Opinión

Economía: En busca del semestre esperanzador

 

Culminó el primer semestre del presente año y el ritmo de la economía acusó recibo de la desaceleración, plasmada como consecuencia de factores internos, pero también exógenos. Entre los primeros, una menor productividad del complejo granero y baja en los niveles de faena (producto del clima), por citar dos de los más importantes rubros.

Se debe tener en cuenta –entre los elementos externos– el menor crecimiento de la Unión Europea, debido a la incertidumbre del comercio mundial; mientras que Rusia, uno de los principales destinos de nuestra carne, también sufrirá desaceleración, en particular, con el empeoramiento del pronóstico de los precios del petróleo a medio plazo.

Según consultores locales, en el ámbito regional existen posibilidades de que la economía brasileña mejore, principalmente por la expansión de las inversiones y de las exportaciones; mientras que Argentina decrecería este año, experimentando una reducción del empleo, salarios y consumo interno.

Los resultados de la economía local siempre van enlazados a lo que ocurra con nuestros grandes vecinos, y es por eso que resulta de fundamental importancia llegar al anhelado acuerdo automotor con Brasil que no perjudique a la industria local, ya que entre los requerimientos conocidos está la prohibición de ingreso a vehículos usados, factor que perjudica a unas 1.200 familias, según referentes del sector.

También relacionado con este proceso están en juego unos 12.000 puestos de trabajo en el sector de la maquila, específicamente en el rubro de las autopartes, que tambalearon hace días al conocerse la información de que se aplicaría la alícuota del 16% a lo exportado hacia el gigante vecino, decisión que fue suspendida tras solicitud del Gobierno paraguayo, de cara a la negociación citada.

Ínterin, las fronteras permanecen sin el movimiento anhelado, puesto que los compradores brasileños no recuperan el poder adquisitivo que les llevó un tiempo a ingresar a Ciudad del Este, para proveerse de artículos destinados al turismo de compras, con lo que los directivos de las cámaras y federaciones de empresarios siguen reclamando al Gobierno la aplicación de políticas que incentiven más el consumo.

Más al Sur, en Encarnación, recién en junio se sintió un panorama distinto a la anterior ralentización de esta plaza, con la disminución de turistas argentinos en busca de ventajas en los precios. Los vaivenes en torno al comercio dependen mucho del factor cambiario, porque cuanto más se devalúa el peso argentino, es peor sostener precios competitivos.

Con esto, gana más terreno el ingreso irregular de productos desde el vecino país, copando las veredas de puestos provisorios con los productos emblemáticos, brindando un golpe certero a la oferta local de productos.

¿A qué elementos apelan las autoridades del ramo para revertir un ritmo aún ralentizado en la economía? El Gobierno apuesta por inyectar recursos para la inversión en las obras públicas, porque desde el inicio de la actual administración del Estado no se concretó casi ninguna acción concreta en las grandes obras.

Otras medidas ya adoptadas tendrán como corolario un mejor desempeño en sus procesos recién a mediano y largo plazo, ya que la mayor disponibilidad de créditos a tasas convenientes para los grandes productores como para los pequeños agricultores (cada sector con sus solicitudes respectivas) pudo destrabar recientemente el escenario que les generaba preocupación, al no alcanzar el cumplimiento de sus compromisos.

Históricamente, el segundo semestre suele tener ribetes de recuperación económica, de mayor dinamismo en ciertas inversiones y mayor consumo, ya que es el tiempo de recepción de mayores divisas por exportación y de inyección de recursos para compra de bienes de capital, además de los preparativos para las adquisiciones de fin de año. Es de esperar que los próximos meses sean de nuevo ese tiempo, con mayor circulación de dinero y mejora en el ritmo económico.

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