Arte y Espectáculos

Editora de autores nacionales celebra sus 1.000 títulos en 22 años

Vidalia Sánchez, de vendedora de libros a editora y titular de Servilibro, resalta que fue el interés de los lectores lo que la llevó a apostar por apoyar a los autores nacionales, que hoy suman 1.000 títulos en su sello.

Marisol Ramírez

mramirez@uhora.com.py

A propósito de la celebración por los mil títulos publicados por la editorial Servilibro, editorial que cuenta con 22 años de vigencia en el mercado nacional, su titular, Vidalia Sánchez, reflexiona que fue la "apertura" hacia el hecho de publicar diferentes géneros y temáticas, así como a autores conocidos o noveles, todo ello hizo posible alcanzar dicho número en poco tiempo.

Este martes, a las 19.00, en el Teatro Municipal, Sánchez y su staff presentan oficialmente el volumen 1000 títulos de Servilibro, material que "rinde homenaje, y celebra a los 412 escritores y escritoras que depositaron su confianza en la editorial, y que hacen posible estos mil títulos".

Entre esos autores, figuran Augusto Roa Bastos, Josefina Velilla de Aquino (Tembi'u Paraguay), Helio Vera, y otros.

Vidalia Sánchez empezó su carrera como vendedora de libros más por necesidad que por oficio, "por más de que nunca vendí, me animé al ver un anuncio buscando trabajo. Empecé vendiendo esas famosas enciclopedias a crédito", recuerda.

AUTORES NACIONALES. En ese camino, fue al observar el interés de sus clientes al comprar libros de autores nacionales lo que la motivó a sumar a su catálogo materiales literarios de compatriotas. "Averiguando, llegué hasta la librería Comuneros, de Ricardo Rolón, quien después me proveyó. Me entusiasmaba que me pedían cada vez más libros de compatriotas, y así empecé a vender libros paraguayos en medio de enciclopedias, diccionarios y consultoras".

Décadas atrás, las ediciones de libros de autores paraguayos se elaboraban en Buenos Aires (Argentina). "Venían ejemplares con tapa blanca, letras rojas o negras, y las vendían Comuneros y Juan de Salazar (del Sr. Benítez), que eran las primeras librerías con libros nacionales", explica.

En total los títulos de autores nacionales rondaba los 200 o 300 sumando todas las editoriales. "La producción era muy baja, y lo que venía era de afuera, inclusive libros desde España, México y otros países que investigadores y estudiosos publicaban", comenta.

Sánchez trabajó con Librería Comuneros, RP ediciones (Rafael Peroni) y Don Bosco (Pa'i Rubio). "Fui conociendo el arte de las ediciones de libros. Fue en el año 1989, cuando Juan Bautista Rivarola Matto creó la editorial Napa (Narrativa Paraguaya), que empezó un mayor movimiento. Era todo un suceso, pues se publicaba un libro por mes", agrega.

Confió en el interés del público en leer autores nacionales, y siguió aprendiendo de sus mentores, "Peroni, J.B.R. Matto, el padre Antonio Rubio, de ellos aprendí esto de editar, cómo publicar, saber qué hace falta... y así, de a poco y tímidamente empezamos a publicar en esa sociedad que en principio se llamó Expolibro".

A la pregunta si conoce de otras editoriales locales que alcanzaron igual número de títulos nacionales, responde con humildad "no sabría si hay otra editorial que alcanzó, sé que hoy festejo que nosotros como Servilibro alcanzamos esa cifra, lo cual es un gran honor".

Entre las instituciones que publican libros nacionales figuran la Universidad Católica de Asunción, Intercontinental, El Lector y Arandurã.

Sánchez recuerda que sus primeros pasos como el actual sello editorial Servilibro se inicia hacia el año 1995, sobre Teniente Fariña y Yegros, con la publicación del libro de cuentos El Mesías que no fue y otros cuentos, de Osvaldo González Real. Fue hacia el año 2000 que instaló su sede en la Plaza Uruguaya (25 de Mayo y México), tras el cierre de la empresa Expolibro (formada por varios libreros).

ANÉCDOTA. Entre las anécdotas del mundo editorial, Sánchez rescata una: "Nunca olvido un señor que un día llegó con ocho libros sobre pensamientos y frases célebres, pidiéndome que yo seleccione lo más lindo, y lo publique con su nombre", señala y agrega sonriendo que luego amablemente le explicó la dinámica de la editorial, que seguirá apostando por la literatura nacional.


Opiniones

"Da oportunidad y estimula a escritores"
"Para Servilibro es sumamente meritorio haber publicado esta cantidad de ediciones en un país donde el negocio de los libros es muy difícil. En este medio es importante su trabajo porque otorga la posibilidad de aumentar el número de lectores, y sobre todo es propicio para que sean conocidos y difundidos los autores nacionales. Igualmente abre el camino para que los jóvenes escritores encuentren nuevas oportunidades y se sientan estimulados para seguir creando en el campo de la literatura. Y no solo a los jóvenes, sino que también se ha preocupado por reeditar a autores esaparecidos, cuyas obras terminarían olvidadas. Susana Gertopán, escritora.


"Es una hazaña en nuestro país"
"Los 1000 títulos de Servilibro es una hazaña en un país como el nuestro, donde conviene más abrir un depósito de contrabando que arriesgarse a publicar libros. Como escritora comprometida me siento parte de esta hazaña casi subversiva. Yo no puedo separar Servilibro de Vidalia Sánchez, esa mujer adusta que sin embargo puede soltar una carcajada ante un chiste. Ella apostó a la industria de la cultura, que alguna vez permitirá que se cierren cárceles y se abran escuelas de arte. Me siento feliz y agradecida, y espero que el panorama literario siga creciendo". Chiquita Barreto, escritora.

Un libro que resume toda su historia
El material 1000 títulos de Servilibro incluye una presentación gráfica de los hitos de su historia, la narración de los principales hechos ocurridos en 22 años de trayectoria, las tapas de los libros que publicó desde 1995 hasta la actualidad. La lista de los 999 títulos y sus respectivos autores, fotografías, entre otros datos de la editorial.



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