Editorial ÚH

Atacar informalidad de grandes para resultados ejemplificadores

La informalidad en Paraguay tiene múltiples aristas. La mayor parte de las veces se relaciona con las personas o actividades que tienen un peso reducido a la hora de cuantificar su impacto económico. Limpiavidrios, vendedores en la calle, mujeres que venden productos elaborados en casa, microemprendedores que no emiten facturas, paseros que coyunturalmente viven de esa actividad cuando el tipo de cambio de los países vecinos genera competitividad, entre otros, suelen estar en la discusión. Sin embargo, los grandes números de la informalidad según múltiples informes de organismos nacionales e internacionales están en actividades de gran porte que a su vez se vinculan a los grandes capitales. Cualquier acción en contra de la informalidad debe empezar por ahí.

Editorial ÚH

Costos económicos de corrupción impiden desarrollo y bienestar

La corrupción tiene más costos económicos de los que generalmente la ciudadanía dimensiona. No es fácil cuantificar, debido a la gran cantidad de costos invisibles, aunque es fácil dimensionar utilizando el sentido común. Por otro lado, también hay un problema ético; por ejemplo, la corrupción en salud, ¿cómo se cuantifica la pérdida de la vida de una persona por la falta de medicamentos o la gestión prebendaria o partidizada de los recursos humanos? ¿Es posible ponerle un valor a esa vida perdida? Los costos económicos de la corrupción son inconmensurables, obstaculizando cualquier aspiración de crecimiento económico, desarrollo y mejora de la calidad de vida.

Editorial ÚH

El Papa pone en debate la humanización de las mascotas

El pasado miércoles, el papa Francisco generó tendencia en redes y los medios de comunicación, al expresar su preocupación respecto a la decisión de muchos matrimonios que prefieren mascotas en vez de hijos, ya sean naturales o de adopción. "Y este rechazar la paternidad y la maternidad nos disminuye... la civilización se convierte más vieja y sin humanidad", señaló el Sumo Pontífice. Este tema no solo trae al debate la cuestión de las causas del "invierno demográfico", sino también sobre el creciente fenómeno del antropomorfismo en nuestras sociedades. Más allá de la efervescencia que generan las discusiones en redes sociales, ambos temas exigen un debate serio, claro y racional, donde primen la experiencia comprobada y la ciencia especializada.

Editorial ÚH

¿Es la Policía que podemos tener o la que nos merecemos?

El servicio público es una de las expresiones más nobles del ciudadano y de la administración del Estado. En esa labor indispensable se destacan por su importancia estratégica las fuerzas del orden público. Las atribuciones de brindar asistencia, consuelo, prevención, protección de bienes y de personas y ser un instrumento de la Justicia y un vigilante del cumplimiento de las leyes ponen a las instituciones policiales como los pilares fundamentales de una sociedad sana, justa, democrática y próspera. Por el contrario, si no cumplen todos o la mayoría de estos deberes, esta estructura pasa a ser una caja vacía que es llenada por manos oportunistas con corrupción, negligencia, prebendarismo, servilismo, obsecuencia y una obtusa y persistente falta de profesionalidad. Con algunos matices, esta última parece ser la realidad de nuestra Policía Nacional.

Editorial ÚH

Que no queden impunes los casos de corruptela

En el Paraguay hablar de corrupción, lamentablemente, nos remite a hechos a los cuales la ciudadanía está familiarizada. No se puede afirmar que sea una segunda piel del paraguayo, pues eso sería muy arbitrario para la gran mayoría honesta y trabajadora. Estos hechos ya no causan asombro, pues están tristemente normalizados. No obstante, los hechos de corruptela, algunos de los cuales han sido investigados por las instituciones y cometidos durante la actual crisis por la pandemia del Covid, asombran suficientemente, dado que es difícil de creer que un funcionario pueda ser tan perverso e inhumano como para administrar mal los recursos del Estado en el preciso momento en que los compatriotas morían o sus familias mendigaban para la compra de medicamentos. El deseo de que no queden impunes los casos de corruptela se renueva este 2022.

Ineram

No repetir la pesadilla de una ola de contagios por Covid-19

Hace casi un año el país comenzaba a vivir un tipo de pesadilla nunca antes conocida. A pesar de que ya nos encontrábamos en medio de una pandemia, el encierro, las restricciones, los cuidados sanitarios y la responsabilidad de la población en el lavado de manos, distanciamiento y uso de tapabocas colaboraron para que no se iniciara el contagio masivo. Pero cuando el pico de contagios llegó, arrasó con todas las esperanzas de la gente. Es oportuno recordar aquellos días precisamente en este momento en que se han relajado los cuidados y la cifra de contagios ha comenzado a subir nuevamente. La ciudadanía debe volver a cuidarse, y debe, particularmente, acudir a los vacunatorios, esas son las únicas dos alternativas para evitar repetir la pesadilla. No podemos permitir un nuevo colapso de nuestro sistema de salud, debemos cuidarnos, cada vida cuenta.

lago Ypacaraí

Recuperar nuestros lagos y arroyos contaminados

Con el inicio de la temporada de verano se hace más evidente la muy mala administración de los recursos naturales. Hasta hace muy poco tiempo este era el país que podía presumir de su abundante y casi interminable provisión de agua potable. Esa situación ha cambiado, sin embargo, y hoy son varios los cauces de agua que ni siquiera son aptos para el uso recreativo, menos todavía lo son para el consumo humano. Es por ello que la población se queda sin opciones a la hora de buscar la frescura de algún arroyo o lago para mitigar el calor, y se debe conformar con tomar baños sumamente peligrosos en el lago Ypacaraí o en la Bahía de Asunción, ambos lugares no aptos para el baño. El mal manejo de los recursos hídricos es también responsabilidad del Ministerio del Ambiente, el que observa impávido cómo en el Paraguay del siglo XXI se deforesta y se contamina con total impunidad. Es hora de recuperar nuestros recursos.

Agricultura Familiar

Desafíos económicos para el 2022: Itaipú será el gran tema

El año 2022 tendrá grandes desafíos en materia económica. Uno de los más importantes es la renegociación de Itaipú, tema fundamental para el desarrollo presente y futuro del país. Otros desafíos igual de importantes y estrechamente vinculados entre sí también se imponen, como el fortalecimiento de los sistemas de salud y protección social, la transformación educativa, una política de desarrollo productivo que impulse a las mipymes, a la agricultura familiar y un proceso de industrialización. Nada de esto será posible sin recursos y sin una acción decidida por el cambio en Paraguay. El año 2022 nos da la oportunidad de debatir y acordar objetivos de desarrollo que nos lleven a la transformación. Itaipú constituye un pilar para el cambio por los recursos económicos y la energía que provee. Su renegociación debe estar enmarcada en objetivos nacionales.

Pandemia

2021: Crisis por la pandemia, ausencia de Estado y corrupción

El año 2021 se va con un sabor amargo en el que pesan por igual las malas condiciones económicas y la impunidad frente a los casos de corrupción. La sensación de malestar derivada de la crisis que nos está dejando la pandemia y la ausencia de un Estado que contribuya a paliar la situación y a generar resiliencia está en aumento. A la angustia se agregan la rabia y el descontento por tantos casos de corrupción impunes. El Gobierno y el Poder Judicial están jugando con fuego al permitir que las situaciones irregulares sigan sucediéndose sin ninguna consecuencia. A pesar de los bajos niveles de optimismo reinantes actualmente en Paraguay, siempre es posible el cambio. En algún momento, políticos y autoridades deberán implementar transformaciones radicales, ya sea presionados por la ciudadanía o por su propio compromiso con el país.

Pandemia

2021, un año para celebrar al Paraguay más solidario

Culmina un año que deja profundas heridas en la gran mayoría de la población. El Covid-19 se cobró más de 16.000 vidas e impactó a nivel social y económico con amargas consecuencias. La corrupción y la impunidad fueron el pan de cada día, incluso durante una temporada en la que quedó al desnudo nuestro endeble sistema de salud y donde quedaron expuestas las abismales diferencias y la desigualdad en que vivimos. Y si bien es cierto que, una vez más, la clase política no ha estado a la altura de las necesidades del país, en una crisis mundial sin precedentes, la ciudadanía puso el hombro para poder salir adelante. Lo hizo siendo solidaria con las tallarinadas, ollas populares y también con la responsabilidad en los cuidados y la vacunación. En un año en que la humanidad descubrió su fragilidad los paraguayos demostraron una gran entereza.