector que este año también atravesó por la suspensión de su exportación. “Es una llamada de atención hacia una mayor responsabilidad”, dice.

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“Se debe cuidar la imagen lograda de país creíble”
Ante el escaso margen al que se enfrenta el sector primario para seguir impulsando el crecimiento económico del país, como el límite que tiene por ejemplo el agro para continuar su expansión geográfica, el economista Germán Rojas menciona a la infraestructura y la conectividad como las áreas que se pueden aprovechar para dinamizar el mercado.
En este sentido, valora la capacidad “intacta” con que se cuenta para acceder a los mercados internacionales en busca de financiamiento, debido a la percepción de Paraguay como un país creíble, un capital que costó construir y se debe cuidar, advierte.
En cuanto al escenario de corto plazo, considera que a más tardar para febrero o marzo del 2020 se empezará a ver la reversión del desempeño económico.
“La economía es una cuestión de percepción: Si uno percibe que todo está mal, terminas estando mal por percepción antes que por realidad”, concluyó el ex ministro de Hacienda.

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