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Desarrollan mano robótica que toca el piano con la delicadeza humana

Inspirados en la delicadeza de la mano humana, científicos e ingenieros desarrollaron una nueva mano robótica que acaricia las teclas de un piano y ejecuta canciones.

La más reciente mano robótica no es como en las generaciones pasadas. Actualmente, en lugar de basarse en motores, funciona de manera pasiva, es decir, los dedos no están conectados individualmente.

Está conectada a un brazo mecánico que controla solamente la muñeca, mientras que el resto de la mano sigue un diseño inspirado en la anatomía humana.

El objeto fue presentado el 19 de diciembre pasado en un artículo de Science Robotics, según publicó The New York Times.

Josie Hughes, investigadora de la Universidad de Cambridge, quien estuvo a cargo del desarrollo del proyecto, explicó que el objetivo era alejarse del enfoque tradicional en la robótica, que consiste en un motor que proporciona un solo comportamiento, porque así no se tocan todas las notas en el piano.

La mano aún está lejos de interpretar obras de Chopin o Debussy, pero sí ejecuta diversos estilos, como una versión de la tradicional canción Jingle Bells.

Mano robótica

“Nuestra inteligencia no está únicamente en el cerebro: tenemos inteligencia distribuida por todo el cuerpo”, dijo Hughes al medio estadounidense. Añadió que gran parte de la inteligencia “surge de la mecánica y las estructuras físicas”.

Su equipo diseñó una mano mecánica con huesos y ligamentos colocados justo como están en la mano humana.

Los investigadores fabricaron la mano con una impresora 3D que unió piezas de plástico duro con otras de hule suave en diferentes escalas a fin de crear ligamentos y articulaciones con distintos grados de rigidez. Después, unieron la mano a un brazo de robot que suele usarse en líneas de producción industrial.

El equipo también clasificó la técnica para tocar el piano en tres tipos de movimientos: golpeteos con un solo dedo, saltos y movimientos en los que se deslizan los pulgares.

Usaron tres fragmentos de piezas musicales para evaluar las habilidades de su robot. El primero, extraído de Toccata, del compositor italiano Scarlatti; el segundo, Alligator Crawl, del pianista de jazz estadounidense Fats Waller, y el último, Rhapsody in Blue, del compositor estadounidense George Gershwin.

La desarrolladora mencionó que, en comparación con los bots de piano anteriores, este mostró flexibilidad en el control del volumen y los movimientos del pulgar.

El equipo de la investigadora de Cambridge piensa, a partir de ahora, añadir sensores, motores y componentes que hacen de tendones, lo cual ayudará a crear una gama más amplia de comportamientos.

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