Editorial

Demostrar gran responsabilidad para el estudio del Presupuesto

Instalada la Comisión Bicameral para analizar el proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para el 2020, se requiere más que nunca que los legisladores actúen con máxima responsabilidad y no cedan en forma populista a las presiones de distintos sectores, inflando aún más de lo debido. Se espera que se redistribuyan los recursos con criterio racional si hiciera falta, pero que no aumenten. Es mucho el esfuerzo que se hace desde el sector privado pagando impuestos y manteniendo puestos de trabajo, a pesar de la crisis, como para que la clase política siga haciendo vito con el dinero de todos. Los drásticos recortes deberían alcanzar también a los escandalosos privilegios que mantienen los congresistas y demás políticos.

El martes se instaló oficialmente la Comisión Bicameral que analizará el Presupuesto General de la Nación (PGN) para el 2020, iniciándose también el periodo en que diversos sectores de la administración pública y de la misma sociedad inician movilizaciones y clausura de calles para exigir mayores recursos, pedidos que en muchos casos son plenamente justificados y responden a graves necesidades, pero que resultan difíciles de satisfacer sin inflar demasiado los números.

El PGN asciende a 13.400 millones de dólares, de los cuales el 53% será cubierto con recursos propios, el 35,5% con fondos provenientes de la recaudación de impuestos y el restante 11,5% con endeudamiento. El Ejecutivo estima que en el 2020 se recaudarán 4.040 millones de dólares, que constituye 2% más de lo que estaba previsto para este año. El 76% de los ingresos se llevarán los salarios; mientras que se proyecta crear 2.867 cargos y destinar USD 753 millones al pago de la deuda.

El panorama económico no es de lo más alentador. En un informe divulgado ayer por este diario, el Banco Itaú pronostica una caída de 1,5% del producto interno bruto (PIB) en los próximos meses, lo cual significa un fuerte recorte a la estimación de crecimiento de 1% realizada el mes pasado. Según la entidad bancaria, la economía se contraerá por primera vez tras siete años consecutivos de expansión, a un nivel inclusive superior a las caídas de 0,3% y 0,5%, registradas en 2009 y 2012.

Ante este panorama, en la elaboración del PGN 2020, la mayoría de las instituciones recibieron un recorte del 5% por efectos de la desaceleración. También se realizó una reducción de cargos vacantes para asignar esos recursos a áreas prioritarias, como salud, educación y seguridad, según la presentación hecha por el ministro de Hacienda, Benigno López, y los miembros del equipo económico. El déficit fiscal se mantiene al tope legal (1,5% del PIB) en busca de seguir con el proceso de reactivación.

Sectores afectados por los drásticos recortes, como el de los trabajadores de la Cultura, iniciaron movilizaciones, ya que a la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) le recortan 3.250 millones de guaraníes y al presupuesto del Fondo Nacional de la Cultura y las Artes (Fondec) le recortan 328 millones. También los docentes y estudiantes de la Universidad Nacional de Asunción siguen en movilización y paro, exigiendo nivelación salarial.

Esta es la etapa en que se requiere más que nunca que los legisladores actúen con máxima responsabilidad y no cedan en forma populista a las presiones de distintos sectores, inflando aún más de lo debido los números previstos. Se espera que se redistribuyan los recursos con criterio racional si hiciera falta, pero que no aumenten.

Es mucho el esfuerzo que se realiza desde el sector privado pagando impuestos y manteniendo puestos de trabajo, a pesar de la crisis, como para que la clase política siga haciendo vito con el dinero de todos. Por ello, los drásticos recortes que afectan a sectores muy sensibles, deberían alcanzar también a los escandalosos privilegios que mantienen los congresistas y demás políticos, que en muchos casos mantienen intactos sus seguros vip, salarios y asignaciones astronómicas.

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