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Dios manifiesta su amor transfigurándolo todo

 

Hoy meditamos el Evangelio del día: Lucas 9,28b-26. El Papa Francisco a propósito del evangelio de hoy dijo: “Jesús toma la decisión de mostrar a Pedro, Santiago y Juan una anticipación de su gloria, aquella que tendrá después de la Resurrección, para confirmarlos en la fe y alentarlos a seguirlo en el camino de la prueba, en el camino de la Cruz.

Y así sobre un monte alto, en profunda oración, se transfigura delante de ellos: su rostro y toda su persona irradian una luz resplandeciente.

Los tres discípulos se asustan, mientras una nube los envuelve y de lo alto resuena, como en el bautismo del Jordán, la voz del Padre: ‘Este es mi Hijo, el amado: escúchen- lo’.

Y Jesús es el Hijo hecho Servidor, enviado al mundo para realizar por medio de la Cruz el plan de salvación. ¡Para salvarnos a todos nosotros! Su plena adhesión a la voluntad del Padre hace que su humanidad sea transparente a la gloria de Dios, que es el amor.

Así Jesús se revela como el ícono perfecto del Padre, la irradiación de su gloria. Es el cumplimiento de la revelación; por ello junto a Él transfigurado aparecen Moisés y Elías, que representan la Ley y los profetas. Esto significa que todo termina e inicia en Jesús, en su Pasión y en su Gloria.

El mensaje para los discípulos y para nosotros es este: ‘¡Escuchémoslo!’. Escuchar a Jesús. Es Él el Salvador: síganlo.

Escuchar a Cristo, de hecho, significa asumir la lógica de su misterio pascual, ponerse en camino con Él para hacer de la propia existencia un don de amor para los demás, en dócil obediencia a la voluntad de Dios, con una actitud de desapego de las cosas mundanas y de libertad interior.

Es necesario estar listos a perder la propia vida, donándola para que todos los hombres se salven y nos encontremos en la felicidad eterna.

El camino de Jesús nos lleva siempre a la felicidad. No lo olvidemos: ¡el camino de Jesús nos lleva siempre a la felicidad!

Habrá siempre en medio una cruz, las pruebas, pero al final siempre nos lleva a la felicidad. ¡Jesús no nos engaña! Nos ha prometido la felicidad y nos la dará, si nosotros seguimos su camino.

[...] En realidad el Amor es capaz de transfigurar todo: ¡el amor transfigura todo! ¿Creen ustedes en esto? ¿Creen? … Me parece que no creen tanto por aquello que escucho… ¿Creen que el amor transfigura todo?”.

… En el segundo domingo del tiempo de Cuaresma, el Santo Padre recordó, desde el balcón del Palacio Pontificio, la invitación que nos hace el Evangelio de hoy de “contemplar la transfiguración de Jesús”.

Un pasaje del Evangelio según San Marcos que está íntimamente relacionado con la revelación que hizo Jesús a sus discípulos cuando a estos les dijo que tendría que “sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días”.

Este anuncio, explica el Papa Francisco, puso en crisis a Pedro y a todos los discípulos, pues no contemplaban la idea de que Jesús fuese rechazado por los líderes del pueblo y asesinado.

El Papa hace una pausa para lanzar una pregunta a los fieles presentes: ¿Cómo poder seguir a un Maestro y Mesías cuya vida terrenal terminaría de esa manera? La respuesta –asegura– viene precisamente de la transfiguración: “una aparición pascual anticipada”.

La transfiguración permite a los discípulos afrontar “la pasión de Jesús” de un modo positivo, sin sentirse abrumados, también les ayudó y nos ayuda hoy a nosotros, “a comprender que la pasión de Cristo es un misterio de sufrimiento”, pero sobre todo, “un don de amor infinito por parte de Jesús” que dona su vida en sacrificio, atravesando el camino de la persecución, el sufrimiento y la muerte.

(De https://www.pildorasdefe.net/liturgia/evangelio-lucas-9-28b-36-papa-francisco-abrazo-presidiaria-mexico-el-amor-transfigura y https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2018-02/angelus-papa-francisco-transfiguracion-jesus-cuaresma-cruz-muert.html).

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